lunes, 24 de octubre de 2022

**La puya, oidos sordos .

 Sacado de un texto.

Cuando comentamos a otras personas, no solo les incentivamos a seguir. No, sino que fomentamos sus memorias para que siempre sigan vivas, y no envejezcan ni se sientan nunca solas. O solos, nunca, sino que también nos tienen y nos necesitan. Pues somos parte de ellos, y ellos de nosotros. 
No vale solo escribir nosotros, no tiene sentido, si nadie nos comenta.
Hay que aprender a dar un poco de nuestra amistad.
Saludos a todos, es una inspiración de buenas tardes, noches.
Enrique Nieto Rubio.
Derchos reservados.

sábado, 22 de octubre de 2022

**Cuento. en la posguerra" en el 1936.

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Cuento en la posguerra" en el 1936.
Francisco, un chico de once años, que vivía con su abuela en una granja.
Este perdió a sus padres en la guerra, y su abuela lo tenía en su granja; cuando llegaban los militares, la abuela lo escondía, pues era de origen judío, que entonces eran perseguidos y matados.
Así el niño fue creciendo y no era mal chico; el niño jugaba con las gallinas y los conejos, sí era muy feliz.
La abuela, que había sido maestra, le enseña a leer y escribir y fue creciendo.
El tiempo transcurre muy rápido; ya con diecisiete años, este chico fue cambiando, pero para mal: le mataba las gallinas y los conejos, ya no ayudaba a la abuela en nada. Ella era tan mayor que apenas si podía moverse.
Un día ya no podía estar más allí y le dijo a su abuela, que tanto hizo por él, que la odiaba, que su vida era una mierda por estar cuidándola a ella y que ya no aguantaba más. Estrelló los platos de la cena, y desde entonces todo fueron malos tratos a su abuela, que incluso llegó a pegarle.
La pobre abuela quedó con el alma rota por aquel trato que le daba su nieto, y sus lágrimas brotaban a borbotones. Ella solita en su salón ni podía levantarse de la mesa; con aquel delantal que ella siempre se ponía para guisar, secaba sus lágrimas.
Miraba toda la casa de reojo, pensando qué pudo hacer mal para ese trato tan duro.
La pobre abuela agarró su bastón que posaba en el respaldo de su silla y, como pudo, se fue a su dormitorio, que estaba cerca del comedor. Se tumbó en la cama, sin taparse siquiera, y seguía llorando, recordando a su hija muerta, la madre del chico, hasta quedar dormida, sollozando de pena, y hacía un frío tremendo esa noche.

Se ha levantado Francisco y, sobre las seis de la madrugada, ha bajado y se ha dirigido a la cocina.
Allí su abuela escondía todo su dinero, montones de billetes; los cogió y en una maleta de estas grandes de cartón, que era lo que entonces se llevaba. Y se marchó, pero topó a la salida con una gallina vengadora; él, con todo el coraje, cogió a la gallina y la metió con el dinero en la maleta y se largó a la estación.

Allí, por casualidad, esperaba el tren y se subió ligero, abandonando a su abuela.
Ya por los Pirineos le dio hambre, pues no había comido nada.

En su camarote viajaba solo y decidió coger dinero para comprar algo de comer.
¿Cómo fue la cosa? Que cuando abrió la maleta, la gallina se había comido todos los billetes.
Cuando quiso agarrar la gallina, ella saltó y por la ventana le dijo adiós, revoloteando, y cojeando, marchó por el campo.
Él se vio de lo más pobre del mundo y superlejos de su casa.
A la semana siguiente, un vecino granjero que vivía al lado de la abuela fue a visitarla.
Pero allí olía muy mal. El granjero, al ver que no contestaba, se asustó y se fue a la Guardia Civil, y comentó que algo pasaba en esa casa. Él explicó que la abuela vivía con su nieto y que nadie contestaba.
Así, la Guardia Civil se personó en la casa y se encontró a la abuela muerta en su cama.
Ella había muerto esa misma noche en que su nieto la robó y la abandonó.
Bueno, es lo mejor que le debió de pasar, antes de ver que su nieto la robaba.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.


**A los mayores y abuelos. En protesta.

A los mayores y abuelos. En protesta.
Ya tiempos atrás escribí por el abandono de muchos mayores en residencias que eran alimentados malamente y CHICOTE lo verificó.
Muchas quejas de familiares a los que nadie les hizo caso.
Las administraciones del Estado se lavaron las manos en todo esto, pues salió en televisión como denuncia.
Hoy, con este virus traidor, que por negligencia de sus cuidadores han provocado miles de muertos en todo el mundo, cada día se cuentan a cientos, y parece ser que el culpable solo es un virus que, aunque no tiene piernas, sí sabe desplazarse muy bien.
Qué casualidad, que ha entrado donde más sensibilidad hay, en estas residencias de muertos. Quizás fueran esos cementerios.
Donde está el dolor, este se ha estrangulado en algunas gargantas.
Hoy a las ocho, hurra por los médicos y enfermeros, aunque en sus manos están los muertos.
¿Dónde está la humanidad? Le dan paso a los más jóvenes, y aquellos que lo dieron todo por sus familias, y en bien de la humanidad: "Ooo, solo pobrecito", o "No importa, ya era muy mayor".
¿Eso es todo lo que tenemos que decir?
A este bicho le ganaremos, pero a cuántas vidas se está llevando.
Por culpa de quienes eran sus guardianes.
Bueno, que hay excepciones, sí, las hay, pero quien esté libre de culpa que tire la primera piedra.
Hay médicos que han jugado a ser Dios; este se queda, este se va.

Un mundo de compasión debería haber detrás de cada muerto, y todo por negligencia de sus gobernantes.
Solo he visto en este pueblo, que ahora no recuerdo su nombre, que han protegido a estos ancianos a capa y espada; ellos sí merecen un hurra, ellos sí los han protegido con todo el amor del mundo; no se les ha ido ninguno.

Después de esto deberían rodar muchas cabezas.
Tiemblo si este asesino de virus se hubiera llevado a cualquier persona, pese a su edad, y si fuera a los niños, ¿qué hubiera pasado? Solo que Dios haga justicia y todo el que sea culpable que lo pague en esta vida, ya que yo no creo en otra celestial.
Cuánta soledad habrán vivido estas criaturas nuestras y cuánto dolor.
SOLO ES UN SENTIR DOLOROSO en protesta.
De Enrique Nieto Rubio.
Perdón por la dureza en la indignación.

**Tu mi adorada poeta.

 Resultado de imagen de postales a la mujer poeta

Tú, mi adorada poeta,
Soñadora del querer,
Rebosante de alegría,
Hermosa por doquier.
*
Tú, mi tierna Dulcinea,
Señora de gran postín,
¿Que te duermes por las noches?
Sin acordarte de mí.
*
Que un día tú, amor, me dabas.
Un día y del mejor.
Ahora en tu almohada.
*
Solo te acuerdas de Dios.
Ya pasaron tus plegarias.
En recuerdos del ayer.
Olvidando lo más bello,
El amor y el placer.
*
Que vivimos muchos años,
Soñando en el querer,
¿Qué besos fueron deseados?
Y la envidia a nuestros pies.
*
Hoy vivimos desolados.
El tiempo nos lo robó.
El amor apasionado,
Que teníamos los dos.
*
Hoy te vuelvo a recordar,
Poetisa de mi querer,
¿Cuántos besos dedicados?
a los sueños del placer.
*
Hoy ya vives en tu cabaña.
Rodeada de ilusión,
de esos preciosos niños,
Qué nietos tuyos son.
*
Pero no es reproches, mi amor.
Que la poesía me embarga.
Solo sentirte en la magia.
De vivir con ilusión.
*
Que aunque el amor ya no es nada,
Pero si es ilusión, he de darte la enhorabuena.
Por ser mi mejor amor.
*
Enrique Nieto Rubio
Derechos reservados.
Dedicado a todas las poetas del mundo.
.

**Al Castillo Mágico del Poeta.(cuento.)

Fotos: Los castillos más bonitos de Europa | El Viajero | EL PAÍS

 El Castillo Mágico del Poeta.

Érase una historia verdadera, de un fantástico castillo,
Se llama El Castillo Mágico del Poeta.
Aquí vive una hermosa princesa, se llama Fay Gwillyon, de chiquita, una niña maravillosa.
Con su padre, el rey y la reina, ellos siempre la tenían muy cobijada y nunca salía del castillo.

Les construyeron dentro del castillo, que además era un palacio tremendo, grandes jardines; ella lo tenía todo, pero de puertas a fuera el mundo era muy cruel, así que estaba constantemente vigilada.

Ella fue creciendo, hermosa y feliz, pero también había soldados dentro del castillo mágico que violaban las normas y evadían la magia, aquella que con el tiempo fueron aprendiendo.
ya la princesa con dieciséis años, una hermosa muchacha con cabellos dorados, algunos de los vigilantes la miraban, con esos ojos de sátiros violadores, incluso llegando a asediarla, ella, aunque conseguía escapar, siempre estaba, en peligro.

Al rey a estos los mandaban a ahorcar, pero siempre salían otros.

Ya en los reinos de España escucharon de esta hermosa princesa Fay, y que este castillo ya no era seguro, pues había demasiados enemigos dentro.

 Abd al-Rahman III. Soberano del Califato omeya, este rey
Se dirigió a este castillo, pidiendo audiencia al rey; viajó con cien camellos llenos de presentes para este rey, pues aunque

Una postal de amor

Las religiones eran muy distintas a la musulmana; no lo paraba nada, ya que en otros tiempos lucharon juntos en varias batallas.

Caminaron muchos meses, desde el palacio de Medina Azahara.

Abderramán III | Visitar Medina Azahara

De Córdoba, hasta llegar a allí. Ya en las puertas del castillo los recibieron maravillosamente, y el rey cenó solo con él y la reina y princesa.
Lo que el califato no esperaba es tener un polizón en sus filas, y lo descubrieron.

Emires y califas de Córdoba: Cinco generaciones de madres vasconas | Orreaga Fundazioa

Tenía una babucha, que no se le veía el rostro, y lo detuvieron por seguridad.

Cuando lo llevaron hasta él, le quitaron la babucha y era la hija del califato, que estando en Medina Azahara, escuchó la historia de esta familia, y le picó la curiosidad. Esta princesa era una maravillosa niña de dieciséis años, que era una fantástica poetisa, como su madre.

Medina Azahara, aquí por entonces, era la cuna de la poesía de todo el mundo, pues su cultura se arraigó en el amor y la poesía.

Medina Azahara, de Córdoba: Del califa enamorado a la advocación a Venus o a la hija del Profeta
La literatura, entonces, era lo más grande, y el palacio más hermoso del mundo.
Bueno, seguimos. Cuando el califa la vio, dijo: "¿Pero qué haces tú aquí?". Ella se arrodilló ante él y respondió: "Padre, es que quería conocer a la princesa en apuros". "Ya te daré yo apuros, anda, ven a mi lado".
Así terminó esta presentación, y las dos princesas se conocieron y se hicieron muy amigas.
Cuando terminaron la cena, el cordobés musulmán le dio muchos presentes, en regalos para él y la reina, mientras ellas dos se fueron a sus aposentos, y allí recitaron preciosos poemas de amor a sus apuestos soñadores, de sus noches.

Wallada

Ya estando la luna encima, una luna nunca vista, las dos princesas salieron a un balcón, allí en una de las torres del castillo, y gozaron de esa noche estrellada que les brindaba el universo. Y que les duró hasta el alba.
El rey del castillo le habló de la inseguridad por su reino y el musulmán le ofreció refuerzos de grandes luchadores, fieles a él.

Y además le propuso traerse a la princesa al palacio de Córdoba, donde la seguridad era tremenda.
Y todos fieles al rey musulmán.

Y así lo hicieron. La princesa del castillo se tiró cuatro años en el palacio de Medina Azahara, en Córdoba, aprendiendo y desarrollándose perfectamente con esta cultura musulmana, que era lo más.

Felipe y Letizia, en Petra

Al poco de marcharse, se enamoró de un consejero de este rey y pronto se casarían y marcharían a su castillo mágico, donde todo ya se
Había calmado, y reinaban en paz, con todo su pueblo.

Ellas, desde entonces, se visitan constantemente y se cartean sus chismes amorosos.
FIN.
Enrique Nieto Rubio,
Derechos reservados.
Dedicado al CASTILLO MÁGICO DEL POETA,
En este su décimo año. FELICIDADES.

**Los amigos verdaderos.

Dicen que los amigos vienen y van.

Pero el amigo verdadero

Y el amigo del alma,

Ese que lo da todo por uno.

Ese siempre vivirá junto a tu corazón.

*

Por eso los buenos amigos son finitos.

Se pueden contar con los dedos.

Pero son dedos de oro, dedos de amor.

Y que, aunque pase el tiempo, no sepas de ellos.

Un día salen y siempre están contigo.

*

Dándote ánimo y cariño,

Ese es el mejor amigo.

Tú, tú eres mi amigo.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.

viernes, 21 de octubre de 2022

**Rusia,

 Rusia, 


Dios todopoderoso,

Tú que reinas en los confines de los universos,

¿Dónde estás?
¿Por qué te escondes de nosotros?
¿Por qué vuelves la cara?
para no ver el dolor, de tus hermanos.
¿No ves el dolor que hay en el mundo?
Por estas malditas guerras,
Que un hermano de Satanás está creando.
¿Acaso Dios no ves tanto dolor?
Tantos niños pequeños sufriendo.
Tantas madres destrozadas,
Y los abuelos y abuelas,
que quisieran morir antes,
De ver que a sus nietos, les sangra el corazón.
O Dios, no escondas tu cabeza.
Como el avestruz,
Para ignorar que el mundo está llorando.
O Dios, ¿no ves lo que pasa en Ucrania?
Lo que es bueno, también lo sería para Rusia.
Porque este maldito hombre,
No lo entiende, por qué mata a inocentes y para qué.
Gran Dios, para esta guerra absurda,
Que no es buena para nadie.
Ayúdanos, protégenos del diablo.
Dios, no nos abandones ni nos dejes caer.
por el precipicio del odio.
No nos dejes, que la maldad de unos,
nos lleguen a los demás,
envenenando nuestros corazones.
Dios, los ucranianos no se merecen tanto dolor.
El mundo no se creó, asesinando, a personas.
Se creó con la bondad y el amor.
Ayúdalos, Dios mío.
Hay que hacer que este hombre, entre en razón.
Míranos Dios, y no te escondas bajo las bombas asesinas.
Esto es un ruego, o una plegaria.
ya sabes, que no soy un buen creyente,
Pero sí sé, que si quisieras, nos verías.
Pues tú eres grande y omnipotente.
Y sí sé que estás ahí.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.