Cuanto más ausente estás,
Más te quiero todavía.
Pues no consigo, vida mía.
Que no me quieras mirar.
*
No me haces sufrir, no, no.
Si te llevo en mi pensamiento,
Y te portas con amor.
Siempre, en mis "te quieros".
*
Sí, yo vivo para ti.
Dentro de tu corazón,
Y gimes mi sentir.
Porque sabes que te deseo.
De todo corazón.
*
Pues si tanto pienso en ti,
No puede ser que no me quieras.
Mi amor.
*
Imposible sería, pues,
que mis pensamientos, del alma mía,
No rocen tus deseos.
Besos de tu sonrisa.
*
Que no me puedas olvidar, cierto será.
Pues mientras estés,
En mis pensamientos,
No te dejaré marchar.
*
¿De qué te quejas a mamá?
No será culpa mía.
Pues sería tontería.
Que no me quieras mirar.
*
Y si le dices a aquel,
a aquel, vecino de amor,
Que no te dejo de querer.
Que venga él y me lo diga.
Que ya le digo yo a él.
Cuatro cosas de la vida.
*
Que sí fuisteis mariposa.
Yo te pegué las alas.
para que pudieras volar.
Y no es de consentir.
Que él te las quiera quitar.
*
Ese vecino tuyo,
Seguro que es un ladrón.
que vive cerquita de ti.
Para robarme tu amor.
*
Pero no te preocupes, pues
No se saldrá con las suyas.
Pues tú guardas mis promesas.
Y yo guardo las tuyas.
*
Que las promesas que se hacen
Ante el Diosito bueno,
No se pueden violar.
Pues esto es como un contrato.
Pero de amor inmortal.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados de autor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario