Mostrando entradas con la etiqueta cuentos.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuentos.. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de marzo de 2025

..Guillermo, era un niño muy malo, de Enricostro.

Guillermo era un niño muy malo; todos los días cuando iba al colegio.

Se peleaba con todos sus amigos. Un día cuando iba para su casa

Se encontró a un burro que estaba amarrado a un árbol. Este burro era de un cabrero que fue a comprar un bocadillo de jamón y cuando salió de la tienda, el burro se le había escapado.

Y un niño que lo vio le dijo:

Señor, yo he visto a Guillermo tirarle piedras al burro y por eso al salir corriendo.

El señor cabrero dijo: "Ese Guillermo es un chico muy malo y un huevón y cuando lo pille lo machacaré".

Entonces Guillermo, al cruzar la esquina, se encontró un perrito salchicha que paseaba con su dueña.

Y con un tirachinas le dio al perrito.

Su dueña se enfadó mucho porque el perrito lloraba.

Y la señora le dijo: "Eres muy malo, niño, te va a castigar el señor".

Guillermo se reía y se burlaba de la señora. Mientras se alejaba mirándola, pero de pronto tropezó con un guardia y este se lo llevó a la comisaría.

Allí Guillermo lloraba mucho y llamaron a sus papás y le echaron una multa muy grande.

Los papás lo castigaron muy severamente; después del colegio se quedaba en su cuarto todo el día, sin consola ni televisión.

Así estuvo un mes entero; ya Guillermo le dijo a sus padres que no sería más malo.

Pero un domingo que iba andando con su mamá de la mano, una niña con su madre que se cruzaban le tiró el helado a esa niña y otro castigó. Él jugaba que fue sin querer, pero era mentira; lo vieron todos los que estaban sentados en la terraza de la cafetería. El niño era una máquina de fastidiar a todos.

Les hacía daño a los palomos del parque, a los patos, incluso a las tortugas.

Un día lo vigilaron tanto que, como no pudo hacer ese día ni una trastada, le metió a la pared una cornada y se hizo un chichón tremendo.

Cayendo al suelo redondo.

En ese aturdimiento vio un hada y esta le decía: En cada trastada que hagas, te crecerán las orejas.

Al día siguiente se acordó de aquellas palabras y se dijo: ¿Será verdad lo que me dijo el hada?

Pero eran tantas las ganas de hacer el mal que tenía que arriesgarse.

Se acercó al colegio y había un inmenso panal de avispas en la canal del techo del colegio que quiso que a todos los niños de la clase que había por debajo les picaran a todos.

Cogió una buena piedra de la esquina del bordillo que estaba suelta y se tomó su tiempo para lanzarla. Esperó hasta que la ventana estuviera abierta y faaaa la lanzó con la mala suerte de que tiró el panal entero. Cayendo junto a sus pies, todas las avispas se cebaron con sus pobres orejas y os digo que Dumbo se quedó corto con aquellas orejas.

Todos se rieron de aquellas orejas que chillaban intensamente con un dolor tremendo.

Aunque solo fue el momento, pues después todos se arrepintieron al instante al ver el dolor que estaba sufriendo.

Al hospital lo llevaron y lo hicieron virar en internet: el niño elefante le pusieron.

Estuvo una semana con una cabeza completamente hinchada; os juro que lo pasó tan mal que jamás olvido a aquel ángel que le avisó de sus fechorías, y desde entonces jamás hizo algún daño a nadie. Es más, ayudaba a todo el que lo necesitaba. El último día de escuela, encontró a un pajarillo malherido en el suelo, se lo llevó a su casa y, entre sus padres y él, lo curaron durante 15 días y este hermoso pájaro, al lanzarlo al vuelo, mientras subía para arriba, se convertía en una preciosa hada.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.



viernes, 8 de noviembre de 2024

..El niño y el oso de Enricostro (cuento)




El niño y el oso de Enricostro (cuento)

En un gran bosque cerca de una pequeña aldea, allí

dentro del bosque, apareció un niño, de unos tres años, estaba perdido y lloraba mucho, pues andaba y se caía, se levantaba y seguía caminando y seguía llorando mucho.

Ya al atardecer la noche se iba acercando y el chiquillo muerto de frío lloraba y lloraba.

Esto pasó, por qué unos papás jóvenes, se fueron de pícnic y el chiquillo se alejó sin que ellos se dieran ni cuenta.

Ya este niño, agotado de pronto un gran oso de más de dos metros, apareció entre el follaje, y agachó él hocicó, como para comérselo lo olió y el chico lo agarró con su manita, ya casi perdido.

Este saco sus grandes unas de más de dos cuartas, metiendo sus garras debajo del niño en forma de pala, y lo cogió pegándoselo a su cuerpo, lo abrigó de tal manera, que ni el mejor abrigo del mundo lo podría calentar.

Este niñito se arropó con él y quedo dormido.

Se suponía que llevándoselo a una cueva, en lo alto de la montaña, allí se lo comería.

El oso entró en su cueva, y quedo durmiendo con aquel niño.

A la mañana siguiente, el gran oso antes, de que se despertara, fue a por mucha fruta, trajo manzanas, un plátano, frambuesas, uvas, de todo, pues era tan grande que árbol alguno se le resistiría.

Con sus grandes uñas cortaba todo, en pequeños trocitos y se lo iba dando.

Más tarde, se tiraron todo el día jugando, y se divertían mucho los dos, el oso lo tomaba y por una gran cuesta se dejaba rodar con el chico que sé ría mucho...

Ya al atardecer comía y se echaba en lo alto del gran oso y se quedaba dormido...

Así pasaron varios días y por allí nadie paso, a buscarlo claro, a lo mejor pensaron que como vivía el oso, lo mejor sería no acercarse, pues parece ser que todo el pueblo lo busco.

Una noche de luna llena, el oso tomó al chico y bajo a la árdea sigilosamente, pues no quería, que la alarma se pusiera por el oso.

De todos modos, era ya muy tarde, y todos dormían, pues fuera de sus casas todo estaba superoscuro.

El oso anduvo todas las casa, y viendo que estaban oscuras es que estarían durmiendo, y supuso que sus papás no lo estarían, así que prosiguió mirando, y la última si tenía luz, pues ellos lloraban amargamente por su hijo que pensaron que ya estaría muerto.

El gran oso se asomó por la ventana, y con sus largas uñas ticó en el cristal, ellos miraban y solo se veía un gran bulto negro en la ventana, pero el oso que era muy listo, con sus manos levando al niño que dormía placidamente.

Lo vieron, y gritaron de la alegría, y sin más salieron corriendo hacia el oso, suponiendo que no les haría daño ...

O a si fue, cogieron a su niñito abrasándolo locamente, y este estaba supercalentito con el cuerpo del oso.

Sin más, los dos se agarraron al oso y se dieron un fuerte abrazo, ya de despedida el oso izo, un pequeño rugido y volviendo la cabeza con un gran gesto de amor.

Desde ese día los papás, subían a la cueva del oso y les dejaba al niño, que jugara con él y así fue para siempre su gran oso y hacían sus pícnics allí FIN

Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

miércoles, 2 de noviembre de 2022

..El rey del mundo de Enricostro cuentos.

 

EL REY DEL MUNDO DE ENRIQUE. (CUENTO)

Un día un humilde trabajador de una ciudad cualquiera, se levantó una mañana y dijo

Dios qué sed tengo, y de pronto le apareció un vaso de agua fresquita en su mano.

Sorprendido, no volvió a hablar en todo el día.

Al día siguiente se levantó temprano para trabajar en su empresa, de un trabajo cualquiera,

y dijo ¡ufff! No tengo ganas de trabajar, me siento cansado,

de pronto le vino otro vaso de agua coloreada y se lo tomó, estaba calentita,

así como si fuera un té o algo así.

Esto le dio una fuerza tremenda y se marchó a su trabajo, se sentía grande y dispuesto a todo.

Ese día se fue andando y vio por la calle muchas calamidades, vagabundos, madres mal vestidas llevando a sus hijos al colegio con una pinta deprimente...

Entonces dijo, tengo que arreglar el mundo, yo seré el rey del Mundo.

Entró en su trabajo y dijo, señores, yo seré el rey del mundo,

todos se partieron el culo con él, sonrió y se marchó, como vino tan tranquilo,

a esto entraba su jefe y le dijo

¿Dónde crees que vas?

¡Me piro, soy el rey del mundo!

¡A sí, pues quedas despedido so capullo,,,!

Él se marchó tranquilamente, se lo tomó muy en serio, cogió su coche y se fue a la capital,

llegó a su gobierno y cuando estaban todos los diputados en el congreso, quiso entrar,

la guardia del congreso se lo impidió y sacó un palo fino, los tocó y los dejó paralizados, entró tranquilamente,


se puso muy flamenco en la cámara y en voz alta dijo

¡Señores, yo soy el rey del mundo, ya que no hay nadie que lo sea, pues entonces yo lo seré!

Todos se rieron a carcajada limpia y el presidente de la cámara dijo,

¡echar a este loco de aquí inmediatamente!

Salieron muchos guardias de seguridad y policías, todo el que lo tocaba quedaba paralizado, y así todos.

El presidente de la cámara con su martillo, ¡silencio, silencio!

Se armó un revuelo tremendo.

Este hombre dijo, ¡si su majestad el Rey gana X, yo como Rey del mundo ganaré el doble!

Todos echaron a reír y a burlarse de él, y uno le echó hasta una corona que hizo de papel,

este hombre se agachó, cogió su corona y se puso de pie y dijo,

¡sois todos unos burros!

De pronto todo el congreso se convirtió en burros y como animales que son, todos se golpeaban dándose coces y rebuznando, así les duró su borricada todo el día.

Este dictó un documento que escribió la letrada con el nombre del rey del mundo.

Y ponía redactado lo que ganaría y en qué cuenta debe de ingresarse el capital.

Se marchó a otro país, e hizo lo mismo, se presentó como el rey del mundo,

y en el congreso hizo lo mismo, Europa, en todos los gobiernos, él no entiende por qué, pero habla todos los idiomas de este mundo, en cuestión de un mes era el hombre más rico del mundo,

en todos los gobiernos pidió el doble de salario que su rey o su presidente,

fue a los Estados unidos, pidiendo lo mismo.

Era el hombre de burla y convertía en burro o en cabra según lo insultaban, así los catalogaba hasta de gatos o perros alguno, pero eran unos gatos grandísimos, del tamaño de personas,

en todo el mundo había un gran revuelo, pues había animales grandísimos, que no existieron nunca, por las calles.

Así este hombre llamado el rey del mundo decidió irse a un banco y dijo.

¡Soy el rey del mundo y quiero sacar tres mil dólares en billetes pequeños!

Aunque fue raro para la cajera que llamó al director del banco, ella ya había metidos los datos en el ordenador, y le salió una cifra astronómica de capital, al verlo el director se le cayó el semblante,

le dio todo lo que pidió, pues todo era correcto,

salió y se compró un precioso traje de rey de cuento con todas sus joyas puestas,

él salió a la calle sonriendo y muy orgulloso, jajajajajaj jajajá se reían como si estuviera loco, esto no puede ser, se decía ja, ja, ja,

a todo el mundo que veía así como vestido normalito le preguntaba,

era de locos esto. En medio de Central Park, un rey allí repartiendo dólares a montones,

de pronto toda la plaza se llenó de gente, hasta la policía acudió, era un gran escándalo,

la policía hizo un cordón rodeando a este hombre, hasta que llegó el jefe de la policía y quería llevárselo esposado, él no se resistió y quedó el policía paralizado y todo el cordón policial,

así él quedó libre, de la gente que lo habían acorralado, pidiéndole dinero,

todos quedaron detrás de la policía,

él dijo,

silencio y todos callaron, no por su propia voluntad, sino porque lo mandó el rey del mundo.

Dijo ¡venir de uno en uno y os daré mil dólares a cada uno que realmente lo necesite en su casa!

¡Pero si alguno miente al coger el dinero se marchará siendo un burro!


Todos quisieron entrar,

se formó una gran cola y de cada diez personas, salía un burro,

y este, como no tenía manos, el dinero caía al suelo y lo cogía el siguiente y el siguiente, así hasta llegar el dinero a la persona adecuada.

La cola quedó vacía y la plaza quedó abarrota dita de burros cagando jajajajaj,

se marchó de allí, y viendo su poder,

se dirigió a un desierto árabe y a su gobernante le dijo,

¡quiero hacer un palacio en el desierto, el más grande del mundo!

Este se negó por verse humillado, pues tendría que vivir siendo menos que él,

el rey del mundo soy y me debes lealtad, si no serás castigado. Mira las noticias y verás que pasa a quien me desobedece,

el gobernante, al entender que sería peor, aceptó y le dio todo un desierto de miles de kilómetros.

El Rey del mundo se fue a un ordenador y puso un anuncio, que le daría mil dólares al mes al que quisiera trabajar en un desierto.

Día 25 de octubre, un avión saldría de cada aeropuerto, de todos los países, a las diez de la maraña para los trabajadores,

el rey contrató arquitectos, ingenieros en paro y miles de personas que fueron a aquel desierto,

grandes camiones, grúas y toda clase de herramientas para todos,

cuando aquello se convirtió en miles de personas.

Él dijo ¡Yo no engañaré a nadie, aquel que robe y malgaste su tiempo cobrará solo lo trabajado!

No necesitáis que nadie os vigile, esto es solo divinidad o un buen sueño,

y a los administradores, tendréis tres mil dólares de salario, pero hay de aquel que toque lo que no es suyo y engañe a alguien,

¡será un burro hasta que dios lo quiera, es todo!

¡Quiero el palacio más grande y más hermoso de todo el mundo.!

El Rey se marchó de allí, dejándolo todo a la decisión del destino,

recorrió todos los países pobres de este mundo, Afganistán, A frica Estados unidos,  China, Europa, así en todos los países del mundo,

a todos los más pobres le solucionó la vida,

arregló cosas, mejoró sus viviendas y les dio felicidad, y trabajo a todos,

las mafias querían atentar contra él, pero a él nada malo le llegaba jamás.

Ya nadie pasaba hambre en todo el mundo.

Las enfermedades fueron mermando y nunca faltarían medicinas allí donde nunca las hubo.

Promovió leyes en el mundo y sacó miles de personas de la cárcel a todos, menos a los culpados por delitos de sangre o malos tratos o incluso a los violadores, esto,

pero si salió alguno que otro, qué condenado por asesinato o violación,

salió de la cárcel, pues por. La divinidad, que no eran culpables sino condenados injustamente.

Hoy por fin el mundo viviría feliz y en paz si no fuera, porque todo esto es un cuento de un poeta soñador, llamado.

 ENRIQUE NIETO RUBIO,

DERECHOS RESERVADOS DE AUTOR,

pycd0yad0098.










miércoles, 26 de octubre de 2022

..Jesùs y Maria .de Belèn de Enricostro. (cuentos).


Jesús, un chico de dieciocho años. Titulado en magisterio, entonces.
Él todos los días en el patio de su casa. Entre olivos y margaritas. A las nueve de la mañana, hacía sonar una preciosa campana, hasta nueve veces. Y se sentaba de espaldas al sol, de primavera.
Y alas nueve exactas, se rodeaba de chicos y chicas.
Él les decía, ¿sentaros?
Hoy comenzaremos con la lección que dejamos ayer, vale.
¿De qué estuvimos hablando?
Dijo un alumno.
¡¡De la naturaleza.!!
¿Bien, sí, y debemos, de maltratar, a los animales.?
¡¡no para nada.!!
¿Y si tuviéramos que matarlos?
Para alimentarnos.
¿Deberíamos de hacerles sufrir, por gusto o placer?
¡¡no, no decían todos!!
Y así eran todos los días con Jesús.
Pues era todo amor y cariño.
Pero María, que era mujer lista y piadosa y muy sabia, antes de las nueve y cinco.
Salía repartiendo unas riquísimas tortas, con miel y unos buenos tazones de leche.
Pero no de leche que se vende hoy,
que casi toda es agua.
Sino de pura leche, que con solo un sorbito,
veías hasta los ángeles, del cielo.
Y a su hijo Jesús,
además, le daba dos besos de buenos días.
Así Jesús les iba enseñando, de todo en general.
Les hablaba de la moral, de lo que deberíamos de hacer, del respeto a los padres y hermanos, les hablaba de la palabra, de Dios todopoderoso.
Pero un día, uno de sus alumnos, no vino y el corazón se le encogió, y esperó, a que María, su madre, les repartiera ese rico desayuno, de tortas con miel y su tazón de leche.
Y como a él no le gustaba, eso de preocupar a nadie, dijo.
¿Hoy la naturaleza la estudiaremos, en el camino que os parece?
Todos contestaron, ¡¡sí!! Con gran alegría.
Jesús, mientras les enseñaba, todo cuanto había en el paso, que hasta los incestos tenía su historia, se iba aproximando a una cabaña,
donde vivía, la niña, que faltaba.
Ya en la puerta les dijo a todos.
¿Sentaros todos alrededor mío, voy a preguntar por nuestra amiga, a ver qué pasa, y cuando salga os cuento vale, pero en silencio, pues no sé qué puede pasar si?
¿sí?
Así Jesús llamó a la puerta,
preguntando por Juanita.
Su madre, llorando, abrió la puerta y le explicó. ¿Juanita se muere? De una enfermedad que de pronto le vino.
Jesús le puso la mano, en el hombro, a su madre, diciéndole. ¡¡no se preocupe que se pondrá bien.!!
Y le dijo,
¿no le importa que los chicos entren, a saludarla?
La madre no se opuso, resignada, pues ya daba lo mismo, sus lágrimas no dejaba de verter.
Jesús salió fuera y les dijo a todos, ¿ahora en silencio, vamos a rodear a nuestra querida compañera y rezaremos por ella, para que así se ponga buena, que os parece.? Y todos contestaron que ¡¡sí!!
Cuando todos sus compañeros, estaban rezando alrededor de su camita.
Jesús pidió a su madre, varias clases de hierbas y flores que solo ella debería de recoger, por los alrededores de la casa.
Pero afuera de la casa, apareció María, madre de Jesús.
La tomó de la mano y le ayudó a recoger todas esas flores.
Ya hecho, María se brindó, ha hervirlas y desnudando a la niña, que estaba, ardiendo en fiebre,
María la froto por todo su cuerpo, y una vez hecho pidió a la madre de la niña, que les diera unas sábanas limpias.
Envuelta en las sábanas, de la cama, se la entregó a Jesús. Que besándola en la frente. Ella lo miró, y sonrió.
Ya puestas las sábanas limpias.
María tomó a la niña y la puso en la cama, tapándola bien.
María dijo a su mamá, ¿no se preocupe, que mañana estará en el colegio, sí.?
Y María besó a su mamá en la frente, y eso fue un manto de relax que ella no podía ni explicar.
Así se pasó la tarde, y todos volvieron a casa de Jesús y María, donde despidieron el día.
Y con las bendiciones de ellos dos, todos se fueron lo más de contentos a casa.
Pues Jesús y María ellos jamás se equivocaban. Y sus palabras son la fe y el amor verdadero.
Posdata, si te sientes afligida y no encuentras, compasión.
Acuérdate de Jesús y María, que ellos son la bendición.
Que reconfortará tu alma, y calmará tu dolor,
mis besos a todos.
Enrique Nieto Rubio,
derechos de autor.
pjd0ymyd0098.

lunes, 17 de octubre de 2022

..cuento en prosa de una hada de Enricostro

 

En un bosque encantado, una hadita se perdió, y su cuerpo ya cansado en pelotas se durmió.
Bajo un árbol grandísimo, allí su cuerpo descansó
mientras un duende malvado, la acechaba sin razón.
Esperando estaba él, a que ella se durmiera, para atraparla en una jaula y hacerla su compañera.
Con unos polvos mágicos, que en su rostro, él le echó,

ya no despertaría y con ganas se la llevó, que su baba se le caía.
Al ver que era un bombón.

Pobrecita de la hadita, en una torre que está, rodeada de musarañas.
Que también la quieren probar.
Con cadenas este la tiene, tirada en un rincón,
con ese culito que tiene, y mirándola está el bribón.

Ella no quiere, no quiere, que se le acerque este marranito.
Que el culito quiere comerle, aunque solo sea un poquito.
Ella gritaba, y gritaba, no paraba de gritar, y este duende malvado,
se tuvo que retirar.
Llorando, ella quedó, con su cuerpecito desnudo.
Esperando que este guarrón, quisiera verle el culo.


Un águila que pasaba, y la sintió sollozar, se asomó por la ventana.
Y la vio suplicar.
Que le echara una manita, al águila le suplicó, con esa cara tan bella. El águila allí entró.
Con sus alitas abiertas, el águila la protegía, mientras rompía sus cadenas. Encima de él, ella se subía.
Agárrate, bella hada, no te vayas a soltar, te llevaré hasta tu casa, y allí descansarás.


El águila salió volando, y el duende que lo vio, una lanza le ha tirado. Y en un costado la clavó.
:Aguanta águila le decía, vuela, vuela ya no pares de volar, que mi casa queda cerca, Y seguro llegarás.


Allí en una cueva, el águila fue a caer. Y ella tiraba del águila, por si la pudieran ver.
En esa cueva tenía, agua bendita del manantial,
ella la tomó con su boca, y al águila se la quiso dar.


Ella le sacó la lanza, y en sus heridas, más agua le echo, el águila moribunda, y casi muere de dolor,
por fin se ha recuperado, con el agua que le dio.
Y en hado se ha convertido, y con ella se casó, y vivieron muy felices. Para siempre, en su amor.

 Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
Cuento.

domingo, 16 de octubre de 2022

..Samanta y su biblia de Enricostro.(cuentos)

Samanta fue una niña muy inteligente en el colegio, pero eran tiempos de guerra tiempos malos y tristes.

Allí, en la Cochinchina, ella vivió toda la miseria junta, de un mundo podrido, por la avaricia y la destrucción.

Los cosacos aquellos, eran despiadados, con todos, y prohibieron todos los libros.

Samanta tenía una biblia preciosa que no quiso deshacerse de ella, pues era antiquísima de sus bisabuelos o más en la familia.

En la plaza del pueblo, allí una gran montaña de libros dispuestos a ser quemados,

más todo el que tuviera un libro en casa, serían quemados todos con la casa.

Así Samanta decidió hacerse unas zapatillas con aquella biblia, aprovechando cada contexto, cada frase cada lágrima por todos, y vestida de mendiga decidió pasarse por la plaza aquella, que ardía tremendamente.

Ella dio muchas vueltas alrededor de la candela y como esa biblia parecía tener poderes, en cada vuelta alrededor de la candela, todos los libros parecían arder, pero ninguno se quemaba.

La guardia, al ver las llamas, de más de diez metros de alta, decidieron retirarse, pues aquello no habría quien lo parara ya.

Todo el pueblo rodearon aquel infierno, obligados por los soldados. Pero con el frío que hacía allí, se fueron acercando, más y más, a los libros.

Ese fuego no quemaba nada, mientras nuestra amiga saltaba más y más, alrededor de todos.

Ya que vieron que se podían coger los libros.

Un Monge que allí estaba con todos gritó:

¿Debemos de coger Todos los libros, y enterrarlos en la cueva del olvido.?

Era una cueva en la ladera de un río seco, que nadie se atrevía a entrar, porque allí, se escuchaban lamentos que nadie entendían,

y con el temor de que los cosacos exterminaran a todos, creyendo que ellos apagaron el fuego,

Así se atrevieron todos en fila, una fila larguísima de personas en las que todas colaboraron y los introdujeron en lo más hondo.

Conforme entraban, había una paz tremenda.

Mientras nuestra querida amiga, seguía en la entrada de la cueva.

Así decidieron todos, llevar hasta la plaza, cantidad de madera que seguiría ardiendo.

Para hacer la montaña de cenizas, más o menos, adecuada.

Mientras samanta decidió ya marchar del pueblo con esa maravillosa biblia.

Y así todo se calmó y ella volvería, para poderla a custodia en su casa familiar.

Provocando así el fin de esa sangrienta guerra.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor. 

..Nati y su osito de Enricostro (cuento)

 Nati era una niña muy buena, y buena en los estudios y en la escuela.

Pero vivía bastante lejos de la ciudad y por allí no Había amigas para jugar, así que los fines de semana, lo dedicaba a su viejo osito que nació con ella, y jamás se separaban.
Por las mañanas, le leía cuentos a su osito, pues en la cama era donde mejor estaba.
Y su mamá, siempre le traía galletas,
más cierto es que se lo pasaba maravillosamente,
pues este cuento decía.
En un prado muy frondoso, corría un osito pequeño con una linda niña de trenzas doradas,
saltaban, se revolcaban por la hierba e incluso comían miel de las colmenas.
Siempre Nati estaba riendo en su cuento, pues se metía tan adentro de él, que era vivirlo de verdad.
Cuando ya se cansaban, se sentaban a la orilla de un precioso arroyo de aguas cristalinas, y el osito atrevido se metía en el agua sigilosamente, mientras ella se tumbaba y descansaba.
Pero este oso nunca se cansaba, y con sus grandes manos, cogía el agua fuaaaa y la ponía chorreando.
Ella, lo miro ¡diciendo: te vas a enterar oso! Saltando en cima de él y terminaban los dos revolcándose en el agua y riéndose a montones.

Ya, cuando atardecía, el oso se sacudía y la completaba de mojar jajajjaaj ,,,jajajajaaj.
Así ella se quitaba su ropita, y la ponía sobre unas piedras que la secaban muy pronto, pues esas piedras de tanto darles el sol hasta quemaban.
Ya cuando se secaba la ropita, se vestía y marchaban hasta su casita, donde estarían los dos, en su sillón, viendo la televisión.
Otro día, os contaré, cuando Nati y su osito, fueron a la feria y como lo pasaban siiiii.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

..Una niña vagabunda.

 


Se llamaba Arminia, vivía en el casco viejo de Londres, en los años 30, entre tiendas y rincones... Por esas calles empedradas. 


La niña solo tenía cinco añitos, cuando con su madre Ámbar huyó del pueblo, donde vivían en casa de su abuelita muy anciana y con el marido borracho y vulgar, quien constantemente le propinaba palizas tremendas... Más un día no soportó más, y decidió partir.

Pues un día este malvado hombre golpeaba a la joven madre, mientras la pobre abuela sostenía en brazos a Arminia... Más le pegó tan fuerte, que la empujo contra la anciana y la niña; abriéndole una herida en la frente que llegaba hasta la nariz... Cicatriz que le quedaría por siempre.

A los pocos días de sucedido este suceso, la abuelita murió; y Ámbar tomó a Arminia de la manita y salieron corriendo de casa, sin nunca volver la vista atrás.


Llegada la noche, llegaron a los portales de la plaza, lugar donde se cobijaron... Gozando así de su primera noche en paz... Más temerosas y tristes por el futuro incierto que les esperaba; así vagaron por muchos años, trabajando unos días en un sitio y luego en otro lado.

Una noche Ámbar se quejó de un dolor agudo y se retiraron a descansar más temprano de lo usual, buscando cobijo en el portal...Arminia para ofrecerle algo de confort, la cubrió con cartones y cuando escuchó que su madre dejó de quejarse, muy cansada terminó por quedarse dormida también.


A la mañana siguiente, Arminia se levantó del lado de su madre y caminando, llegó hasta un mercado, y frente a un puesto de carne, levantó la mano... el tendero, al ver esa carita tan sufrida, le dio un bocadillo estupendo.

Arminia agradeció y pronta salió corriendo para dárselo a su madre, pero cuando llego ya no estaba... Se sentó allí mismo y se dispuso a comer, pues estaba muertecita de hambre.


De pronto, de una de las casas allí ubicadas, salió una mujer, a quien Arminia preguntó:
¿Has visto a mi madre?
-¡Lo siento cielo! Pero tu madre ha muerto y las autoridades correspondientes se la han llevado al cementerio.
La pobrecilla comenzó a llorar desconsolada y al cabo de las horas se quedó profundamente dormida.

Al día siguiente, echó a andar y comenzó a pedir... Estaba de suerte, pues, todos le brindaban algo; ella lo guardaba todo en un bolso, que era casi más grande que ella.

Entrada la noche, hacía un frío tremendo, y se acercó a una anciana que estaba al lado de una candela; le tomó la mano y mirando hacia arriba, le preguntó:

¿Quieres ser tú mi abuelita?
La anciana la miró detenidamente y luego dulcemente y bañada en llanto por la emoción, le respondió:
-¡Si hijita, claro que si! Yo seré tu abuelita. ¿Sabes? Yo he llorado toda la vida, pues nunca familia se me concedió tener; y por muchos años a Dios imploré; y sé que tú eres ese ángel, a quien prometo con amor cuidaré.

Ahora
... ven a mi lado,  caliéntate y estarás mejor.



Arminia acto seguido le preguntó:
Abuelita, ¿Tienes hambre?
-Lo cierto es que sí, y mucha, pues no he comido nada.
Pues toma abuelita comete este bocadillo que está riquísimo.
-¡Oh, gracias cielo! Pues con la barriga llena se duerme mejor. ¿Verdad?
Si abuelita.

Seguidamente, la abuelita se fue con Arminia a una cabaña que en un descampado había. 
Allí Vivían más indigentes y todos se llevaban muy bien... La niña 
 
se acostó junto a la abuelita y le comentó:
¿Sabes abuelita? Una noche, mi mamá me relató el cuento de una princesa, que vivía en un castillo... Debes saber que si yo fuera una princesa, tendrías una cama de oro para que durmieras bien.
A los pocos minutos, se quedó dormida junto a la abuela, quien la arropo como si fuera su alma.

Esa noche soñó de lo más lindo de este mundo; se vio como una princesa hermosísima, que bailaba con un príncipe y era de lo más feliz de este mundo.

Por la mañana Arminia se levantó de lo más contenta, pues para ella, la chabola era como un palacio; salió a la puerta y con una escoba se puso a barrer todo el descampado, despertando a todos los vecinos. No se detuvo, hasta dejar todo muy limpio. 
Con el tiempo todos llegaron a quererla muchísimo, pues era una niña muy educada, trabajadora y simpática.

A pocos metros de allí, había una casa muy grande y siniestra; con unas rejas grandísimas y una parrilla altísima, que solo se divisaba a lo lejos entre los jardines que la rodeaban.

Un día, estando Arminia detrás de las rejas, vio un joven de su edad, más o menos, jugando junto a la casa. El chico se dirigió a la reja y le preguntó:
¿Cómo te llamas?
-Arminia, ¿Y tú?
Yo me llamo Yosert. ¿Dónde vives?
-En el llano con mi abuelita.
¡Ah! Enfrente... ¿Quieres jugar conmigo a la pelota?
-¡Claro que sí!



Yosert abrió la verja y Arminia entro al patio, el cual era  tan grande, que hasta un campo de fútbol tenía... Estuvieron jugando toda la tarde.
Como a las seis la criada lo llamo.
-Yosert a merendar.
¡Voy!... ¿Quieres merendar?
-Sí que quiero.
¡Pues ven conmigo!

La llevó por la puerta de la cocina y le ordenó a la criada, que preparara una merienda para Arminia; esta no objeto nada, preparo la merienda... Pero antes de dársela les dijo:

-Tenéis que lavaros las manos.
Si está bien... ¡Ven, vamos!
Se lavaron las manos, merendaron y jugaron por el resto de la tarde.
Ya cuando iba a anochecer, Arminia le exclamó:
¿¡Oh! Se ha hecho muy tarde... Gracias por todo, ahora debo de partir.

Yosert rápidamente cuestionó:
¿Vendrás mañana?
-Si tú quieres sí.
Vale jugaremos.
-Adiós Yosert.
Adiós Arminia

La niña se marchó y cuando llego a la chabola, la abuelita le pregunto:
¿Dónde has estado?
-Abuela, no te lo vas a creer, he estado en la casa grande y he merendado allí.
Uuups... ¿No me digas?
-Si abuelita hay un niño como yo de grande, y hemos estado jugando, y me ha dicho que mañana vaya también.
¡Ah! Bueno... Eso está bien cielo, así será mucho mejor para ti.



Cuando Yosert, ingreso a su casa, la madre, quien había estado toda la tarde viendo como jugaba con la niña, pregunto:




Yosert ¿Quién es esa chica?
-Mamá, ella es una niña que vive en el llano de enfrente con su abuelita.
-Bien... ¿Me la presentarás?
¡Si mama! Le he dicho que venga mañana. ¿Tú no te enfadas verdad?

-No, hijo... ¿Cómo me voy a enfadar?


Al día siguiente llegó Arminia a jugar con él, su ropa estaba muy vieja y sucia, además la pequeña tenía muchos churretes en la cara; pero igual era preciosa y un encanto de niña.

Yosert se la presentó a su madre, y esta le preguntó: ¿Cómo te llamas?
-Me llamo Arminia
Ah, ¿Qué edad tienes?
-¡Augh!, No sé, mi abuela no me lo ha dicho.
No te preocupes, imagino que tendrás doce años más o menos como Yosert.
El niño interrumpe y dice:
-Mamá nos vamos a jugar ¿Vale?
Bueno, tengan mucho cuidado.

La madre de Yosert se quedó pensativa, y decidió comprar ropa nueva para la niña... Pero antes decidió ir a hablar con la abuelita.

Llamo a la puerta, pero no respondía nadie... Empujó la puerta y en una cama algo sucia y rota, había una anciana casi moribunda que apenas hablaba.
La mujer sintió temor y cuando se disponía a retirarse, escucho un siseo... Se volvió, y observó que la anciana le hacía señas con la mano para que se acercara... Y cuando lo hizo, está apenas susurrando, le dijo:
Le suplico, por favor, quédese con la niña, que yo  me estoy muriendo.

La señora sintió gran compasión... cogió la mano de la anciana y le respondió.
- No tiene nada de que preocuparse, pues cuando usted no esté más, la niña se quedará conmigo.

¡Gracias, buena mujer!


Así vivieron los siguientes meses... Más una mañana, al despertar, cuando la niña se acercó a su abuela... Esta respiraba con dificultad...Envió a la niña, a llamar a la buena señora, y luego de entregarle a Arminia en sus manos, su rostro se apagó.


La madre de Yosert, dio aviso a las autoridades y estos la recogieron para darle santo entierro.
Desde ese mismo día, la mujer bañó y vistió a Arminia, quien con el paso del tiempo se fue convirtiendo en una princesa hermosa, cumpliéndose así sus sueños, en una bella realidad.

¡Colorín colorado! ¡Este sueño de una niña vagabunda! ¡Felizmente ha terminado!



Enrique Nieto Rubio
*Derechos Reservados.*
Colabora en imágenes,
 Silvia Regina Cossio Cámara.

martes, 15 de septiembre de 2020

..En el parque ( cuentos.)

 En el parque, cercano al zoológico, un anciano no de muchos años,  descansaba de su corto paseo.

 Él se levantó feliz esa mañana, pues vendrían sus hijos, y nietos a almorzar este día. 


Y él, un poco cansado, se sentó como de costumbre en su banco favorito, pues tenía una fuente cercana y escuchaba el agua caer.

Él pensaba en voz baja, lo feliz que había sido siempre.

 Con su esposa en casa y esa familia maravillosa que Dios le ha regalado.


Era muy sensible y soñador. 

 En un banco.

Haya  frente, a el  de pronto alzo la vista al frente y en aquel banco del otro lado del paseo, una preciosa niñita, de unos catorce años, lloraba amargamente,



 Él la miró y su mundo de felicidad, se derrumbó en ese instante, él no podía contener sus lágrimas, al verla llorar, mientras su cara se entristecía, lloraba tanto, que era imposible no darse cuenta.


Ya no pudieron más, los dos, se miraban y lloraban, había entre los dos una pared imaginaria, que les  impedían ver lo demás.

 Ella se levantó y se acercó a él, diciéndole:¿por qué lloráis, señor?, él levantó la vista y diciéndole:¡¡si yo era el hombre más feliz hace unos segundos, y ahora ya lo ves,  soy lo más infeliz del mundo.!!

:¿pero por qué señor?

¡¡por vos mi querida niñita por vos!!


¿Si lo mío no es nada, pues solo fue una pelea con mi novio, pues es un cretino, y mal educado, y así bajito, buen hombre, le diré que  cortamos porque me negué a tener sexo con él, el muy capullo, y solo por eso lloramos dijo la chica.?

¡¡A la mierda que se vaya!!, y este hombre dio una carcajada mientras la chica le besaba en la cara.

Ya se sentaron los dos juntos y estuvieron charlando de todo y se lo pasaron tan bien, que decidieron verse todos los días, aquí en estos bancos del parque.

La chica de los consejos que él le dio, se fue muy contenta, y él también.

Ya él se marchó a casa y le dijo: a su mujer que había conocido a una chica en el parque, y que ahora son amigos, pero no sufras que aún no somos novios, solo tiene catorce años jajajajaja.



Ella le respondió; y qué ton-tito que eres, y le dio un arrechucho en esos mofletes que él tenía.

Así que llego su adorada familia y se besaron y lo pasaron maravillosamente, hasta llegada la tarde que se marcharon muy contentos.   


Al día siguiente, llego y allí estaba la chica, él la vio y aligero un poco más el paso, y se besaron en la cara como dos buenos amigos.

¿Ella le preguntó: que como fue ayer? Él contestó¡¡si fue maravilloso, pues sabes tengo una de mis nietas que tiene tu edad, !!:no me diga!!, ¿pues si y tú como te va con tu novio?

:¡¡bueno, ayer vino a casa pidiéndome perdón, y que no pasaría más.!

Pero abuelo, me pasa lo mismo que a ti, que soy muy sensible, y entre tú y yo, no me pude resistir, a su ternura y me gano en el amor, pero no te creas, tome precauciones, sabes. !!


El hombre tanto como lloró aquel día de antes, no paro de reír, jajajajajajaj  ajajajajajaj le dio tal ataque de risa, que terminó levantándose y marcho para su casa, eso sí, sin antes darle un gran beso a esa niñita.

Ella se levantó gritándole adiós, abuelo, adiós.  Jajajajaja. 

¿Hasta mañana...................?

Así pasaron muchas semanas, hasta que un día ella le comentó: ¡¡abuelo Antonio, me voy a casar, quieres ser mi padrino de boda!!

¿Si claro, como no voy a serlo, si eres una chica maravillosa.?

Gracias Antonio, y tu mujer que está invitada también, que tengo muchas ganas de conocerla, que tiene que ser maravillosa como tú,  te quiero abuelo Antonio, nos vemos sí.


Así fue como se hicieron como de la familia, que quedaron para todo en esta vida, a y después vinieron los niños, que él los bautizó también.




Bueno, hoy ya pasean las dos familias por el parque, y con esos preciosos niñitos que también se juntaron los hijos de ellos, para andar todos los días. FIN. 

Enrique Nieto Rubio.

Derechos reservados de autor.  

Colabora en imágenes,

 Silvia Regina Cossio Cámara.

domingo, 30 de agosto de 2020

..Maylin una niña vagabunda en China, cuentos.

 

Chinos Niños Niñas China Rojo y Oriental Grullas Qipao Cheongsam Vestido  gcd5 | eBay


Maylin una niña vagabunda en China.
Ya hace muchos años en China, a las espaldas de un mercadillo, junto al río Citarum, había un asentamiento, allí vivía una niña llamada Maylin ella con cinco añitos fue abandonada o perdida, no se sabe,



Ella, entre otros pequeños, todos los días, se marchaban y rebuscaba en un mercado y recogiendo todo cuanto se podía comer, y siempre había algún tendero que les daban de vez en cuando, el pescado que no se vendía, o frutas algo maduras.
Pero era bien recibido todo, pues había allí muchas personas mayores que ya no podían apenas moverse, y después todo se repartía entre todos, y así iban pasando los días.



Maylin seguía creciendo y los años con ella, pues era una niñita preciosa.
Ya con catorce años.
Uno de sus vecinos que a él le gustaba mucho, encontró como un mantel de tela, detrás de una tienda y se lo llevó, le hizo un agujero en el centro y se lo puso por la cabeza, a ella y le saco las mangas, y un viejo cinturón, que tenía y se lo puso la verdad es que le quedó un vestido precioso.



Maylin se dedicó a limpiar los puestos y sus propietarios les pagaban poco, pero ella seguía y cada vez iba cogiendo más puestos, y todos los tenderos estaban encantados con ella, así pasaban los años y ya tenía todo el mercado a sus pies.
Con el tiempo, fue intimando con todos y sobre todo, con una pescadera, era ya muy mayor, y Maylin La ayudaba en todo, que hasta la alargaba a su casa.
Un día la mujer le dijo:Maylin te gustaría quedarte conmigo en el puesto, te enseñaría a vender pescado, sé que tú eres muy inteligente, y honrada.
¿Qué dices?
¿Hay me encantaría sí, muchas gracias?



Así, al día siguiente, marcharon las dos al mercado y juntas despacharon todo el día.
Ella ya se fue comprando su ropa y más adelante se quedó con esta señora en su casa a vivir.
La anciana le dijo: tienes que ir a dar clase, pues tienes que saber leer y escribir,
¿te pondré un profesor por las tardes, que opinas.?
:¿Si lo are gracias.?



Así que la chica dedico todas las tarde estudiar, y un día la anciana, Soculi, le regaló el puesto, y repartieron a medias, aunque esta señora no necesitaba dinero, pero así la haría más responsable.



Maylin la cuidaba como si fuera su abuela, y siempre estuvo a su lado, mientras las mañanas, las dedicaba a la venta de su pescado.
Ella, de vez en cuando, arrimaba dinero a todos sus amigos en las chabolas que eran como de su familia.
Ya de más mayor consiguió cuatro puestos más de personas que se jubilaron y los iba comprando uno a uno, y poniendo al frente a amigos suyos y todos los negocios iban estupendamente.
Llegando a ser muy rica y terminó casándose con el chico, del mantel que también lo puso al frente de los negocios, pues era muy inteligente.



Poco a poco consiguió demoler, todas las chabolas y construyeron,
al, lado, una barriada, de casitas unifamiliares, donde terminaron todos, los vecinos.

Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados de autor.

Colabora en imágenes,
Silvia Regina Cossio Cámara.