
¿Amiga, por qué no quieres?
¿Ser mi amiga?
¡No te pido que seas mi amante!
Que lo eras, decías ayer.
*
Sí, tanto que recorrimos,
tantos, tantos
Tantos besos que nos dimos
*
Fueron infinitos los besos que nos dimos,
Y hoy te escondes,
De entre las letras,
*
Solamente pretendo contigo,
Una linda amistad.
Aspiro a sentir que estás aquí,
Y saber que respiramos el mismo aire...
*
querías para mí, o simplemente,
Para compartir gratos momentos.
Anhelo, amiga, a tu lado poder convivir...
Y me cuentas cosas tuyas.
*
Platícame de tus afectos, de tus amados hijos,
Así como de tus nietos.
Cuéntame, niña, de tus más locos sueños;
Cuéntame acerca de tu cantar...
Querida amiga, háblame,
De tus inquietudes y de tus temores ocultos.
Háblame de tu soledad, que como una amapola,
Sola vive en el trigal,
que por mucho que esta alce el cuello;
No puede contemplar más allá.
*
Confíame tu sentir; cuéntame de tu amor,
Dime si eres feliz o triste estas;
O quizás simplemente podríamos conversar,
De lo que vivimos cada día.
Extraño que me susurres,
Palabras de amor,
Y que me digas te quiero.
*
Ansío que de nuevo me susurres al oído,
Cositas bellas de ti y de mí.
Dime que durante este tiempo,
Me has extrañado tanto... Como yo a ti.
*
Quisiera escuchar que me digas sí,
Para de nuevo sentirme ufano,
y que el corazón que tienes,
Aún palpita y sigue viviendo para mí.
*
Y si no deseas conversar...
Guardaremos silencio, pero...
¡Regresa a mí!
Enrique Nieto Rubio,
*Derechos de Autor*
Colabora en imágenes,
Silvia Regina Cossio Cámara.





No hay comentarios:
Publicar un comentario