Cuando el amor duerme,
Tan solo esperando a ser despertado;
Va formando un aura a tu alrededor.
...e iluminando tu rostro...
Embelleciendo radiante tu figura,
y moldeando tu cuerpo.
Así pues, cuando el amor despierte,
Estarán tus manos impregnadas.
de esa dulce magia;
Para cuando lleguen,
Al rostro de tu amado o amada.
*
Iluminarás ese corazón.
que se irá engrandeciendo,
con pasión desmedida.
Y en una noche tranquila y estrellada...
¡Suplicante la vista alzará al cielo!
Agradeciendo a los dioses,
Por haberle dado esa dicha...
*
De amar locamente; y suplicante...
Con todas tus fuerzas,
Rogarás ser amada, con toda el alma.
Sin importar si eres hombre o mujer;
Caminarás por la bella senda de la vida...
Como si estuvieras hechizada o hechizado.
*
Es entonces cuando te preguntarán:
¿Qué es lo que pasa contigo?
¿Por qué te percibo tan lejana?
¿Y extraña a la vez?
Más tú, quizás simplemente,
Un tanto sonrojado,
y casi eclipsado
... Les responderás:
*
¡A mí no me sucede nada!
¿Qué me va a pasar?
¡Acaso no ves lo feliz que soy!
Y con él o ella seguirás soñando;
Mientras tu cuerpo crece,
Y te haces hombre o mujer.
Enrique Nieto Rubio
<Derechos de autor>
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.








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