Pequeño angelito eras...
Chico de las olas;
que con tus papás buscabas,
Un mundo mejor.
Huyendo de las guerras,
y de la infame miseria,
Navegaste sin cesar.
Hola, tras hola en alta mar.
Pero la mar traicionera,
No os quiso llevar...
Y aunque tu mamá de los brazos,
No te quiso soltar.
La mar en tormento peleaba.
con tu barco sin cesar,
Dándoles vuelta estaba...
Hasta hacerlos zozobrar.
Con afán buscaba vuestro cuerpo.
Tu pobre padre...
Pero la mar traicionera,
Al final os consiguió alejar.

Más tarde, un hermoso bebé...
Flotaba en alta mar.
Navegando con la muerte,
A la orilla fue a parar.
Ha llegado a tierra libre.
Mas no sirvió de nada, pues...
¡Hijo y madre han muerto!
¡Por buscar la libertad!

Su padre, afligido, arriba.
Después de luchar con la mar,
...y ha encontrado a su hijito...
¡Pero muy tarde es ya!
Su ilusión y esperanza fueron rotas.
Su vida destrozada;
Todo a causa de una guerra maldita.
Que no sirvió de nada.

El mundo se estremece.
Y contemplando hacia atrás esta,
Pues más millones de muertos.
Dejarán en esta ciudad.
Y los hombres de otros reinos,
Mirando hacia atrás, están...
¡Importándoles una mierda!
¡Quien se muera en alta mar!
El hermanito de cinco años...
Se cree... Que se hundió sin rechistar.
Para hacernos ver:
¡Lo mala que es la humanidad!
Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.







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