Así como la flor del almendro,
Así crece nuestro amor.
Pues tú, mujer, me llenas.
De deseos y me colmas de pasión.
Como el néctar de las flores,
Dulce y exquisita... así eres para mí.
Que con gusto te comería.
Hasta los huesos.
Para poderte sentir.
Mira, chiquilla, si eres bonita...
Mira si eres hermosa.
Grande como una diosa;
que hasta las margaritas,
Te envuelven y cantan.
Apacibles melodías hermosas.
Exquisita flor de almendro eres tú.
Y de almendras vivo yo.
Que ansío agarrarme a tus ramas.
Para dulcemente hacerte el amor.
Que ese amor se mantenga, puro y verdadero.
Para enraizarme yo contigo;
Floreciendo cada día con tus besos,
Y así vivamos felices los dos unidos.
Viviremos en un mundo mágico.
Que será nuestro jardín de los sueños.
Y así estar a tu lado...
En ese lugar sagrado;
Hasta el fin de los tiempos.
Enrique Nieto Rubio.
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.






No hay comentarios:
Publicar un comentario