
Dicen que cuando morimos,
Nos reencarnamos en otra vida.
*
Bueno, yo no creo nada de esto.
Pero en un caso que así fuera,
Y ya que mi contrato amoroso,
Expira después de la muerte.
*
Espero tener relaciones contigo.
Bueno, en el caso en que yo muera,
Y tú después, si así lo fuera,
*
Tener contigo
Un romance entre tinieblas.
Caminar juntos.
Por ese mundo desolador.
*
Que entre tú y yo,
Le damos vida y alegría.
Tomarte de la mano,
Sentir tu cuerpo.
En el frío del alba,
Sentir tus fríos labios,
anacarados, deseosos
de los míos.
*
Y poder pasear.
Entre azucenas y gladiolos,
Como abejas enamoradas,
y sentir el roce de tu pelo,
entre mi cuerpo.
*
Y poder viajar.
Entre las nubes de algodón,
Revolcándonos entre ellas,
y provocar esas tormentas de pasión,
con tu cuerpo desnudo.
*
Que aunque el dios Zeus se moleste,
La envidia se la daría.
Mas no podría echarnos.
Pues esa sería nuestra vida.
Gozaremos del más allá.
Provocando en este sinfín,
Placeres del verbo amar.
*
Más nadie dice,
Si esto será eterno,
Pues si así lo fuera,
Y quedarme siempre a tu vera.
*
Qué tonto fui en aquella mañana.
Cuando triste tú estabas,
Y harta de tanta presión,
Me dijiste que estabas estresada.
Que te querías marchar.
Y para no ser un cretino,
Mi bendición te di.
Y te fuiste sin más.
*
Desde entonces, mi amor...
Te marchaste sin decirme ni un adiós.
Lo tuve bien merecido.
Ese tonto era yo.
*
Hoy me siento arrepentido.
Renunciando a tanto amor,
Por eso quiero encontrarte.
en ese camino, y que tú y yo,
Solo seamos dos.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados de autor.
v.dv.doyr.m.oo.98.
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