Meningitis y neumonía.
En el cielo de los ángeles, pocas había como ella.
Graciosa, simpática y muy ocurrente; aún milita
Graciosa, simpática y muy ocurrente; aún milita
bromeaba con todos, pues todos los del barrio la
queríamos mucho.
Pues en su enfermedad, irradia dulzura y ese encanto
Pues en su enfermedad, irradia dulzura y ese encanto
que te obligaba a quererla. Un 26 de diciembre cerró
sus ojitos para siempre.
Todos en el barrio la lloramos... Pero nadie quiso
Todos en el barrio la lloramos... Pero nadie quiso
resignarse a perderla.
El entierro fue monumental, un carruaje con dos
El entierro fue monumental, un carruaje con dos
caballos blancos a la cabeza y una inmensa corona a
cada lado.
El cementerio abarrotado de personas de todos sitios;
hasta de Alemania vinieron a verla,
por parte de su papá que trabajaba allí.
Ya enterrada todos los visitantes de rodillas en él
vestiduras de los visitantes; más a nadie le importaba
el agua, el frío ni el barro.
Nada de nada solo deseaban acompañar a la pequeña
Nada de nada solo deseaban acompañar a la pequeña
niña; pues querían a María Luisa, esa niña chatita de
ojos verdes y cabellos dorados.
En sus rezos se iluminó el sepulcro, y un gran
resplandor salió a la superficie; era ella quien flotaba
en el aire; y con una sonrisa encantadora y sus manos
entreabiertas dijo:
- ¡Uy, uy! ¡Veo que no podéis vivir sin mí!
Pues bien, jugaremos en el bosque y el que me
encuentre un beso y un chiste ¿Sí?
En ese mismo instante el cielo se abrió y el sol relucía
En ese mismo instante el cielo se abrió y el sol relucía
como nunca. Se adentraron en el bosque y todos
encontrarla;
ella se multiplicó y detrás de cada árbol, salía ella y
decía:
¡Ah me has pillado toma¡Un beso....Muack.! Y les
contaba un chiste; así con todos a la vez.
El bosque entero se reía y la risa se notó hasta en
El bosque entero se reía y la risa se notó hasta en
China, que también se contagiaron de la risa aquella.
Así fue durante todo el día; ella relucía con una luz
Así fue durante todo el día; ella relucía con una luz
tremenda y al final de la tarde les dijo:
Todos los días a la misma hora estaré en el bosque,
Todos los días a la misma hora estaré en el bosque,
para quien me quiera visitar; y quien venga y me
encuentre; le regalaré esta medalla de San Cristóbal,
que le dará suerte.
María Luisa... repartió besos y todos quedaron de lo
María Luisa... repartió besos y todos quedaron de lo
más contentos con ella.
Muchos años han pasado y María Luisa; sigue en él
Muchos años han pasado y María Luisa; sigue en él
bosque corriendo y alegre. Otras generaciones la
visitan cada día, y salen de lo más felices de este
mundo.
Hoy es un hermoso parque lleno de flores y mariposas,
Hoy es un hermoso parque lleno de flores y mariposas,
que posándose en las cabezas de los visitantes, le
amor para ella, que fue un ángel y ahora en el cielo
vive con Dios... El Creador del Universo.
Fin.
*Derechos de Autor*
Enrique Nieto Rubio.
Fin.
*Derechos de Autor*
Enrique Nieto Rubio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario