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domingo, 18 de mayo de 2025

..Soy un caballo de Enricostro.(Cuento)

 Caballos Arabes

Yo soy un caballo, cuando era más joven, me compraron para un regalo de comunión para un chico llamado Fran.

 Es un buen chico de familia adinerada, yo aprendí muchas cosas de Fran, pero el tiempo ha pasado muy rápido, y Fran ha conocido a una preciosa chica, pero a ella no les gustan los caballos, así que me veo cada vez más solo y abandonado.

Ya me dejo en la cuadra sin echarme cuentas y un arriero que tenía. Como yo fui criado para obedecer solo a Fran, no hacía caso de nada y me golpeaba día tras día.

 Un día Fran quiso montarme para dar una vuelta, pero yo ya no lo quería, así que empecé a cojear y desistió del paseo.

 Me vio, que estaba muy mal, así que dedicó un tiempo a curarme, pero yo seguía cojeando no porque estuviera enfermo, sino porque me daba la gana.

 Ya no quería a nadie encima de mí.

 Lo que intento es que mi amó se despegue de mí, ya que aquí cerca hay una reserva de caballos en libertad, y unas preciosas yeguas deseosas de buenos ceméntales como yo, y como tal yo anhelo esa vida que nunca tuve, ya que un día Fran me llevo por allí y corrimos detrás de aquella manada.

Yo pasaba los días, observando el horizonte, sintiendo el aire en mi piel, escuchando el eco de los cascos, galopando en la distancia. La reserva no estaba lejos, y cada noche soñaba con el día en que pudiera unirme a la manada, que una vez vi correr con fuerza y propósito.

Fran, ajeno a mis deseos, de este viejo compañero, intentaba recuperar la conexión perdida.

 Me acariciaba, me ofrecía zanahorias, me hablaba con ternura, pero yo  ya no respondía como antes. 

Su corazón pertenecía a otro mundo, a otra vida.

Una tarde, la tormenta azotó la finca con furia. El viento abrió la puerta de la cuadra y yo sentí el llamado. Sin pensarlo dos veces, corrí.

 Al principio, mis patas temblaban de emoción y miedo, pero luego, cuando vi la valla que me separaba de mis sueños, supe lo que debía hacer. Con un último esfuerzo, salte.

El golpe contra la tierra me sacudió el cuerpo, pero la sensación de libertad me invadió el alma.

Corrí, más rápido de lo que jamás había corrido, sin mirar atrás. La manada estaba cerca, podía oírla. Y entonces, entre los árboles, la vi.

Las yeguas levantaron la cabeza al notar mi presencia, sus ojos brillaban con curiosidad. Los sementales trotaban con majestuosidad. Sin dudarlo, yo alcé la cabeza, y relinché con fuerza. No era un regalo de comunión, ni una posesión olvidada, ni un esclavo de la obediencia. Era uno más entre ellos.

Era libre.

Yo, aun con el eco de la manada, en mi corazón, levante la vista y vi la linde de la montaña lejana, recortada contra el cielo anaranjado del atardecer. Era un lugar que prometía más que solo libertad. Mi instinto me decía, que allí encontraría mi verdadero hogar, donde el viento cantaba historias y la tierra no conocía límites.

Comencé a trotar, sintiendo cómo mi cuerpo respondía con energía renovada. Cada paso me acercaba a la montaña, y con cada brisa que acariciaba mi piel, el deseo de llegar crecía.

Las yeguas me miraban desde lejos, pero no me siguieron. Sabían que yo tenía un camino distinto, uno que no se podía compartir, sino conquistarlo solo.

A medida que subía la pendiente, sentí el peso de los años de servidumbre caer detrás de mí, como un viejo equipaje que nunca debí llevar.

 Mis patas golpeaban la tierra, con firmeza, mi respiración se hacía más profunda, más intensa, y en mi pecho crecía un fuego que nunca antes había sentido.

Cuando Alcácer, la cima, me detuve.

 El viento rugía a mi alrededor, despeinando mi crin, y ante mí se desplegaba un valle inmenso, indómito, vibrante de vida.

Era libre, sí. Pero ahora, más que eso, era dueño de mi destino.

Desde lo alto de la montaña, yo contemplaba el valle con sus praderas ondulantes y los ríos que serpenteaban entre los árboles. Pero en medio de aquella inmensidad, mis ojos se detuvieron en una figura elegante y serena.

Era una yegua de pelaje blanco como la nieve, su crin ondeaba con la brisa, y su porte irradiaba una gracia que yo jamás había visto. Se movía con tranquilidad, pero con cada paso. Parecía flotar sobre la hierba.

Algo en mi presencia, despertó un fuego distinto en mi interior. No era el deseo de correr ni de desafiar los límites del mundo. Era otra clase de impulso, más profundo, más íntimo.

Decidí acercarme con cautela, no quería parecer un intruso. Descendí la montaña con movimientos suaves, mi mirada fija en aquella criatura majestuosa. La yegua, al notar mi presencia, levante la cabeza, sus ojos reflejaban la luz de la luna.

Por un instante, nuestras miradas se cruzaron, y en ese breve segundo, el tiempo pareció detenerse.

Había recorrido un largo camino, para llegar a la libertad, pero ahora, en aquel valle iluminado por estrellas, entendía que la verdadera aventura apenas comenzaba.

¿Qué te parece este desarrollo? Podemos añadir más detalles sobre la conexión entre ellos, los diálogos silenciosos que transmiten sus emociones, o incluso crear un momento especial que los una aún más. ¡Sigamos dándole vida a esta historia!

Los días pasaban, y  no podía apartar la mirada de la yegua. Su presencia era como un imán, un llamado silencioso que me atraía sin necesidad de palabras.

Pero, ¿cómo acercarme? No era como antes, cuando los humanos me daban órdenes, o imponían lazos sin preguntarme.

 Aquí, en la inmensidad de la reserva, todo debía surgir de la propia voluntad.

Una mañana, cuando la brisa fresca acariciaba las praderas, la yegua tropezó con una piedra oculta en la hierba y perdió el equilibrio por un instante. Fue suficiente para que yo me acercara, preocupado, por un instinto, protector, que no sabía que tenía.

Ella me miró con una mezcla de sorpresa y ternura, y en ese instante, el hielo se rompió.

Desde entonces, comenzamos a correr juntos, a compartir el amanecer y el susurro del viento entre los árboles. Yo no necesitaba ser el más fuerte, ni demostrar mi destreza; solo necesitaba estar junto a ella.

El amor no era una atadura, sino una elección. Una aventura sin dueño, sin riendas, solo el latir de dos almas galopando al mismo ritmo.

Enrique Nieto Rubio.

Y Copilot.

Derechos reservados.

domingo, 13 de abril de 2025

..Lucin un chico de 18 años de Enricostro.

Lucin es un chico de 18 años en un pueblecito de China.
Su mamá estaba muy enferma, pues, sé moría.
Y los sabios del pueblo les dijeron: Lucin tu madre se muere y solo hay un remedio, tendrás que subir al monte tai, casi en su copa, existe una cueva, pero tienes que tener cuidado, pues, allí vive un ángel custodio y difícil será que deje entrar a nadie solo con la verdad y el amor te puede dejar.
Allí dentro existe la flor de Loto, pero es azul por su flora en la oscuridad, ella tendría que tomarla en infusión, pero tiene que ser antes de ponerse mustia.
Solo así podrá curarse tu madre, y tiene que ser cogída con mucho amor por algún hijo de ella.
Así que Lucin salió de inmediato, tomó buen calzado y cuerdas, pues, el camino hacia la cueva solo empieza desde la mitad de la montaña.
Al día siguiente Lucin llego a los pies de aquella inmensa montaña, mitad llena de sombras y mitad llena de nieve.
Lucin quería mucho a su madre y no pararía en su intento, así que empezó a gatear con su cuerda y dos garfios
no se lo pensó para nada, en lo alto de la montaña existía unos bichos luminosos que si los mirabas ellos hacían que la vista se perdiera provocando la caída y su fin sería la muerte.
Esto se lo dijo un monje que vivía en otra cueva que existía abajo del todo,
pues había una entrada secreta que solo los monjes y los ángeles sabían.

Lucin, el monje le dijó, que lo mejor para subir se pusiera una venda en los ojos. Así subió en dos días hasta llegar al camino aquel, no sin casi caer dos veces.
Él era muy joven y fuerte y casi subió corriendo, por aquel áspero camino. Y en la entrada de la cueva, se puso de rodillas, pues la humildad sería el primer paso, una vez de rodillas imploro entre rezos, que el monje le explicó sollozando llamo: hada estas hay por favor, no podría mirarla a la cara, pues si así lo hiciera quedaría encantado.
El hada respondió quien osa molestarme en mis rezos
soy yo hada Lucin, vengo a suplicarte para que me dejes coger la flor de loto, pues mi madre se muere.
El hada a dos metros por encima de él se acercó, su imagen era luminosa, puso su mano sobre su cabeza y dijo eres un buen chico pasa y tómala, pero envuélvela en esas hojas grandes que hay en la entrada.
.
Él entró y a unos tres metros, frente a, él estaba esa preciosa flor, la cortó con mucha delicadeza y la envolvió con aquellas hojas, pero al salir, cometió la torpeza de fijarse en sus piernas blancas y suave, pero siguió subiendo hasta verle esos ojos verdes fuego, por lo cual quedo poseído por el hada.

Ya él jamás podría dejarla de mirar.

De pronto, sus alas estallaron y solo quedaron aquellas heridas de sus alas cayendo al suelo, desmayándose.

El Alber, entre unos rayo que brotaban de sus ojos, tomó algunas flores más y las frotó en sus heridas, curándola de inmediato.

Al cavo de un buen rato, ella repuesta tendría que ir con él para siempre, pues otra hada ocuparía su lugar.

En ese mismo instante, se abrió una puerta y ella de la mano lo bajó de aquella montaña.

Así abajo lo esperaban con una carreta y partirían de inmediato, pues su madre agonizaba.

Corrieron velos mente sin importarles los obstáculos, al anochecer. Llegaron a la casa y el hada que ya no era, pues sus alas quedaron allí, clavadas en la pared de la cueva.
Ella, envés de hervir el agua, pues ya estaba inconsciente y no le haría efecto...

Ella, con sus dedos, se sentó a su vera y le fue metiendo pétalos de flor que el hada iba masticando y poco a poco, su madre iba tomando un color rozado luminoso hasta reponerse.

Y después jamás se pondría enferma, que incluso por habérselas dado así, tampoco envejecerían…
Así Lucin sé prometió con aquella hada, que en su perfección era hermosísima y muy cariñosa, más dieron una gran fiesta, que todo el pueblo, quedaron, invitados.
Siendo así, los más felices de todo los tiempos y vivieron para siempre

Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

sábado, 11 de mayo de 2024

..Cuando el tiempo se va de Enricostro.

 Más de 90 imágenes gratis de Hombre Sentado En La Banca y ...

Don José se llamaba este buen hombre, les narraré un poco de su vida, de más joven, era diseñador de joyas y platero.
Este señor, vivía en la calle de las flores número tres, junto a la mezquita de Córdoba, aunque se casó algo mayor y su esposa era diez años más joven que él, y tuvieron una niña, que se llama rocío, fueron maravillosamente felices hasta que murió, su esposa a los 60 años.

Este señor, en este trágico día, al levantarse por la mañana, se le vino en mente su esposa de joven.

Él, cómo todos los días, salé de su casa, a andar un rato, toma la ribera y cuando llega hasta la antigua lonja se vuelve por el otro acerado.

Hoy estaba algo rarito y un poco pálido, que su vecina cuando lo bío salir, le dijo.: está uste bien, el mientras salía movió la palma de la mano, hacia los dos lados.

Llega a uno de los bancos en la ribera. él tocó un candado que en el día de los enamorados con su esposa de joven pusieron a allí en aquellos barrotes de hierro, y vio que su amor creció mucho, pues se encontró con un gran enjambre de candados más chicos, enganchados en el suyo y sonrió: diciendo; aquí hay mucho amor junto.
Intentaba descansar un poco.

De pronto, notó como si su corazón dejara de latir, se fue quedando muy pálido y sin apenas oxígeno que respirar.
Ya tenía 97 años, así como pudo llamo a su hija con el móvil diciéndole: Hija que me muero, la hija asustada le preguntó donde estás, ella vivía en Villarrubia, a pocos kilómetros de Córdoba.
Él se fue arrugando, poco a poco, sobre su móvil, sin poder contestar, a su hija.

Por allí constantemente pasan muchas personas andando, pues es casi peatonal, esta avenida, pero nadie se fijaba en él y el que lo hacía, daba por su puesto que se quedaría durmiendo.
Al rato paso una niña, de siete años, llamada María, con su mamá de la mano.
María quedó parada frente a él y le dijo a su mamá: mamá le pasa algo a este señor, la madre trataba de seguir con su andar, pero la niña no se movía, que le pasa algo mami, total, que la madre se acercó a él, le puso la mano sobre su hombro, y le dijo: está usted bien.
Él solo movió el cuello un poco, dejando al descubierto el móvil. Ella lo cogió que aún estaba en llamada, se lo puso en el oído y dijo: quién es,
al otro lado del teléfono alguien contestó: soy yo su hija como está mi padre, ufff mal, he llamado a una ambulancia.
Esta mujer, ya había llamado a emergencias, que en tres o cuatro minutos llegaron.
Les pusieron oxígeno, pues apenas respiraba, y en la camilla se lo llevaron.
La niña se estremeció, como si algo se metiera dentro de ella.
A sí, su mamá le dijo a la hija de este señor, donde estaba y en quince minutos llegó al sitio, que aún había un corrillo de personas hablando de lo sucedido.

Ella, bajo inmediatamente del coche, y dijo: mi padre donde está, ella se volvió con el móvil y le contestó: se lo han llevado al hospital, hay Dios, dijo la hija.
se dieron los teléfonos, pues la niña no paraba de preguntar por él.
A los dos días, la llamó, la hija de don José y le dijo: que estaba mucho mejor, pero que lo ingresó en una residencia para mayores, pues los médicos, dijeron que no podía estar solo. Aquí en el brillante, y que estaba muy bien...
¿Mira Rocío, mi niña que fue quien se dio cuenta, ella no para de llorar diciendo que quiere verlo tú que opinas?

¿Pues nada que vaya a verlo mujer, no pasara nada?
hay muchas gracias esta tarde iremos a verlo si no va a caer mala.
vale dijo la hija de don José...
Cuando entraron a la residencia, don José ya savia que la niña iría a verlo, y con su silla de ruedas estaba esperándola en la entrada, él levantó los brazos diciéndole ven y se abrazaron fuertemente, y ya la niña lo hizo su abuelo...
Así pasaron dos años más y un día le notificaron a su hija que había muerto su padre, y está a Mariluz, la madre de la niña.

Fueron, un rato al tanatorio, las dos y Nati, la hija de Don José, le dio una cajita muy bien envuelta en papel de regalo, para la niña, departe del abuelo, que así lo llamaban ellas.
La niña, después de llorar un montón, se marcharon con una paz tremenda que se repuso de todos sus temores o que sé yo.
Creo que el espíritu de don José, se ha metido dentro de esta preciosa niña, para protegerla toda la vida, y así ha sido.
Cuando Anita y su hija llegaron a su casa, abrió el regalo de don José y vieron que era un colgante de oro con su cadena, y todo, en forma de corazón,
este corazón se habría, era como un libro y grabado en unas páginas, de oro que se pasaban una a una,
y tenía un precioso mensaje que decía:

Tú eres la luz de este mundo, y yo para protegerte viviré en ti siempre, pues ya estaba escrito, que tú serias mi alma gemela,
jamás se separó de este amuleto.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

viernes, 10 de mayo de 2024

..La golondrina y la gorriona de Enricostro.

 La golondrina Pintura de pájaro acuarela cardenal rojo 1 Impresión de descarga digital imagen 1y el gorrión de Enricostro,

ya a finales de mayo se ven las golondrinas por Córdoba,
y un grupo se mueven por la ribera, esta siempre vuelven al mismo sitio para criar, sus poyos.
Pero han tirado una casa donde algunas solían criar, y se sienten desorientadas,
no paraban de dar bandazos por la linde de las casas una y otra vez sin saber qué hacer.

Pegado al río hay muchos árboles lindando con el agua y la muralla, una gorriona cantando, a pecho partido y sin atender nada de su entorno.

La golondrina pasaba, una y otra vez, cerca de ella y les decía. ¡Oye gorriona, podemos hablar!, y ella, como si nada, seguía cantando.

Ya la golondrina cansada, embistió sobre ella y le dijo: ¡podemos hablar, llevo media hora llamándote!

¿Y qué quieres, no ves que estoy cantando y si me distraigo ya pierdo el hilo?Tree Swallow acuarela pájaro pintura 1 Descarga digital Impresión imagen 1

Jocc:dijo la golondrina, ¡valla, pierde el hilo, la cantante, prui, prui, prui, eso es cantar joccc!

Pues sí, eso es mi cante, ¿y qué quieres, dijo: la gorriona?

¡Pues verás, yo tenía mi nido en la casa que había aquí, y ahora me encuentro perdida, sin saber qué hacer!

¡Pues mira, ese árbol que es el más grande, hay está mi nido, pero este año mi marido se ha marchado a no sé donde y no criaré, si te quieres quedar con él, pues hazlo!

¡A muchas gracias, ahora mismo me iré a él!

¿Así, la golondrina se dirigió al nido, y cuando se posó en él, plun un palo atravesado, había en él, y otra sorpresa que había, ya una gorriona incubando sus huevos que allí estaba?

:¿he, pero que haces, dijo la gorriona?

¡Hay perdona es que la dueña de este nido, me mandó a él para criar a mis pollos!

¿A, pues ya estoy yo, que hacemos?

Dijo: la golondrina, ¡por qué no criamos los pollos entre las dos!
¿y no será mucho lío?...
¡No se lo intentamos!
¿bueno háber?...

Así se acoplaron las dos, y entre las dos empollaron los huevos...
Sobre los 14 días, empezaron a salir los pollitos y eso era un escándalo, para darles de comer, a unos y otros.
Así ¿dijo:la golondrina ¡es un lío, lo mejor, es si te parece le damos de comer por igual a unos y otros entre las dos podremos bale!
¿si claro así lo aremos?

Y así, aunque fue, difícil adaptarse, lo hicieron,
//cosa que los humanos no somos capaces de hacerlo//...

Ya grandecitos, afínales de julio, decidieron emigrar, porque ya estaban grandecitas.
Los pichones de los gorriones, se pasaban el tiempo, saltando de rama en rama, y las golondrinas pequeñas se agarraban al nido clavando sus uñas, habría las alas, y ensayaban vuelo sin soltarse.

Ya, en estos últimos días, las mamás se abrazaban con el pico despidiéndose y además muy contentas, de esta vivencia que nunca se dio en ellas, prometiéndose que el año que viene, repetirían sus hogares juntas...
y lo que es mejor, las crías estaban dispuestas a hacer lo mismo... FIN.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

viernes, 5 de abril de 2024

..El granjero de Enricostro.(Cuento)

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En un gran válle, donde había cinco granjas dispersas, los granjeros vivían en armonía unos y otros, pero había uno pegado a un arroyo precioso, era quien más tenía posibilidad de prosperar, pero era muy pobre y algo mayor,
tenía gallinas, cerdos y una vaca, además de unos preciosos conejos, muy juguetones a y esos pavos con ese gran moco colgando en la cual su esposa sacaba la leche para el desayuno de la vaca.
Pero como eran tan pobres, apenas si tenían para pienso, pues los cerditos comían demasiado... y estaban tremendos, casi como caballos de grandes.

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Un día, la vaca que era listísima se dio cuenta del problema y decidió por las mañanas escaparse después de ser ordeñada, ella se alejaba disimulando lentamente, y se pegaba entre las vacas de su vecino, como eran casi iguales, el dueño no se daba ni cuenta.
Se pegaba al pienso, y se ponía a comer y mucho
las otras vacas la miraban y les decían tuuuu no te comas nuestra comidaaaaaa,
pero ella les daba un buen coletazo y las apartaba.
Bueno, esto era a diario, pero para no alertar a los dueños se iba de granja en granja y a todas les hacía lo mismo.
Lo que ella tan lista como era no savia nada de los toros, pues pensaba que todas eran vacas.

Un rebaño de vacas pasta en la hierba de las colinas en el centro de California, alrededor de la década de 1970. (Foto de Tom Kelley/Getty Images)
uno de ellos, en la última granja, se fue pegando a ella, despacito y disimulando y cuando la tenía a un palmo de nariz, se subió de un salto y le coló su aparato, reproductor hasta las trancas, ella cuando quiso darse cuenta, ya era tarde y salió corriendo.
uff dijo ella, qué susto me dio esa vaca, me ha colado el traste hasta el fondo, menos mal que he salido corriendo que si no ...ufff.
Lo cierto es que este granjero tendría un ternero a los 6 meses.
Ya no era tan lista. Bueno
ya creció la familia, así que esta vaca iría a todos sitios, menos a la última jajajaja
a pesar de todo, el granjero se alegró mucho, aunque no se explicaba el cómo paso eso jajajaj.
Así, que como la vaca seguía haciéndolo su ternero, la acompañaba aprendiendo el oficio de mangar comida,
ella ya Le sopló a los conejos y a las gallinas el modo operante, para comer todo lo que quieran y así lo hacían.
Este granjero, resulto ser un listillo, pues llego a sacar una fortuna con los cerdos, que eran los más grandes de todo el condado, y los demás animales, que todos engordaron sin tener que gastar un céntimo, en trigo o cebada...
Así duro mucho tiempo, pero los demás granjeros se dieron cuenta, pues gastaban mucho y sus animales estaban esmallados, terminaron valladas sus granjas y haciendo corrales todos.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

miércoles, 2 de noviembre de 2022

..Sueños de navidad de Enricostro.cuentos.

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SUEÑOS DE NAVIDAD,

en esta fría y oscura Navidad, soñé este día, en que la mayoría de las personas de este planeta lloraban su dolor por su pobreza y su mala dicha,

millones de familias viviendo, en malas chabolas, rodeadas de ratas grandísimas, que incluso se meten entre las ropas de los cuerpos, que duermen mordiéndoles sus carnes,

y muchos niños sufriendo su dolor por el frío y las enfermedades,

eran unos días muy duros para ellos,

*

sus madres lloran porque nada tienen para darles a sus hijos,

y muchas están enfermas, porque no comen, nada,

no tienen luz así a partir de las siete de la tarde, sus vidas se convierten en un infierno,

todo mojado y sucio sus pies acurrucados y el agua cayéndole en ellos, sus cuerpos temblando,

así hasta un nuevo amanecer, que muchas criaturas no llegan a despertar,

*

de entre ellas hay esos desaprensivos buitres que son primos, incluso hermanos, o padres,

en el silencio de la oscuridad y susurrándoles, de calentar sus cuerpos, terminan poseyéndolas y violándolas, en noches de agonías,

*

pero soñé también que todos los hombres más ricos del mundo, fueron iluminados por Dios, que se les apareció en sus casas, y Dios les dijo,

tenéis que acabar con la miseria del mundo, o no entraréis en el reino de los cielos,

*

casi todos ellos no creen en estas palabras, pero como fue Dios quien las dijo, personalmente,

obedecieron y todos estos millonarios, cargados de regalos y cientos de camiones, decidieron hacer miles de casas, prefabricadas, preciosas y calentitas,

pueblo a pueblo, ciudad a ciudad, recorrieron todo el mundo,

grandes máquinas excavadoras hacían preciosas calles y lo que eran simples asentamientos, los convirtieron en hermosos pueblos, que hasta les dieron luz y agua,

*

y a la mayoría de estas personas, hombres, y mujeres, les dieron trabajo en todo lo que había, sobre todo en la construcción y en las ciudades, incluso,

*

Ya para estos Millonarios, el dinero dejó de tener importancia, aunque seguirán siendo aún más millonarios, y mucho más queridos por todos.

*

y por fin, en estas Navidades, el mundo, empezó a caminar con amor y paz,

ellos al verles esas Cáritas de felicidad y con esos bellos ojos que les miraban,

se sintieron como reyes y casi como Dioses. 

Enrique Nieto Rubio,

Derechos de autor.  

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sábado, 29 de octubre de 2022

..El niño perdido, de Enricostro.( cuento.)

Érase una vez, en una pequeña aldea, donde solamente vivían doce familias, las cuales se mantenían en constantes rencillas... y muchos creían que por esta causa, Dios no les permitía seguir expandiendo sus familias; porque en el lugar desde hacía más de quince años, en que no había nacido niño alguno.

Un buen día... una chica del lugar anunció que pronto sería madre... y cuando la noticia se dio a conocer, sin importar los conflictos, todos festejaron, y agradecieron a Dios...

Todos los lugareños sin excepción estaban locos de felicidad, y ansiosos por su llegada. Cuidaron a la madre durante los nueve meses de gestación y dispusieron que se llamaría Jesús; pues él era un ángel enviado del cielo, quien a todos había venido a unir.

Desde el instante que el pequeño vino al mundo, nunca le faltaban brazos para arrullarlo, y todos estaban pendientes de todo cuanto necesitaba.

No obstante, con el paso de los meses, el bebé no parecía ser feliz; ya que no demostraba interés en hacer contacto visual, falta de interés para interactuar, fallaba en la coordinación para sonreír o para gesticular y lloraba mucho.

Transcurrió los dos primeros años, y pronto se convencieron de que padecía de alguna enfermedad... por lo que lo llevaron al médico y después de algunos análisis les informaron que era un niño discapacitado... era autista.

Se lamentaban expresando:
¡Es un niño hermoso y gracioso! ¡Qué pena tan guapa que haya nacido enfermo!

Por más que dedicaron tiempo de calidad a Jesús, este llegó a los siete años... y jamás respondía o lograban llamar su atención.

De la misma forma forcejeaba cuando trataban de sacarlo al exterior para tomar el sol... aparentemente, solo gustaba de observar lo que sucedía en los alrededores, a través de un agujero en la pared.

Más, cuando le obligaban a salir, el pequeño se echaba a correr sin rumbo específico; para esconderse en algún lugar cercano; motivo por el cual no podían descuidarlo un solo momento.

Una mañana en que su madre y él tomaban el sol, una de las vecinas llegó para conversar con la mujer... y en un descuido, el niño se echó a correr; pues a pesar del ensimismamiento en el que vivía, parecía que todo el tiempo huía o escapaba de alguien que le perseguía.

Ambas mujeres trataron de alcanzarlo, pero fue inútil.


 Mientras tanto, un vecino y su hijo... mientras trabajaban sus tierras, se cruzaron en el camino del niño, y le preguntaron:
-¡Jesús! ¿A dónde te diriges tan presuroso?

Y como sucedía siempre... el pequeño, ni en cuenta de que le estaban hablando; simplemente se echó a correr, más que asustado, rumbo a la salida del pueblo.

Al atardecer los aldeanos se percataron de que el niño no se encontraba en el lugar... por lo que pronto, se corrió la voz de que Jesús se había perdido.

Todos se alarmaron y se dispusieron a salir en su búsqueda, pues le querían tal cual si fuese su hijo.



Pasaron por una cabaña, que se encontraba en la salida del pueblo, y le preguntaron al dueño si había visto pasar a un niño. -Juan... ¿Has visto a Jesús?
¡Sí! Lo vimos esta mañana pasar corriendo por el camino; lo llame, pero como siempre él simplemente me ignoró. Creo que algo le estaba sucediendo, porque corría como alma que lleva el diablo.

-¿Por dónde se fue?
rápidamente contestó:
-Se fue para el norte... caminó a los aguacatales.

 Como ya era tarde, decidieron regresar a la aldea, en búsqueda de antorchas y agua para beber... se dividieron para abarcar más terreno,,, y al cabo de las horas se reunieron sin pista alguna de Jesús. Parecía que la tierra se lo había tragado, pues no habían encontrado rastro alguno.

Estaban exhaustos, por lo que decidieron pedir más ayuda en unas cuantas horas; y tan pronto amaneció reanudaron la búsqueda, los de más.

El infortunado niño, había pasado la noche en los descampados del campo, muerto de frío, hambre... pero sobre todo de sed; así que decidió seguir caminando en búsqueda del vital líquido.

Apenas había avanzado unos pasos, al amanecer cuando de nueva salió corriendo, despavorido al percatarse de que le seguían... corrió y corrió, hasta adentrarse en unas zarzas de cientos de metros.

 Los del pueblo, continuaron escudriñando cada rincón, más no lograban encontrarlo.


Mientras tanto, Jesús, se alejaba mucho más de ellos, pues apenas comenzó a detener su estampida, hasta el atardecer... cuando el cuerpo no le daba para más.

Para esas instancias ya se encontraba deshidratado y con toda la piel de su cuerpo destrozada por el zarzal... terminando por desmayarse quedó tendido sobre la hojarasca del lugar.

 Los vecinos decidieron volver al pueblo y poner al tanto a la guardia civil; ya que ellos tenían un perro entrenado, el cual era diestro para rastrear personas desaparecidas.

Cuando llegaron a la comisaría, pusieron al tanto a las autoridades y el sargento molesto les llamó la atención:

-¡Es increíble lo que me estáis diciendo!
¿Por qué no nos habéis avisado antes?

Los lugareños simplemente le contestaron, que en otras oportunidades ellos mismos le habían encontrado, y creían que esta sería una de tantas veces, donde lograrían ubicarlo sin mayores complicaciones.

Rápidamente, se dispusieron a salir. La madre llevó una camiseta del niño, la cual sirvió para que el perro la pudiese olfatear y así salir en su búsqueda.

 El can inmediatamente se echó a correr ladrando... y al cabo de dos extenuantes horas, por fin lo encontraron... más habían llegado tarde… ¡Jesús había muerto!

Todos se lamentaban y lloraban su muerte, preguntándose por qué el niño se había echado a correr y había escapado tan asustado de su hogar.

Los aldeanos jamás llegaron a saber qué fue lo que sucedió con el pequeño...


Más yo sé, que él huía de su misma sombra, ya que aunado al hecho de ser autista, sufría dé. Esquizofrenia
… La cual es el pavor por todo tipo de sombras; y en el caso particular de Jesús, él temía incluso de la silueta que parecía perseguirlo a todo lugar.

 Les comparto esta historia... porque es muy triste, aunado al hecho que es importante hacer conciencia del sumo cuidado, que debemos de brindar a estas personas.


Bienaventurado todo aquel, que recibe y abraza a un discapacitado; pues son ángeles especiales... enviados por Dios; con la misión de hacer de nosotros, mejores personas y dejar huellas en nuestros corazones, que nunca se borrarán...
solo hubo un detalle que nadie se esperaba
cuando la ambulancia llegó con hasta el hospital, Jesús abrió un ojo y Dijo,, agua, agua.

Más llego hacerse bastante mayor, llegando a los noventa y cinco  años.  


Enrique Nieto Rubio
*Derechos Reservados*


miércoles, 26 de octubre de 2022

..El Montañés, ((reto de Enricostro. cuentos).

El Montañés, (reto de Enricostro, cuentos)

En los Alpes, unos montañeros,  decidieron por una gran firma.

Cartografiar todo, todo el valle y la montaña.

Salieron de madrugada. Era una montañera y dos montañeses más.

Cuando se adentraron, en aquella inmensa montaña.  Una gran borrasca, se veía venir.

Pero ya estaban demasiados avanzados,  para retroceder. Así que subieron un poco más, entre una gran niebla,  que apenas si se veía nada.

El montañés guía divisó un poco más arriba una entrada a una cueva, Así que se decidieron a entrar, era muy honda, y oscura. Así que encendieron las linternas y buscaron un sitio, para acampar allí.

Y pasaron la tarde, el viento soplaba como si estuviera endemoniado y el agua entraba varios metros hacia dentro. Así que buscaron algo más hondo.

Encontraron, algunas maderas, para quemar.

Pero cuando fueron a encenderla, vieron un gran oso durmiendo más al fondo.

Así que ni podían salir, ni podían despertar a aquel oso tan inmenso.

Procuraron no hacer ruido. Pero estaban aterrados, no sabían qué hacer.

Decidieron arriesgarse, en otra entrada, que se bifurcan, al margen derecho y entraron por allí.

Aquello era muy hondo, parecía no tener fin, uno de ellos tropezó y con una piedra de filo.  Se destrozó la rodilla.

En este grito, de dolor despertó al oso,  que dio un gran gruñido, ellos se echaron a temblar.

Con un cansancio y con este hombre herido, que nada menos era el guía.

La chica y el otro chico, decidieron liarles unas vendas y unas curas, pues ella era licenciada en medicina.

Y le hizo un buen apaño. Pero tenían que transportarlo entre ellos dos. Y así lo hicieron.

El gran oso decidió echar a andar, de tras de ellos, pero iba de tranquilo, parecía como si fuera curiosidad.

Ellos aligeraron el paso, pues en tanta oscuridad, solo se escuchaba, el aliento de aquel gran oso.

Andaròn toda la noche, arrastrando al compañero, estaban ya extenuados. No podían más.

Más adentro había otra bifurcación y sin pensarlo la tomaron, ya el oso apenas si se oía.

Entonces ellos decidieron, descansar.

Se acurrucaron como pudieron, pues hacía un frío de muerte.

No se sabe, las horas, que estuvieron durmiendo, pero, fueron bastantes. Pues cuando despertaron, se encontraban muy bien.

Aunque el herido tenía fiebre, y llevaban un buen botiquín. Le dieron varios antibióticos, en pastillas , para calmar su dolor.

Siguieron caminando, sin saber por dónde ir,

cuando toparon con el final de la cueva. Este hombre lloraba de dolor, por la pierna, y de pronto el oso detrás.

Ya estaban perdidos, a solo cinco metros lo tenían y no tenían armas siquiera.

Quedaron todos quietos,  a que este oso los devorara a bocados y a manotazos, con sus zarpas .

De pronto, este oso, viéndolos aterrados, no encontró ningún peligro en ellos.

Pues se tumbó delante de ellos y como revolcándose en el suelo, para un lado y para el otro.

Como si no les importaran ellos.

Después este oso, se acercó, despacio al herido y oliendo su herida, lamió la pierna sin más.

Ellos con las linternas, encendida, no salían de su asombro, con este oso.

Este dio un gruñido y se volvió,

como diciendo, seguirme hasta la salida.

Pocos metros adelante, en el otro pasillo, vieron una luz, y avanzando hacia aquella luz.

  El oso desapareció por otro sitio.

Por fin la salida estaba allí, era una salida de un desfiladero cuesta abajo. Y a unos dos o tres kilómetros, se divisaba un hotel o algo así, pues la tormenta había aflojado.

Sacaron un móvil y desde allí llamarón a urgencias, que pocos minutos después, apareció un helicóptero y lo socorrieron.

Ellos bajaron andando, al hotel.

Se sentaron en una de aquellas mesas, a comer algo.

 Estuvieron comentando, lo del oso aquel, mientras el camarero les decía, que por allí no había ningún oso,

mientras, se quedó con la boca abierta, el MONTAÑÉS.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.

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sábado, 22 de octubre de 2022

..Al Castillo Mágico del Poeta.(cuento.) de Enricostro.

Fotos: Los castillos más bonitos de Europa | El Viajero | EL PAÍS

 El Castillo Mágico del Poeta.

Érase una historia verdadera, de un fantástico castillo,
se llama El Castillo Mágico del Poeta.
Aquí vive una hermosa princesa, se llama, Fay Gwillyon, de chiquita, una niña maravillosa.
Con su padre, el rey y la reina, ellos siempre la tenían muy cobijada y nunca salía del castillo.

Les construyeron dentro del castillo que además era un palacio tremendo, grandes jardines, ella lo tenía todo, pero de puertas a fuera el mundo era muy cruel, así que estaba constantemente vigilada.

Ella, fue creciendo, hermosa y feliz, pero también había soldados dentro del castillo mágico, que violaban las normas, y evadían la magia, aquella que con el tiempo fuero aprendiendo,
ya la princesa con dieciséis años, una hermosa muchacha con cabellos dorados, algunos de los vigilantes la miraban, con esos ojos de sátiros violadores, incluso llegando a asediarla, ella, aunque conseguía escapar, siempre estaba, en peligro.

El rey a estos los mandaban a ahorcar, pero siempre salían otros.

Ya en los reinos de España escucharon de esta hermosa princesa Fay, y que este castillo ya no era seguro, pues había demasiados enemigos dentro.

 Abd-al Rahman III. Soberano del Califato Omeya, este rey
se dirigió a este castillo, pidiendo audiencia al rey, viajo con cien camellos llenos de presentes para este rey, pues aunque

Una postal de amor

Las religiones eran muy distintas al musulmán, no lo paraba nada, ya que en otros tiempos lucharon juntos en varias batallas.

Caminaron muchos meses, desde el palacio de medina Azahara,

Abderramán III | Visitar Medina Azahara

De córdoba, hasta llegar a allí. Ya en las puertas del castillo los recibieron maravillosamente, y el rey cenó solo con el y la reina y princesa.
Lo que el califato no esperaba, es tener un polizón en sus filas, y lo descubrieron.

Emires y califas de Córdoba: Cinco generaciones de madres vasconas | Orreaga Fundazioa

Tenía una babucha, que no se le veía el rostro, y lo detuvieron, por seguridad.

Cuando lo llevaron hasta él, le quitaron la babucha y era la hija del califato, que estando en medina Azahara, escuchó la historia de esta familia, y le picó la curiosidad, esta princesa era una maravillosa niña de dieciséis años, que era una fantástica poetiza, como su madre.

Medina Azahara, aquí por entonces, era la cuna de la poesía de todo el mundo, pues su cultura se arraigó en el amor y la poesía.

Medina Azahara, de Córdoba: Del califa enamorado a la advocación a Venus o a la hija del Profeta
La literatura, entonces, era lo más grande, y el palacio más hermoso del mundo.
Bueno, seguimos, cuando el califato la vio dijo: pero que haces tú aquí, ella se arrodilló ante él y respondió: padres es que quería conocer a la princesa en apuros:ya te daré yo apuros, anda, ven a mi lado.
Así terminó, esta presentación, y las dos princesas se conocieron y se hicieron muy amigas.
Cuando terminaron la cena, el Cordobés musulmán le dio muchos presentes, en regalos para el y la reina, mientras ellas dos se fueron a sus aposentos, y allí recitaron preciosos poemas de amor a sus apuestos soñadores, de sus noches.

Wallada

Ya estando la luna encima, una luna nunca vista, las dos princesas salieron a un balcón, allí en una de las torres del castillo, y gozaron de esa noche estrellada que les brindaba el universo. Y que les duró hasta el alba.
El rey del castillo le habló de la inseguridad por su reino y el musulmán le ofreció refuerzos de grandes luchadores, fieles a él.

Y además le propuso, traerse a la princesa al palacio de Córdoba, donde la seguridad era tremenda,
y todos fieles al rey musulmán.

Y así lo hicieron. La princesa del castillo, se tiró cuatro años en el palacio de Medina Azahara, en córdoba, aprendiendo y desarrollándose perfectamente con esta cultura musulmana, que era lo más.

Felipe y Letizia, en Petra

Al poco de marcharse se enamoró de un consejero de este rey y pronto se casarían y marcharían a su castillo mágico, donde todo ya sé
había calmado, y reinaban en paz, con todo su pueblo.

Ellas, desde entonces, se visitan constante, mente y se cartean sus chismes amorosos.
FIN.
Enrique Nieto Rubio,
derechos reservados
Dedicado al CASTILLO MÁGICO DEL POETA,
en este su décimo año. FELICIDADES.

lunes, 17 de octubre de 2022

..Saray una niña muy lista de Enricostro (cuentos)

 

Saray una niñita muy lista, desde meses, su mamá le contaba donde vivía su papá, pues él se marchó antes de que ella naciera.

Una traidora enfermedad cogida en SINVAGUE, cuando regresaba de cartografiar toda aquella zona.

Además, él cartografiaba también todas las estrellas del cielo, y eran millones.
Así su mamá le contaba que su papá vivía en una de esas estrellas.
Y así ella, llego a obsesionarse con aquello.

Saray vivía en el campo con su mamá y sus abuelos, ella lo cierto es que era muy feliz, iba al colegio que sacaba buenas notas y jugaba muchísimo.

Con su abuelo, se iban a pescar y lo cierto, es que cogían muchos peces, más al atardecer, Saray se sentaba con su abuelo en el porche, y ella en su columpio no paraba de hacerle preguntas a su abuelo, que por la edad lo sabía todo, pero siempre que la niña sacaba el nombre de su hijo, que era su papá de ella, no decía nada, se le hacía un nudo en la garganta, y no conseguía sacar ni una sola frase.

Ella le decía: abuelo, dice mi mamá que mi papá vive en una estrella, tú Sabes cuál es, pues mamá señala hacia arriba, pero siempre le cae unas gotas de lluvia en los ojos, y no consigo que me diga cuál es.
El abuelo le pasaba lo mismo, que se les llenaban los ojos de lluvia.

Así fue creciendo, y un día encontró un viejo libro de literatura, antiquísimo, debajo del porche de la casa, sé mi enterrado en la arena, nadie savia de quién era, pues a saber aquella casa llevaba construida cientos de años, incluso desde que los indios Vivian en aquellas regiones.

Se sentó en el porche, un domingo muy soleado, el sol brillaba muchísimo.

Ya comenzaba a entrar la primavera, así que cogió su libro que no era muy grande ni gordo,
y echando su espaldita sobre el poste del porche, con sus piernecitas encogidas y se puso a leerlo.

Este libro era maravilloso, hablaba de los dioses indios y de las estrellas y la reencarnación.

Ella leyó que si conseguía llenar la botella de estrellas, sin que ninguna se le escapara, entonces podría coger a su Ceres queridos y devolverlos a la vida, y eso es lo que Saray se dispuso a hacer.

Claro que como en aquel libro no decía cuáles tenía que coger, pues ella empezó por las más grandes.

Que pasaba que en aquel bote cabían millones de estrellas, que jamás conseguiría llenarlo, pero ella no era consiente de eso, pues quien escribió aquel libro, era muy listo y claro él no se equivocaba nunca, de esta manera, pues así no mentía y sus tribus iban creciendo y haciéndose mayores, sin conseguir llenarla, mientras con el tiempo sus penas se iban pasando y olvidando.

Bueno a lo que vamos, con nuestra querida Saray.
Ella se propuso coger estrellas y cada noche cogía cientos. Y además todos los días volvía a leer, aquel libro que parecía mágico.

Pasaban los días y los meses, (( y mientras)) su mamá conocía a un señor apuesto y muy guapo.

Con el tiempo, este señor se fue metiendo cada día más en su vida y también conversaba mucho, con ella en el porche y el abuelo al anochecer.

Ella llegó a hacer una buenísima amistad, con él, pues ella veía que su mamá era muy feliz.
Su mamá, al atardecer, salía al porche y les llevaba a todos unos refrescos, y entre la luz de aquella casa, se veía muy esplendorosa y aquel novio le decía cuanto la amaba.

Saray los miraba con mucho amor a los dos, pues se sentía muy feliz,

Así paso algún tiempo, y cuando creyó que la botella ya estaba llena, entraba su nuevo papá por la puerta, diciéndole adonde está mi niñita bella, que me la como, a besos.

Y se abrasaron fuertemente, más la botella se le cayó rompiéndose en un millón de pedazos, saliendo hacia el cielo, millones de estrellas que iluminaron todo aquel precioso bosque.

Y desde todo el mundo, vieron nacer millones de estrellas nuevas, y hasta estos tiempos, hoy siguen brillando.

Pero para verlas realmente, hay que irse muy lejos en el campo, donde no haya luz alguna, de viviendas ni farolas
FIN.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

martes, 11 de octubre de 2022

..En la fiesta de la paz de Enricostro (cuento)

 

En la fiesta de la paz, donde los nómos hadas y todos los seres de la tierra, se preparaban para festejarlo, todo iba muy bien, sí,
mientras los nómos guisaban, una niñita con su libro, recitaba grandes poemas de amor y libertades. Y así todos se entretenían mientras la comida se guisaba,
Pero estos duendecillos con alas, tiraban los platos a los demás y eso desmejoraba el ambiente.
Así todo era un desastre con estos agitadores, que aunque las haditas, los ponían a raya con su varita picona.
Pero, como eran muchos, todo empeoraba,
los animalitos invitados tuvieron que huir,
pues los platos volaban por todos los sitios.
La fruta por los suelos rodaba y los músicos las escaleras bajaban,
ya empezó la alegría, y  los duendes se calmarían
y colorín colorado, este cuento se ha terminado.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.

lunes, 3 de octubre de 2022

..El niño y el ganso, de Enricostro.(cuento)

 


 El niño y el ganso, de Enricostro.(cuento)

Érase, en una preciosa granja, donde vivía una familia que, con el abuelo, criaban de toda clase de animalitos, pero entre ellos los gansos y los patitos.
Un día, este chiquitín echó a andar, saliéndose de la vista de sus papás, así, que el verdor de las plantas, les impedían verlo.
Así pasaron algunos minutos, cuando sintieron un gran chapuzón, en el lago, que aunque no estaba muy lejos, el niño cayó, al agua.
De pronto, los padres del niño reaccionaron diciendo.
:el niño, el niño, salieron corriendo, y en ese mismo instante un ganso que en el tejado había al sentir el chapuzón
salto sobre el lago, metiéndose inmediatamente debajo del niño,
y en segundo este subió hasta lo alto y los papás lo cogieron.
El ganso habría salvado, la vida de este niño.
En días sucesivos, el ganso, siempre ya, vigilaría al niño, desde su tejado.
Unos días más tarde, los papás decidieron hacer una prueba de fe a este ganso, con el niño.
Así dejaron salir al niño solito, de la casa, efectivamente, este niño tiraría para el lago, ellos no saldrían, aunque estaban muy atentos, por si algo iba mal.
En ese momento, el ganso empezó fuertemente a cacarear, pero al ver que el niño estaba, ya en peligro,
El ganso saltó y voló, hasta ponerse delante del niño, este salto al agua, y el ganso se metió debajo, mientras el niño se agarró a su cuello, y el ganso, lo más de contento, se fue más adentro, con el niño.
Y los dos, jugaron un buen rato en el agua,
los padres, viendo aquello, y supieron que ese ganso, protegería al niño contra todo y contra todos, desde entonces siempre que salía el niño de casa, el ganso estaría a su lado muy pegadito,
y además, siempre que un desconocido aparecía cerca, gritaba como un condenado.
Así fue, un niño feliz con su amigo, el Ganso, que se harían inseparables para los restos de sus vidas.
Cuando el niño se hizo mayor, y el ganso se hizo viejito, más cuando murió, lo enterraron, como si fuera de la familia, incluso a la entrada de la granja, mandaron hacerle una estatua en cada lado de la entrada, con un epitafio maravilloso que hablaba del ganso y el niño. Fin.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

domingo, 2 de octubre de 2022

..Entrè, en el mundo de los sueños, de Enricostro(cuento)

 Entré en el mundo de los sueños

y allí vi, en la cima de la cúpula dorada, una preciosa hadita.

-
Ella, con sus candiles en sus manos,  buscaba a un amado de mil años atrás,

pues se prometieron amor del bueno entonces.
En la penumbra de la noche, entre luciérnagas encendidas.
Ella lo buscó y buscó, pero no había nadie, y el lago azul se iluminó.
Que pudo pasar, la Adita se preguntó, y las luciérnagas a ¿dúo?
se las comió el dragón?
La hadita triste, no pudo hacer más, y seguiría buscando,
por toda la eternidad.
Un, ninfa enamorado, que también paso por allí,
buscando a su hermosa ninfa, que creyó nacer allí.
De bruces los dos se dieron, y se rompieron la nariz.
Y terminaron en el suelo, que nada se veía a allí.
Coño que tortazo me he pegado, el Ninfa contestó,
mientras el hada se levantaba, y un chupetón que le dio,
a que es esto, Dios mío, que de baba me ha llenado.
Oye sin insultar que soy una Ninfa enamorada.
Me has dado un beso en los labios, que casi me dejas chupado.
Hay perdón, dijo la hadita, si es que aquí no se ve, na,
he chocado con algo gordo.
Oye niña sin insultar, que yo buscaba a una novia,
y nos íbamos a casar,
¡habría que ver esa boda, con un, ninfa barrigón!
así lo mismo está tu novia, gorda como un porrón.
Oye hadita, un respeto nada más.
Que a saber qué hacías tú aquí,
qué seguro lo fea que serás.
Ya vale de descalificaciones, las luciérnagas con mucho son,
iluminaron todo aquello y ya se vieron los dos.
Huy, lo cierto es que no eres fea, y que tipito que tienes,
huy, pues barrigón, tú no eres, esos bises de hombretón.
Empezaron con halagos, detrás siguió la pasión,
y al poco empezaron besos, y seguido de un amor.
Que los dos quedaron juntos,
procesándose todo su amor.
Desde entonces cambiaron de rumbo
y vivirían su pasión, en un gran valle de estrellas,
para siempre todo su amor
y tuvieron ninfos haditos y cantaron la canción,
de la magia en los sueños, para siempre con amor.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

domingo, 8 de mayo de 2022

..Enriquin le llaman sus papás, cuento de Enricostro.

 Enriquín, así les llaman sus papás.

Esta historia es ficticia pero muy dada a la realidad.
Este niño, de apenas tres años, es encantador y muy travieso.
Ya el primer susto, con solo un añito, se lo dieron a sus padres.
Se escondió tan bien, que les llevó dos horas encontrarlo, en una casa no muy grande.
Ellos, asustados, se supusieron que el niño abrió la puerta de la calle y se marchó.
Bajaron escaleras, subieron, hasta el último piso, se asomaron por los balcones un lado y otro y nada, rebuscaron por la calle y tampoco.
Se cagaron de miedo, así subieron a la casa, después de tanto tiempo, para llamar a emergencias y el niño allí estaba sentado en el sillón, cabroncete el niño.
Miraron, donde se pudo meter, cuando ya se relajaron y solo encontraron la almohada de la cama del matrimonio, en medio de la cama.
Ahora, con tres añitos ya, aún es peor. Pues desde aquel fatídico día, no paro de putear a los padres.
Como os digo, Se marcharon a un gran centro comercial, pararon, en aquellos inmensos aparcamientos y entre mirar si llevaba el bolso y el monedero, este se escapó de su lado, ellos mientras cogían el carro de la compra.
El susto fue morrocotudo.
No lo veían, había cientos de coches aparcados, se corrieron todo el aparcamiento en pocos segundos y nada, uno entró al centro comercial, se pateó todos los pasillos y tampoco, ya se vieron obligados a anunciarlo por los altavoces.
Pero fue inútil aquella vez,
El niño no apareció,
Miraron por las cámaras de vigilancia ya con la policía,
y vieron a un hombre, que desaparecía por la esquina, de los exteriores, del centro comercial, con un niño de la mano, pero era tarde ya, pues desapareció del entorno del centro. La policía ya en Jefatura analizaron las cámaras muchas veces, mientras lo buscaban por todas las calles, y en los llanos cercanos.
Pero el día se fue.
A la mañana siguiente, mostraron la imagen a todos los trabajadores del centro, a ver si alguien, lo reconocía, pero nada, era horrible para los padres, que buscaron incansablemente, hasta por las noches.
Otro día más.
A las cinco la mañana, algunos trabajadores de descarga en los camiones, lo comentaron, y un chico que recogía los carros de todos los aparcamientos, reconoció a este hombre, a si se lo comunicó a su jefe y este llamó a la policía y estos a sus padres.
Ya todos juntos en las oficinas, este dijo: si se llama Antonio es un borracho que siempre está por aquí buscando en los contenedores de la basura, y vive en una choza pegada a la carretera general que está cubierta de adelfas y se ve poco. Junto al puente,
la policía ha salido corriendo con los coches, y han retenido a sus padres allí, pues están demasiado excitados para que vayan.
En pocos minutos, ya tienen todo cercado, y se han acercado a la entrada.
Llamaron a la puerta que era de tablas, dijeron Antonio, puedes salir.
Este sin más abrió la puerta y dijo:¿qué queréis?
¿estás solo Antonio?, ¿no tengo a mi nieto conmigo?
¿podemos verlo?, ¿si pasar?
así pasaron y allí estaba Enriquín jugando.
Se los llevaron a los dos al cuartel de la policía, y avisaron a sus padres, de que el niño estaba estupendamente, que vinieran a recogerlo,
bueno Antonio solo creyó que era su nieto, que a saber si lo tenía siquiera, pues su cabeza ya no está en sus cabales, aunque no es mala persona, todo fue un error de su enfermedad, y lo dejaron libre con cargos, era muy mayor.
Desde este día este niño fue vigilado por sus padres día y noche, hasta la próxima, hangar que les Haga...
hoy salió bien, pero podría haber sido una gran tragedia.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

miércoles, 3 de noviembre de 2021

..Juncar, un chico de ocho añitos.de Enricostro (cuentos)

 Cuáles son los cuentos infantiles más famosos - Bekia Padres

Juncar, un chico de ocho añitos.de Enricostro (CUENTOS)
Este vivía en una aldea pequeñita, de solo diez familias.
En tiempos de guerra, esta aldea tenía unos muros altísimos, y un portalón inmenso, de grande.
Los enemigos de ellos, no conseguían invadirlo, de ningún modo.

Pero como hacerlo, ¡durante la noche!, cinco avionetas alemanas lo bombardearon sin parar, durante cuatro horas, solo quedó un padre malherido y el niño Juncar, que el papá consiguió meterlo en una madriguera de conejos, bajo una bóveda de ladrillo macizo, que allí había para meter la leña.

Este chico, asustado y aterrado al día siguiente, saco su pequeña cabecita de aquel agujero, mirando lentamente hacia la luz,
jamás se oyó un suspiro ni un lamento siquiera.
Él ya se imaginaba que todos habían muerto, y así fue.

Juncar nunca había salido de allí, y no creía que afuera hubiera gente, ni nada.

Apenas tenía comida, rebuscando entre las ruinas.
Un día se propuso ver qué había fuera, pues no podía salir por ningún sitio.
Hizo dos agujeros en el centro del patio, bastante hondos, a un metro uno del otro.
Metió dos palos largos enterrándolo a ras del suelo, después fue amarrando palos, en forma de escalón, pero seguía sin ver nada, y amarró un palo más a cada poste, y siguió amarrando más escalones, era insuficiente no veía nada, y amarro dos postes más, uno a cada lado, y más escalones, pues aunque tenía unos doce metros, seguía sin ver lo suficiente, así que siguió amarrando más palos, y más escalones, hasta una altura de vértigo, pero él no conocía el miedo, y quiso ver más haya de donde se curva la tierra, unnnn ya hasta las nubes pasaban junto a él.
De pronto, una inmensa nube lo tapó, y tiró de él, llevándoselo en su grupa... Él se asomaba por los bordes, viendo cantidades de campos y casas hasta ciudades.
A si se tiró meses, pues cómo podría bajar, ni modo.

Pero, el verano, se aproximaba a él y esta nube, se iba desasiendo y deshaciendo, ya apenas le quedaba nube, y de rodillas le pidió al gran Dios todopoderoso:
¿Dios mío, conviérteme en una paloma, que si no no lo contaré.?
Más dios lo escuchó, y lo convirtió en paloma, pero como no savia volar empezó a dar volteretas y más volteretas y se estrelló en un campanario
muy alto, en una iglesia preciosa, en la ciudad, que hasta el padre cura se asustó, este mandó a su monaguillo a que subiera al campanario a ver qué había pasado,
Este subió y subió las escaleras, que parecían interminables, y encontró a la paloma malherida.
La cogió con las dos manos y se la bajo al padre cura.
Este dijo: vaya que paloma más torpe, estrellarse con la campana.
Así la metió en una caja de zapatos, y la guardó en la sacristía,
curó sus alitas y una patita tronchada, y la alimentó durante 40 días
y cuando la paloma estaba curada del todo, le pidió a Dios que lo volviera a convertir en el niño que era.
En ese momento, el cura estaba echando una siesta, con su ventilador, pues hacía un calor horrible, de cuarenta grados, y entre sueños, vio como un niño aplastaba la caja de zapatos, y del susto, el cura se sobresaltó.

Le pregunto: ¿de dónde sales y quién eres?........
¿Yo soy la paloma?
¿haaaa?
El niño le contó, todo lo que había vivido, desde que salió de su casa,
y el cura respondió ¿los designios de Dios son infinitos?
¿el niño Le dijo al cura:?, ¿padre, yo me puedo quedar con usted aquí en la iglesia?
bueno no le pareció mal y allí se quedó con él.
Ya, la guerra terminó y el niño aquí, hizo muchas cosas por los desvalidos, que eran miles, y pasaron los años hasta que un día, el Papá lo ordenó sacerdote, de aquella iglesia, la más bonita de todos los sitios conocidos.
Y como tuvo la mano de Dios, hacía muchos milagros a todas las personas y aquella ciudad la levantó de los escombros y fue la más próspera de todo el país.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados de autor.

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sábado, 10 de julio de 2021

..En la casa de la sombra de Enricostro.(cuentos)


En la casa de la sombra, de Enricostro,

Unos chicos “yotuvistas” que se dedicaban a grabar de todo y colgaban sus videos.
Ellos se atrevían con todo, hasta profanar panteones familiares en el cementerio…

Bueno que pasó en esta casa, en una de estas sillas justamente detrás, había como una sombra,
uno de estos chicos golpeó esta silla, sin darse cuenta,
y esta sombra, salió aterrada, pues jamás se dio cuenta, durante cientos de años, que su dueño, en tantos años de ruina.
 No se dio cuenta de que ya no tenía dueño.
Se aterró tánto, que quedó en un rincón de esta casa.

Como pudo pasar y en que momento se decía la sombra.

La sombra no encontraba explicación, ni que aria ahora,
así que después de mucho pensarlo, se enfrentó a la sombra que lo había despertado, culpando a su dueño, de todo cuanto le pasaba.

Las dos sombras, después de mucho discutir, acordaron pegarse a este chico,
así que sería el único del mundo en tener dos sombras.
Desde entonces fue un problema, para él, pues ya fuera en fotos o en video no saldría bien y pareciera como si las tomas estuvieran movidas.
Así que, como el dueño de la sombra, no estaba contento, dejó de salir de casa.
Ya que las dos sombras seguían discutiendo,
La sombra de la casa, volvió a la casa, a ver si conseguía recordar donde y quién era su amo.
Días y noches se tiró sentado, en aquella silla y no consiguió recordar nada,
solo que hubo un incendio muy grande una vez,
pero no recordaba que allí, murieron todos mientras comían.

Un día, por la ventana, sintió unos ladridos, de un perro que estaba amarrado a una de las fincas de al lado.
Salió y sigilosamente se acercó al perro, por detrás y buscando su sombra, vio que no era como la suya.
 Salió corriendo sin entender nada, más adelante vio un ciervo e hizo lo mismo y nada, una gallina en una granja cercana, y tampoco una tortuga mucho menos.
Entonces recordó que la que más se parecía, era la de aquel chico, aunque la suya era más grande y robusta.

Viajo por todo el mundo, y todas las ciudades probándose todos cuantos encontraban.

Un día, de otoño, se encontraba sentado en un banco del parque, lo cierto es que hacía mucho frío,
y además estaba sumergido, en una gran tristeza, pues aquello estaba desolado.

Casas, más adelante, salió un anciano, de un portal a pasito lento, y muy bien abrigado.
Este buen hombre anduvo por el parque, y como se cansaba, debes en cuando, se paraba y se sentaba, un ratito en los bancos.

Al llegar a la altura donde estaba esta sombra, le toco descansar.
¿La sombra pegadita a él, se encontraba muy reconfortante, era como si estuviera en él, toda su vida?
así que le pidió permiso a su otra sombra, esta le dijo,
¡sin problemas, puedes quedarte con nosotros siempre que quieras, pues aunque no salimos mucho, todos los días damos un paseíto corto, por él solicitó, que a mi amo, eso le sienta muy bien!
¿Verás como nos divertimos las dos?
 ¡Si hay muchas gracias, me siento tan calentito en este cuerpo que seré muy feliz aquí, gracias!
Así este abuelito, se levantó con algo más de fuerza, pues ya eran dos sombras las que lo sostenían.

Ya pasaron tantos años, que aunque algunas personas no se explicaban como tenía dos sombras, tampoco parecían hacerles mucho caso, y desde entonces, las dos sombras fueron inseparables, para los restos de sus vidas.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
Cuentos.

domingo, 13 de diciembre de 2020

..Cuento de navidad, un pintor desastroso de Enricostro.



CUENTO DE NAVIDAD,

un pintor desastroso de Enricostro.

Enri se llama, este amigo entrañable.
Toda su vida, se la pasa pintando, desde el instituto,
no paró de pintar, se pasaba días enteros, en el campo, en la montaña, incluso en la ciudad.
Él pintaba de todo.
Ha cumplido treinta años ya, y su cumpleaños es en diciembre.
Pero hoy es Navidad, y Enri se encuentra muy solo, y en una tierra lejana.
Tiene tantos cuadros, que no sabe donde ponerlos ya.
Hoy veinticinco de diciembre, en plena Navidad, paseando por un centro comercial, se ha encontrado en el suelo de la entrada, un sobre, lo ha abierto y tiene una Gran cantidad de dinero, y con el dinero unas fotos de carnet, de una chica. Bueno, es una chica preciosa y se ha tirado con el sobre hasta las diez de la noche, por ver si su dueña aparecía.

Han cerrado el centro, y se encuentra con las persianas bajadas y en mitad de la calle.
No sabe qué hacer, el frío se adueña de él, y decide marcharse a su casa.
Solo piensa en lo mal que lo tiene que estar pasando esta chica.
En su casa, al sacarlo todo del sobre, se les han caído las fotos y una de ellas, tiene un número de teléfono, y pone María.
¿Ha llamado y ha dicho: buenas noches, eres María?
ella se le notaba triste y como llorando.
:¿Si dígame quién eres?
Me llamo Enri, y tengo unas fotos tuyas, que me he encontrado en el suelo.
¿Ella respondió: y el dinero no.?
¿Qué dinero?
Oooof.
Que sí tengo el dinero, dijo Enri.
¿Si no me digas, me lo devolverás?
Bueno, eso depende, si me prometes una cita te lo daré, pero con cena y todo el día completo.
Bueno, si no tienes compromiso claro, pues si lo tienes triste de mí, entonces que solo venga tu pareja.
Así Enri le dio las señas, para que fuera a su casa.
Pero nuestra amiga, María, estaba temerosa, pues no sabía quién podía ser, a lo mejor era un loco y lo mismo la secuestraría.
A la mañana siguiente, Enri, se levantó con ganas de pintar, y tomó una de aquellas fotos y en un gran lienzo, comenzó a plasmar, esa preciosa cara.
Se tiró todo el día plasmándola hasta conseguir, la imagen perfecta.
Enri se ha asomado a la ventana y enfrente, una chica mira su casa, pero no se atreve a llamar a la puerta.

Él ha abierto la terraza y la ha llamado, pis, pis, ella ha mirado hacia arriba.
Y él le ha hecho señas, para que suba, y ella ya va más tranquila.
:Pasa tú eres María, claro, estás como en las fotos por supuesto guapísimas.
Siéntate sí.
María, le temblaba todo su cuerpo, él preguntó:.
Quieres tomar algo, ella cortada dijo: no gracias.
¿Bueno vienes para quedarte todo el día o no.?
Ella, muy asustada, dijo: es que yo.
Él la cortó diciéndole, bueno, si hoy no puedes me lo deberás el día entero.
Ella desconfiada miraba a su alrededor, y tenía cantidades de cuadros en el suelo amontonados, todos eran preciosos, y vio uno que tenía un campo todo blanco de nieve, con una casita al fondo iluminada, ese le impactó mucho, pues ella en otros tiempos cuando era pequeña, vivió en una parecida a esa.
Él vio que sus ojos no paraban de mirar aquel cuadro. Y a su vez pensaba, si le daría el dinero, pues era el sueldo y la paga de Navidad mucho dinero.
Enri se levantó y cogió aquel precioso cuadro. Te gusta verdad, pues te lo regalo.
Ella no supo qué decir, y cogiéndolo con las dos manos.
¿Él le dijo: me perdonas un momento.?
Sí: dijo ella, poniendo el cuadro en la mesa.
Entró él para el dormitorio, y entre ese lapsus de tiempo, ella se acercó a un cuadro que tenía él, en un caballete tapado con una sábana, lo levantó y viendo que era ella, se asustó y echo dos pasos para atrás. Y ya no se movió más.
Él salió del dormitorio, con aquel sobre, ella temerosa cogió el sobre y no se atrevía ni abrirlo, y sus ojos ya buscaban la puerta.
Él le preguntó¿María, no cuentas el dinero?
Ella respondió, ¿si me, lo as dado, es porque eres un buen hombre y estará todo?
:No te digo, como puedo pagártelo, pues ya lo sé, pero ahora estoy aterrada.?
:Bueno yo no te he comido aún jajajaj.?
Ella, posó una leve sonrisa, en su cara.
Quieres que te acompañe, a tu casa, ella dijo: no gracias.
¿Así él le abrió la puerta, y ya ella se marchaba, él le dijo: un momento, te dejas el cuadro y se lo dio.?
Ella bajaba las escaleras como alma, que persigue el diablo, y tomó calle abajo, sin mirar siquiera, hacia atrás.
No pensaba volver a verlo, pero durante todo el día sabía que Había contraído un compromiso con él.
Contó en casa Todo el dinero, y estaba todo, así se fue al banco a ingresarlo, y quedó completamente relajada.
Se fue a la peluquería y se puso el vestido, más bonito de todos. Tomó su coche, y se fue temprano a casa del chico.
¿Así llamó al timbre y alguien contestó: si quién es?
¿Ella respondió soy yo María.?
¿Si sube.?
¿Él, al verla tan preciosa, le dijo: madre mía, qué preciosa estás, y que deseas.?
¿bueno vengo a pagar mi deuda con usted.?
:bueno, si nos tuteamos será mejor, y si te sientes incómoda, rompemos el trato.?
¿Ella contestó: tú quieres?
:¿yo para nada, un trato es un trato, y es todo el día sí?
¿:Siii dijo ella.?
Bueno, pues siéntate.
¿A ver son las doce del medio día, que prefieres almorzar aquí en casa, o deseas salir a comer fuera.?
Ella lo cierto es que le pareció que no estaría muy boyante económicamente, lo que respondió:
¿bueno si quieres comemos aquí si …..?
¿vale dijo él.?
Él le puso la televisión, en el salón, y le dijo: prepararé la comida"" ¿qué deseas comer?
hay no sé lo que tú quieras?
¿vale te sorprenderé, carne o pescado?
Ella respondió. Huy “carne”?
¿vale sí.?
¿Así Enri, se fue a la cocina y cogió el teléfono, y al restaurante de abajo, que era su gran amigo, le dijo lo que quería, para dos, y él le respondió: dame veinte minutos y te lo subo vale.?
¿Si gracias Pepe.?
Salió Enri y se sentó a su lado, y dijo: ¿Qué quieres beber?
¿Ella respondió, tendrías un buen vino blanco.?
¿Él dijo: sí un, solera que vas a alucinar.?
Se fue al frigorífico, y sacó una botella de vino, y en dos copas lo vertió, y lo paladearon, y ese aroma a campo, que ella percibió.
Volvió a recordar, aquella casa maravillosa, que vivió en otros tiempos.
Un par de minutos más, llamaron a la puerta y él abrió, entraron dos camareros y como en el mejor restaurante, les pusieron un chuletón con papas y les sirvieron a los dos.
Ella se quedó sorprendida, de aquella atención, y alucinaba.
Sus labios carnosos les brotaban esas gotitas de vino, que él desearía recogerlas con su lengua.
¿Así comieron hasta hartarse, y él le dijo:
te apetecería una copa de helado?
ella dijo unnn sí?
pero ya no cogía en su vestido.
Él la miraba comer y beber, con su delicadeza que ella portaba y como le gustaba.
Así tomaron ese esquicio postré, y se echaron en aquel amplio sofá que él tenía.
¿Vieron películas y a media tarde, él le ofreció café, o lo que ella quisiera, y ella respondió:
si desearía un café, pues he comido como nunca y estoy que me duermo, aquí tan agustito que estoy?
Tomaron café, y se fueron a dar un paseo por el parque …
Charlaron de todo y se lo pasaban muy bien.
Ya se hizo de noche, y terminaron frente al corte inglés, que estaba superiluminado, con las luces navideñas.
Entraron al bulevar, pero ya un poco cansada, ella se echó un poco sobre él y él le bajó la mano por su cintura, en la que ella agradeció.
Pues ya en Navidad, entraron al restaurante y tomaron esta vez pescado, riquísimos, calamares con sus patitas y todo y comieron maravillosamente.
Ella, sabía que en casa, solo le esperaba un lindo gatito, que seguro estaría durmiendo ya.
Ya salieron casi a las once y media, se fueron paseando tranquilamente, muy pegaditos, pues el frío era intenso.
¿Ya debajo de la ventana de ella?
ella le dijo: aquí es mi casa?
¡Él respondió: valla que corto se me hizo el día!
 ¡Has cumplido tu compromiso:! ¿Volveremos a vernos¡?
Ella respondió: si claro, me ha encantado estar contigo, me lo he pasado como nunca, pero a este día, le falta algo, pues has hecho mucho por mí, jamás pensé que habría personas como tú.?
¿Quieres una última copa, de Navidad?
¿si dijo él.?
Así subieron a su piso, y de frente él vio ese precioso cuadro que le regaló, colgado en la pared.
¿Ella dijo: bueno que deseas tomar?
¿un brandi por favor.?
Ella le señaló donde estaba el bar y dijo: sírvete lo que desees que vuelvo ahora, los zapatos, me están matando.
Así se fue a la ducha, y se dio una ducha rápida, y se puso un precioso camisón trasparente, sin más.
Salió que cuando él vio, ese hermoso cuerpo, que se trasparentaba detrás de las luces, se sintió frenético de pasión, que no se pudo aguantar, se puso de pie y comenzaron a besarse apasionadamente, qué acto seguido, terminaron en el dormitorio,
haciendo el amor locamente, que en esta penumbra, de las lámparas de la mesita, les duró hasta las cuatro de la madrugada, en que, ya agotados, quedaron abrasaditos, el resto de la noche.

Desde entonces, ya jamás se separaron y él la pintó decenas de veces y consiguió vender infinidades de cuadros, que ella le ayudaba también.
Y desde entonces, fueron de lo más felices del mundo, y
todas las Navidades repiten aquellos maravillosos años y siempre enamorados.

Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
YD.YD.DODO.A.OO.98.













































































































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