Rusia,
Dios todopoderoso,
Tú que reinas en los confines de los universos,
¿Dónde estás?
¿Por qué te escondes de nosotros?
¿Por qué vuelves la cara?
para no ver el dolor, de tus hermanos.
¿No ves el dolor que hay en el mundo?
Por estas malditas guerras,
Que un hermano de Satanás está creando.
¿Acaso Dios no ves tanto dolor?
Tantos niños pequeños sufriendo.
Tantas madres destrozadas,
Y los abuelos y abuelas,
que quisieran morir antes,
De ver que a sus nietos, les sangra el corazón.
O Dios, no escondas tu cabeza.
Como el avestruz,
Para ignorar que el mundo está llorando.
O Dios, ¿no ves lo que pasa en Ucrania?
Lo que es bueno, también lo sería para Rusia.
Porque este maldito hombre,
No lo entiende, por qué mata a inocentes y para qué.
Gran Dios, para esta guerra absurda,
Que no es buena para nadie.
Ayúdanos, protégenos del diablo.
Dios, no nos abandones ni nos dejes caer.
por el precipicio del odio.
No nos dejes, que la maldad de unos,
nos lleguen a los demás,
envenenando nuestros corazones.
Dios, los ucranianos no se merecen tanto dolor.
El mundo no se creó, asesinando, a personas.
Se creó con la bondad y el amor.
Ayúdalos, Dios mío.
Hay que hacer que este hombre, entre en razón.
Míranos Dios, y no te escondas bajo las bombas asesinas.
Esto es un ruego, o una plegaria.
ya sabes, que no soy un buen creyente,
Pero sí sé, que si quisieras, nos verías.
Pues tú eres grande y omnipotente.
Y sí sé que estás ahí.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
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