viernes, 18 de octubre de 2019

**Cuando te canses de mí.

Silvia Regina Cossío Cámara
Cuando te canses de mí,
 Y que ya no puedas más.
No te despidas de, no me digas nada.
*
Cuando te quieras marchar,
 Porque viste otro querer.
No me cuentes tú los detalles.
 Que no los quiero saber.
*
Si te fueras a otro mundo,
 Para nunca más volver.
No me digas que te fuiste
Que yo siempre esperaré.
*
Y si te casas con otro,
 Y no me quieres hablar.
Deja que yo te hable.
 Qué feliz así serás.
*
Más si me quieres tener,
 En esa cajita de amor,
Guarda fuerte la llave.
 Que tú y yo solo somos dos.
*
Y si alguien la pudiera encontrar,
 Y está llena de flores.
entiérrala en un jardín,
 Que allí brillaran los amores.
*
Y si en un caso él te dijera,
 que si tuviste otro amor,
No le digas que me tuviste.
Di que solo fue un sueño de pasión.
*
Pues si no lo haces así,
 Él vivirá intranquilo.
 Pensando si yo te di
El amor más puro y rico.
*
con deseos, con caricias,
 Con esos besos de amor,
que nos dimos en aquella vida,
 y que nunca se apagó.
*
Cuando te canses de mí, chiquilla,
 No me digas adiós.
Que yo sabré sentir.
 Cuando se muere una flor.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados. 
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**Porque los sentimientos se mueren.

https://www.youtube.com/watch?v=BeJP8I78woc
Happy

Porque los sentimientos se mueren.
Cuando no encuentran la pasión.
Es como tener un cuchillo.
 Clavado en el corazón.
*
¿Por qué llora el amor?
 Cuando le falta la mitad,
Es como un gran vacío.
 Que no te deja respirar.
Y te hace sentir pequeño.
 Sin caricias, sin soñar.
*
¿Por qué sufre el sentimiento?
 Cuando no estás junto a él,
Es como si murieras por dentro.
 Y no consigues entender.
Que el amor, cuando está lejos,
Te hace estremecer.
*
Porque las palabras son mudas,
 Cuando quieres a ese amor,
Y aun teniéndolo en tus manos,
 Sufres ese gran dolor.
Y entre cuatro paredes al no tenerlo aquí,
Tú sufres y lo sientes.
 Y hasta te quisieras morir.
*
Porque no siento tus besos.
 Si me dices que me los das,
Los noto como vacíos.
 No encuentro ese amor.
 que tú me das.
*
Más cuando hablo de ti,
 Se me enciende la mirada.
llenándome la boca,
 de tus hermosas palabras.
*
Quiero que tú me sientas.
 Quiero sentirte yo.
Viviendo entre las flores,
 Bella tú y hermoso yo.
*
Dos corazones en uno.
 Tan grandiosos como el amor.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

jueves, 17 de octubre de 2019

**Carta de una guerra.

Mi amor, de Enricostro.
Resultado de imagen de POSTALES DE UNA GUERRA
Mi amor, ya por fin estaremos unidos para siempre.
Tu sentir es mi vida.
Te amo, mi cielo, tantos años separados.
Tantos años de angustia, en esa maldita guerra.
Una guerra que, por desgracia, no era nuestra guerra.
Y tú, mi cielo, tantos años sin podernos ver.
Siempre por carta; era muy triste.

Esas noches, de luna llena, tú llorando, me escribías.
mientras yo, con un fusil, en una maldita trinchera,
Llena de barro y compañeros muertos a mis pies.
Yo le pedía a Dios que aquello acabara ya.

Sabes, mi cielo, yo leía tus maravillosas cartas.
Cuando el relevo llegaba, con una pequeña luz,
de una lamparilla, mientras mis compañeros descansaban.
No tenía tiempo de morir; tus lágrimas se juntaban con las mías.
Y eso me reconfortaba, y me daba fuerzas para seguir.

Te adoro.
Estar ahora, cuerpo con cuerpo, piel con piel,
Me parece todo un sueño tenerte y desearte, sentirte y que tú me sientas.
Mas no sé, amor mío, si tú me esperarás para siempre.
Pero hoy soy un tullido, te prometo, amor mío.
Que no te arrepentirás de este tiempo perdido.
No te faltará de nada, pues teniente he sido.
Con honores me licencio y con muchos amigos.
Cuánto te amo, amor mío, eres la mujer más bella.
De todo el mundo, y contigo he renacido.
Atentamente, tu fiel enamorado. 

Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados de autor.

**Una esperanza que nunca llega.

Una esperanza que nunca llega, de Enrique.
*
¿Cuánto tiempo te esperé?
 Y tu amor nunca llegó.
Encerrado en mi despacho,
 El tiempo se me esfumó.
*
Ya los libros no me llenan.
 La ilusión se me fundió.
Los recuerdos quedan lejos.
 Pues tu amor se me murió.
*
Ya tus flores se murieron.
 Cómo se muere mi sentir,
Llorando me desespero.
 Nada tengo para ti.
Solo me queda este veneno.
 Para poder subsistir.
*
Ya mi mundo se derrumba.
 Todo en él se me perdió.
Más si salgo de mi tumba,
 Solo será el desamor.
Por haberte amado tanto,
 Y por darme tú la flor,
de ese amor con encanto,
 Que el tiempo me lo robó.
*
Si un día preguntas por mí,
 Búscame en este rincón.
Que aquí descansan mis huesos.
En esta desolación,
Te dejo mi testamento escrito.
 con lágrimas de amor,
Firmado con esta pluma,
 Que salió de tu corazón.
*
En él te dejo la esperanza.
 que a mí nunca me llegó.
Te dejo esa flor marchita.
  que me robó tu corazón.
Y este libro de ensueños,
 ¿Qué escrito está, tu amor?
Pues aunque no fue conmigo,
 Solo fue a un ladrón.
*
Pero no te preocupes, mi cielo,
 Mi sentir ya descansó.
Yo no te guardo recelos.
 Te deseo lo mejor.
que en esos labios tú tengas,
 El néctar de un gran amor.
*
Enrique Nieto Rubio,
Derechos reservados de autor.


**Ambar una chica enamorada.(relatos).

Ámbar, una chica enamorada, que una noche justo a las doce de la noche se despidió de su amado esposo aquí en la vieja estación.
Ella decidió coger este tren de última hora. Un viaje sin retorno.
Pues ella era muy inquieta y él no le tenía paciencia, ni ella a él, y aunque se querían, decidieron vivir separados.
Mas él se marchó resignado.
Ella quedó para coger el de las doce, cosa que ocurrió cuando él desapareció de su vista.
El tren no paró aquella noche.
Allí se quedó sentada esperando no sé qué.
Ella estaba como perdida esa misma noche. Se marchó al bulevar y terminó haciendo la calle. Alquiló una habitación.
Así pasó la primera noche entre hombres haciendo el amor uno y otro hasta el amanecer.
A las ocho de la mañana decidió dormir hasta las tres del mediodía, en que el hambre la llamó. Y encontrándose toda la cama llena de billetes de los grandes.
Comió y, por primera vez en toda su vida, se encontró maravillosamente bien. Dándose cuenta. Que lo vivido con su marido todo fue un fracaso. Pues ella deseaba más, deseaba todo de los hombres.
A la noche siguiente se marchó tan preciosa como todos los días, pero más orgullosa aún, y se fue abajo de su hostal; ya tenía su primer cliente para hacer el amor, pues realmente era una diosa del amor y el placer.
Tenía tanta clase que el rumor de una chica fantástica vivía junto a la estación del tren.
Así fueron tantos y tantos que las noches se les pasaban volando y lo cierto es que era feliz.
Pues hacía felices a todos los hombres.

Cuál fue que una de estas noches un señor la pidió subir; ella estaba supercambiada ya, pues fueron muchos los meses, y ya en la habitación este hombre se desnudó y cuando ella estaba encima haciéndole el amor, este se sentía morir de placer. Que jamás lo había tenido. Él, al mirarle, le dijo: "¿Ámbar, eres tú?". ¡¡Ay, Antuan!! ¡Mi querido esposo, mira en qué me he convertido!
Y Antuan, después de esta maravillosa noche que jamás la tuvo con ella, le preguntó.
¿Te importa que vuelva otro día? ¡¡Ella le respondió sí, como con cualquier otro.!!

Ella esta noche quedó satisfecha, y se quedó el resto de la noche, pensando en su marido, que se fue de lo más satisfecho, así hasta que fue muy mayor, y muy feliz, con todos los hombres.
Ya a los sesenta años decidió retirarse, y se quedó con su marido, que desde aquel día la visitaba casi todas las noches. FIN
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

**Una niñita en el bosque.

Una preciosa niña en el bosque se crió.
Rodeada de muchas flores y con mucho amor,
La criaban los conejos, las ardillas, los bambis y toda clase de animalitos.
Las mariposas se posaban en su pelo para lucirse mejor.
Ella fue creciendo llena de felicidad.
Pues cuando llegaba la noche, en luciérnaga se veía volar.
Ella era especial, pues se transformaba en lo que quisiera, hada o ogro en sus fronteras.
Pues todo era empezar.
Vivirá muchas escenas de amores y de paz.
Rodeándose de plantas, un gran bosque era su hogar.
Una mañana en Rana se convirtió nadando en un lago; qué bien se lo pasó.
Con los pececillos jugaba, cantando con alegría, y renacuajos, con ella, rendían bellas melodías.
Hasta conocerlos mejor. Y así vivía un mundo entero.
De sol a sol.
Otro día, abejita quiso ella ser y posarse de flor en flor.
y su néctar recoger,
En su colmena ella se metía, asombrada de tanta miel.
Era un mundo fantástico el que vivió esa vez.
Todas juntas trabajaban iluminando su entorno y revoloteando dentro para enfriar ese entorno.
Ella dentro se tumbó y estuvo allí un ratito.
Viendo cómo trabajaban, todas unidas de vicio.
Y ya al atardecer, lejos marcho de allí.
Viendo cómo todas juntas, su mundo ellas vivían.
Así fue recorriendo. Todos los seres vivos, hasta topar con uno que para ella fue todo un seísmo.
Mientras volaba, con una mamá se topó. Llevaba un cochecito y un bebé que, durmiendo, paseó.
Ella voló y voló; su curiosidad la pudo y hasta su casa la siguió, pues eso era otro mundo. Cuando la mamá en su cuarto se metió, acostando al bebé,
En chiquilla se transformó.
Súbdita en la cama, desnuda, la mujer la vio.
¿Quién eres, bella niñita? Y la niña le respondió:
¡¡Soy hada, soy princesa, soy la luz, soy el amor!!
¿Te importaría que me quedara unos días?, la niña le preguntó.
Quiero saber cómo vivís las personas como yo.
¡¡Así tú quieres, muy bien!!
Estaré encantada de tenerte.
Como amiga y que vivas en mi morada.
Haremos muchas cosas, si tú quieres.
Pues te enseñaré a bordar, que es muy divertido.
Y la niñita se quedó.
Bordó bellos entornos de animales en el bosque rodeado de mariposas y muchas flores.
Pues era tan grande su amor,
que se terminó olvidando del mundo.
y su razón.
Y con ella siguió muchos años, que hoy mamita le llama, con su hermano Ramón.
Y ya son una familia; llega de gracia y amor.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

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**Hoy por fin ya he subido.poema.

Por más alto que subo,
 Yo no te puedo encontrar.
Te he buscado entre las flores.
Mas no siento tu respirar.
*
Ya las montañas me ahogan.
 Y me siento desmayar.
Aquí el aire escasea y las ganas de vivir.
Y morirse tumbado entre flores.
Me parece todo un sentir.
*
Busco la flor de la vid.
Ella me ayudará.
Para verte sonreír.
Pero dime dónde estás.
*
Más ahora que estoy tan alto,
 Por fin podré ver a Dios.
Las nubes no me dejaban.
 Y ahora la nube soy yo.
*
Dios, ¿dónde la tienes?
 Esa flor de mi sentir.
Que quiero besar sus labios.
 Para que me hagan resurgir.
Y poder subir más alto.
 Hasta encontrar su sentir.
*
Y ya cuando te vea yo,
 Me acercaré hasta ti.
Ni nubes, luna o estrellas.
 Me separarán de ti.
*
Nos quedaremos juntitos.
 En este cielo sin fin,
Y haremos el amor.
 Aunque nos cueste morir.
Más tú serás mis flores.
 Y yo el valle este de aquí.
*
Enrique Nieto Rubio.
 Derechos de autor.
oa.op.doyp.ym.oa.98.