
Dicen aleluya.
que cuando nuestro Señor Jesucristo, crucificado,
Murió y al tercer día resucitó.
Más no fue encontrado.
Aleluya.
*
Huyó con María.
a los valles de Francia,
Aleluya.
*
Más con él llevaba el cáliz divino de
Dios todopoderoso,
Aleluya.
*
En aquellos valles de Francia,
Mientras Jesús se curaba de sus heridas,
Debajo de unos olivos le dijo Dios:
*
Jesús, hijo mío, no pasarás más penas por ellos.
Tomarás a tu bella familia.
Entre ellos y seguirás predicando los evangelios.
Pero solo en mi casa, allí cubierto.
de bellos matices,
Honrarás la palabra de Dios.
Aleluya.
*
Más Jesús así lo hizo.
Se puso infinidad de veces.
en contacto con sus apóstoles,
Y desde entonces Jesús está.
En cada iglesia, en cada catedral,
En los templos y en los monasterios.
*
El vestido de santo, de obispo o de cardenal,
Se pasan cientos de años. Regocijándose entre los fieles,
Y lamentándose de las desgracias.
Quizás sea hoy el Papa, ¿qué sé yo?
*
Pero dicen que visita los hospitales.
A todos los enfermos,
Y que, incluso, visita las prisiones.
Para consolar a los presos.
*
Otros dicen que visita los colegios.
Y que incluso lo han visto.
por las aldeas de África.
Pues su padre, Dios, todopoderoso,
Le dio la inmortalidad.
Para toda la eternidad,
Aleluya.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados de autor.
j.yp.doyv.a.OO.98.
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