miércoles, 30 de septiembre de 2020

..No sé si el cielo es tuyo de Enricostro.

 

  
No sé, si el cielo es tuyo;
o si lo tienes prestado,
Lo que sí sé... vida mía;  
es que me tienes enamorado. 


Dame... dame un poquito de cielo, 
que yo lo quiero acariciar,
te lo devolveré con esmero,
y con un canto de amistad. 

Que si tú quieres y yo quiero; 
el mismo cielo, nuestro será
para vivir en él,
 por toda la eternidad.
*Enrique Nieto Rubio* 
Derechos Reservados de Autor
Colabora en imágenes,
 Silvia Regina Cossio Cámara.

..Súplica a mi hermano Jesús...para que te proteja.

 


Jesucristo de mis amores...
hermano que tanto te hemos hecho padecer,
acudo a Ti, para que resguardes a Yolanda;
 y su vida no llegue a su fin.
Posa tu bendita mano sanadora,
 y desdeña todo menoscabo de su sentir.

Hermano Jesús,
 dale un abrazo sanador en mi nombre,
que la ansío feliz;
que su enfermedad desaparezca,
 como un mal sueño, que no sufra dolor;
¡ya que, la llevo muy dentro de mí!
 pues es la flor más bella de mi jardín!

Yolanda es mi amiga del alma,
 quién es un lucero que irradia solo amor.
Es como una estrella,
 que se alza en el infinito,
 llena de romance y pasión.

¡Protégela Padre Todopoderoso!...
Aunque reconozco,
 no merezco tu favor.


Pues muchas veces,
 de Ti me he distanciado...
porque un simple mortal soy.

Igual pese a que, con ella muchas veces,
 no concuerdo, y la he reprendido... 
No es sinónimo que, 
no os ame con devoción...
y os atesoré en mi corazón.

Ella es una maravillosa persona...
todo un cielo y de nobles sentimientos;
y aunque es muy impetuosa,
 en cuestiones del amor,
 se merece lo mejor.

Posa Tu mirada, en este tu humilde siervo...
Quien suplica tu intervención.

Yo seré su bucanero, 
para brindarle en todo momento,
 una hermosa flor...

Pues sin importar,
 que ella tenga su marinero...
Yo siempre seré su timón.
En Nombre de tu Hijo Jesús...
mi súplica elevó para que la ampares, Señor. 


Amén



*Enrique Nieto Rubio*
Derechos Reservados
Colabora en imágenes,
 Silvia Regina Cossio Cámara.

..Solo políticos y demás claro

 



Feliz me encuentro, 
con los cientos de tarjetas, que tengo, 
un castillo grandioso compraré, 
y viviré miles de sueños... 

Porque a mí  poco me importa,
Y que al de abajo que le den. 


En mis sobres meteré, mucho más,
 cuando ya estén vacíos, 
pues el dinero es para gastar,
 y viviré con los más ricos..., 

y de nuevo poco me importa, 
que al de abajo que le den. 


Me apuntaré en miles de cursillos, 
y también me forraré, 
hasta de nuevo,
 volver a llenarme a gusto los bolsillos... 

Y otra vez como siempre,
 que al de abajo, que le den. 


Preferentes venderé,
 para aquellos pobres desgraciados, 
y con su dinero feliz disfrutaré,
 de regalos despiadados, 

y a los infelices del pueblo,
 por donde siempre, que le den. 


Muchos bancos por igual compraré, 
con ese sucio dinerito; 
para que el gobierno me lo llene, 
 
y gastarlo poco a poco, 

y a los siempre,
 ilusos e incautos,
 ahorradores, que les den. 


Desahuciaré muchos pisos,
 hasta que los tenga todos, 
con ayuda de la patronal;
 que los deja parados a todos, 
y a ellos, por supuesto, 
que también su parte que les den.


¡Que no me digan corrupto!
 delincuente...ni granuja! 
Porque todo está en el reino,
 y siempre con compostura, 
de derechas y de izquierdas...
¡Eso no nos debe de importar! 


¡Porque cada uno coge lo que puede!
 y los demás a trabajar! 
No te digo nada de los bancos,
 pues eso que miedo me da... 

Lo único importante,
 es que cada día,
 me enriquezco mucho más. 


¡Y a los pobres!
 no les queda otra cosa,
 que a trabajar! 
Que callados y oficiosos,
 se ven mucho más bonitos.
 ¡Ajá! 

Que con mi alto sueldo,
 tarjetas debo de llevar.

Enrique Nieto Rubio
*Derechos Reservados*
Colabora en imágenes,
 Silvia Regina Cossio Cámara.

martes, 29 de septiembre de 2020

..Paseando de madrugada de Enricostro.

 




Paseaba un día muy de madrugada,
 y una linda chica a mi lado pasó;
en el ambiente un aroma divino percibí...
que el sentir me despertó. 
¡Que bien hueles! Exclamé...
más sin ninguna intención. 
Ella se dio la vuelta,
 y ruborizada pero muy agradecida...
 Me sonrió.

Continúo caminando...
pero después de cinco pasos...
ella se volteó;  
se acercó hacia mí,
 y susurrándome al oído dijo:
 Si quieres este aroma... 
Me tendrás que seguir...
Sin pensarlo más de dos veces, 
acepté su invitación.

Desfilando detrás de ella...
casi imposible era, la curiosidad,
 poder contener... 
Preguntándome:
 ¿Qué  estará tramando?
 esta hermosa mujer?


 

En el silencio de la madrugada,
 caminamos unos cuantos bloques;  
al llegar frente a la puerta,
 de una cafetería, se detuvo...
e igual mi respiración.
Ella se dispuso a abrir la persiana...
y sin despedirse me guiño el ojo; 
y un reto me lanzó:
¡Pasa, si es que quieres oler más!
 el dulce olor que te disloca!

¡Mientras ingresamos pensé!:
! Esta niña, ¡no está bien.!
 debe de estar loca! 
Seguidamente, 
la persiana bajó,
 y de nuevo solos quedamos dentro,
 los dos... 
Bailando de forma sugestiva,
 la ropa se quitó;
 y terminamos haciendo el amor.

Desde ese entonces, preso he quedado,
 en esa cárcel... de tan exquisita pasión; 
y pasó todo el día, suspirando,
 por ese aroma;
 en espera de un pronto amanecer.

Ya desde esa preciosa madrugada,
 todos los días, allí iba a desayunar, sí, 
y siempre caía algo de pasión,
 que con el tiempo se convirtió,
 en mi amor profundo.  
Y como olía ufff.
Enrique Nieto Rubio
*Derechos Reservados*

..Para ti mi amor,de Enricostro.

 



Tú me amas ...-¿Cuánto?
¿Cómo pesár este amor?
¡No importa! ¡Si ya te amo yo!

-Ajá... sí, mi amor 
Sí, vivo solo por ti y para ti;  
por tu sentir, por tus deseos...
Pero sobre todo, por tu amor...

-Ajá ... Sí mi amor 

Felicidades, amor mío, 
que en este día de San Valentín,
y en los días que están por venir;
tu corazón se sienta en calma,
en paz y armonía absoluta.

-Ajá... sí, mi amor 
Mi amor por ti es insuperable, 
mis deseos son locos y románticos,
como aquella vez a tu lado ...
¿Recuerdas si?... ¿Aquella vez?

-Ajá... sí, mi amor. 



Cuando te visité tú lloraste tanto, 
no podías contener la emoción; 
y tan pronto llegué me besaste... 
¿Recuerdas lo feliz que fuimos? 

- Ajá... sí, mi amor. 

Te pregunté: Mi amor… ¿Por qué lloras? 
Y tu tímida, no alcanzabas a contestar. 
¿Recuerdas cuántos besos nos dimos? 
-¡Fueron tantos, que no lo sé! 

- Ajá... sí, mi amor.
Si mi niña, fueron tantos, tantos... 
Que mi sentir por ti, se derramó;
nos amamos por toda tu casa.
¿Así fue verdad? ¿Recuerdas?

-Ajá... sí, mi amor 
Y ahora te siento, otra vez más; 
y desde entonces, sabía que
jamás dejaría de amarte,
sin ninguna presión y condición. 

- Ajá... sí, mi amor. 





- ¡Que! ¿Fue un sueño?
Nooooooooooo!
- ¿Entonces?
Fue real... ¿No te acuerdas?
- Sí... celebrábamos,
 el Día de San Valentín

- Aja... sí, mi amor. 


Te amo... tanto, tanto te amo 
que mi felicidad irradia
un gran haz de luz sobre mí.

- Aja... sí, amor 
Todos me dicen: 
¡Estás raro! ¿Qué te pasa? 
Es que la quiero... les digo yo. 



- Aja ... Sí, mi amor.

¡Sí, te quiero a morir! 
-Preguntas: ¿Como así?
¡Eso!... ¡Que te adoro!
Eres hermosa, bella, cariñosa, 
romántica y tierna siiii... 

- Ajá... sí, mi amor 





Frágil y digna, como una diosa;
bella y honesta como una virgen;
linda y dulce como una princesa;
y la más hermosa de todas las flores
juntas sobre la faz de la tierra.

- Ajá... sí, mi amor. 



¿Te acuerdas de aquella mágica noche? 
Cuando juntos mirábamos las estrellas

-Ajá... sí, mi amor 
Tú preguntaste:
-¿Cuál es aquella, la más grande y brillante?
Yo te respondí:
Eres tu mi amor, de allí has venido...
Para dar vida e iluminar mi corazón,

-Ajá... sí, mi amor. 
-¿Y tú no estás?...me preguntaste. 
¡Si cielo mío... claro que estoy!
¿La dé al lado... soy yo, acaso no la ves?
Fíjate bien, es la que te guiña constantemente...

-Ajá... sí, mi amor. 

Esa noche fue inolvidable, ¿Te acuerdas? 
Estuvimos bailando, en el porche de tu casa;
y escuchando hermosas y dulces melodías;
y expresándonos infinitos te amo.

-Ajá... sí, mi amor.

Tu mamá apareció y te cuestionó: 
¿Niña a qué hora piensas ir a dormir?
Y tú volviendo suavemente el rostro, dijiste:
- ¡Sí, ya voy mamá, solo déjame estar un rato más!
El alba despuntó, 
dando lugar a un nuevo día, 
y allí estábamos los dos,
 disfrutando nuestro amor. 
Se vislumbran los cálidos rayos del sol,
los pájaros cantaban,
 y tu mi cielo; casi derrotada,
por el cansancio, 
con tu cabecita en mi hombro soñabas. 

- Ajá... sí, mi amor. 
Yo te llenaba de cariños y besos,
 sintiéndome pleno y feliz. 
-¿Cuántos besos y caricias me diste amor?
¡No sé! Un millón, o infinitos,
 quizás; porque te amo sin medida.

- Aja... sí,
 mi amor... Yo también te amo,
 y te amaré siempre.



Enrique Nieto Rubio
*Derechos Reservados.
Colabora en imágenes,
 Silvia Regina Cossio Cámara.