martes, 22 de septiembre de 2020

**En el camino de las ciencias.

 

En el camino de las ciencias,
 Yo estudié para ti. 
Fui buscando el calorcito.
 ¿Qué produce tu sentir? 

Y como no lo encontraba,
 Llamé a un hada buena.  
Y con su cara de pena,
 Ella me contestó:
- Su querer es tu querer.
 Pero tú no estás en él. 
Yo, furioso, me comporté.
 Con rabia y con furor... 
El hada inmediatamente me refutó: 
- ¡Si tú ya tienes un amor!
Más de nuevo,
 Con rabia le cuestionaba... 
¿Y no puedo querer a dos? 

- Con tres te caerías de la cama... 
¡Solo son dos! 
Tres es tontería, así no se hace el amor... 


¡Es que me muero por ella!
¡Es que la quiero a morir! 
El hada me respondió:
- Con dos cucharas no se come. 
Una tendrás que coger.
 Y para probar la sopa, 
En caliente no puede ser.
 Te quemarás la boca. 
Y te dolerá después.
¡Ay, hadita presumida!
 Tú no me dejes así. 
Que esa niña es divina.
 Que me tiene loco a mí.
 
¿Pero no ves qué preciosa es?
 ¡Bonita para rabiar! 
Tiene cara de rosa.
 Y huele a aroma de azahar. 
- Niño, me estás hartando...
¡Me tienes loquita ya! 
Quédate con las dos.
Y vete a cascarla ya.  
Y no me llames otra vez.
 O guantazos te ganarás. 
Capullo de niño. 
Enrique Nieto Rubio 
*Derechos de autor*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

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