lunes, 28 de septiembre de 2020

**Mujer de alquiler solo para mayores.

Tu mujer de alquiler, 
Que prestas y utilizas tu cuerpo por dinero.

Vas provocando en los hombres,
 Ese deseo de amor y sexo...
Y que por solo unas horas,
 Puedes hacerles sentir y gozar.
*
Aceptando cuántas exigencias,
 que te propongan,
 De buena o mala fe.




¡Sí! Señor infiel,
 Tu cuerpo das por monedas.
 haciendo sentir
hasta ese amor que cree perdido,
 O quizás el que nunca tuvo.
*
Eres mujer de juegos.
 Posturas y alguna que otra travesura.
Sin embargo, tus besos de cariño,
 Y caricias... ¡Pasajeros son!

Más tu agraciado cuerpo y rostro,
 Después del paso del tiempo.
Como todo lo que un día fue bello,
 terminará en el gélido olvido...
Como si fuese un hermoso sueño...
Pero solamente para ellos. 
Porque al final, se darán cuenta de que...
Todo fue solamente fantasía.
Tus susurros amorosos,
 movimientos sexuales lentos y precisos; 
que hacen enloquecer,
 Dándolo todo, sensaciones.
 Nunca vividas... 
Por una gran mayoría,
 de hombres;
 Y gestos olvidados para otros. 
Esperando ellos quedan.
 A que amanezca un nuevo día... tal vez.
Luego tú, hombre,
 de sueños comprados;
 Caminas por la calle... 
Boquiabierto, como si algo extraño
 acontecerá en tu mente. 
Sabes que un amor,
 vas dejando atrás;
 en aquella sucia puerta... 
Sí... una bella relación quizás...
pero falsa que se va apagando;
Con cada paso que das,
 Así como con el paso,
 de las horas del día. 
Llegas a tu casa y te sumes en la soledad. 
que de costumbre vives; 
y franqueas el día, pensando en ella,
 y sintiendo esos escalofríos. 
La añoras y la deseas tanto que,
 Darías todo por estar a su lado.
¡Pero no es tuya!...
Pues siempre será un amor.
 Que no te pertenece.
Transcurren las horas.
 Y pronto llega la noche.
 Viendo televisión. 
Te embarga la soledad.
 Y el silencio de la casa te oprime. 
Cenas... y te vas a la cama.
 cierras los ojos depositando en la almohada, 
una lágrima de felicidad.
 Mezclada de soledad con tu tristeza. 
A la mañana siguiente,
 Suena el despertador. 
Tienes que arreglarte. 
Desayunar y salir pitando al trabajo.
 Para estar a punto en horario. 
Entre hora y hora,
 indefectiblemente,
 Te acuerdas de ella y sonríes...
Y continúas con tu labor.
 Exhalando una bocanada de aire fresco. 
Transcurren los días, y cada vez ella...
está más lejos en tu mente; 
así varias semanas;
 Hasta que otra vez,
 Te atrapa el sentimiento... 
¡Sí! Te dominan el anhelo y la necesidad.
 De volverla a encontrar. 
Así... a la puerta tú llamas;
 Entras y repites.
 Tu "Historia de amor" 
Enrique Nieto Rubio.
*Derechos reservados*


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