Hoy noche aquí en Marbella,
Una ciudad a la orillita del mar.
*
Salgo de este departamento.
Que me está matando.
*
Salgo buscando las olas del mar.
A la luz de las farolas hace frío.
Y sopla un viento cortante.
Mis lágrimas van cayendo.
*
Paso a paso, la angustia me ahoga.
Ella, Laura Coperfi, una entrañable,
Y querida amiga,
*
En esta mañana, ha dejado de respirar.
Cuando se disponía a cruzar la calle,
Un paso de cebra, un malnacido.
Bebido hasta las trancas,
con un deportivo de muchos miles de euros,
Se la ha llevado, empotrada, en su delantera.
*
Llenando casi veinte metros de vía,
de su sangre.
*
Ella venía a mi lado.
Agarrados de la mano,
Y se me escapó.
Algún día soñábamos con casarnos.
Y ya ven, se me partió el alma.
*
Ahora todavía noto,
Su mano junto a la mía.
*
El ruido de las olas parece hablarme.
Y entre ese ruido,
Su preciosa voz susurraba.
Palabras de amor.
*
Hoy ni la luna me hace guiño.
Allá en la lejanía, sobre las olas,
Me parece ver su silueta.
O quizás sean mis lágrimas.
que se mezclan con las gotas de la mar.
*
Triste estoy, ya no me queda nada.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados de autor.
Ficción
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