Como la Virgen María,
Se refugiaron aquí.
Una cueva sola y fría.
Ella sentía morir.
*
No hubo reyes ni camellos.
Nada tenía que ver.
Solo pasaban del invierno.
que se calaba toda su piel.
*
San José, él parecía.
Un pesebre le buscó.
De palos, paja y arena,
Al niño lo colocó.
*
El niño con alegría,
A su padre el dedo cogió.
*
Su padre miró al cielo.
que no tenían qué comer.
Solo se veía un rayito de estrella.
Entre la gruta de la pared.
*
Un guiño le hizo la estrella.
Al menos eso creyó él.
Pues se pasó muy rápido.
Entre el agujero aquel.
*
En la cueva, este hombre
Que no era José ni nada.
Hizo una buena candela.
Para poderlos calentar.
*
Ella lo miraba, con ojitos de cielo.
Y él con mucho amor,
Y cuando estaban calentitos,
Él a un arroyo.
que por dentro la cueva había.
Y una caña que cogió,
y el velo de su María,
Una red, él se formó.
*
Y unas truchas que por allí nadaban,
En su red, él las cogió.
Y celebraron la mejor Nochebuena.
con comida y esa bendición,
de comer pescadito asado.
Qué rico, dijo el señor.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
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