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domingo, 27 de septiembre de 2020

**Carta a Silvia Regina.

 


Silvia, mi amorcito, para que no existan más los malos entendidos,
Entre nuestros amigos... y de igual forma con él que te pretende...
"Dicho señor"; pues dentro de mí te llevo clavada... quiero expresar, 
que NO te dejaré hasta que tú estés liberada. Del mal que posees. 
Sé que a dicha persona le duele que te proteja y esté mi sentir. 
Pero él no debería sentirse incómodo y menos malhumorado;  
pues los sentimientos que albergo por ti son limpios y cristalinos.
Además, lo que él te ofrece... No es suficiente para curar tus temores.


Solo cuando seas feliz... te dejaré marchar, siempre que así tú lo desees.  
Pues si esto no ocurre así... ¡No será! Y por siempre a tu lado estaré.
Cuando tú, mi niña, estés ya fuera de peligro; estos que tanto me aterran;
Entonces caminarás, por tu propia voluntad, por la senda de la felicidad.
Esta que yo con gusto traspasaré... a la persona que dice amarte hoy.


Y, por favor, que nadie se sienta mal... Pues dentro del respeto a todos;
Mi sentir es puro y verdadero... Así como lo es el que muchos me profesáis. 
¡Que él no se sienta mal! ¡Que él no se sienta perdido! 
Pues solo somos hermanos, que vamos por el mismo sentido. 
¡Que él no se sienta mal! Que su amor es suyo y mío. 


¡Yo velo por su amistad, por su respeto y por su cariño! 
Solo deseo protegerla, para que no sufra un mal destino. 
Y aquel que no lo entienda, que sufra su mismo destino. 
Y verá que en esta guerra solo habrá un vencido.


¡Quizás quien más la ama, ese será destruido!
¡No por falsas palabras...! ¡Sino por haberla querido!



Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes esta preciosa mujer.
Silvia Regina Cossio Cámara.

viernes, 25 de septiembre de 2020

**Carta a un amor imposible.

 

 
 
Hola, no creas que te olvido; imposible es... Pues en cada poema que repasó estás tú.

Cada palabra es tu sentir, tu vivir, tu sufrir, tus pensamientos, tus tristezas... Todo lo compartido.

No es fácil, sabes... Quizás algún día lo consiga, pero hoy por hoy, te tengo en mí sí; y no te soltaré, aunque nunca serás mía, ni yo tuyo.

Pero sí, has sido mía en sentimientos y pesares; siempre he querido ser tu apoyo, tu protección, sí.
Siempre tuve miedo de lo que pudieras hacer con tu vida, pero claro, ¿quién soy yo, sino un amigo que quiso protegerte inclusive de ti misma...?
Sé que te he hecho mucho daño... lo sé, pues tus sentimientos eran verdaderos; pero no puedo corresponderte. Igual sé que eso te ha hecho mucho daño y lo siento de veras. Solo Dios sabe que ojalá y hubiera podido corresponderte; pero no puedo hacerlo.

Te quiero y te llevo dentro de mi corazón también.
 Sin embargo, como ya te dije en un poema, mi tren ya pasó y mi vida con él.

Tú, mi cielo, encontraste en mí a un ser irreal... Es como querer coger una estrella con la mano; mas no olvides, cielo, que las estrellas son fuego puro, imposibles de coger.

Si yo te hubiera dado todo el amor del mundo y toda la felicidad anhelada que tú deseabas, quizás hoy estarías a mi lado... Pero es un imposible.
Somos, amiga mía, como los rieles de un tren, que sin importar qué tan pocos centímetros les separen... jamás podrán juntarse.

Consciente estoy de que muchas veces fui egoísta, pues no pensaba en tu dolor... por mi sentir o, mejor, por tu sentir hacia mí. ¿Qué torpe he sido, verdad?

Aunque desde el principio te dije que no dejaría mi matrimonio, yo sé que debí apartarte de mí mucho antes, pues hubieras sufrido menos. 

Lo siento de veras, pero en ese momento me sentía tan feliz teniéndote... Que no quería pensar en otra cosa.
 Perdóname, solo he deseado que fueras lo más feliz posible, aun perdiendo ese sentir tuyo... Hoy por fin te perdí.

Dudo que hayas conseguido rehacer tu vida, mas desearía equivocarme... porque creo que aún eres desdichada, y esa será tu cruz; y yo, mi amor, seré tus clavos.

Nunca tendrás la mínima idea de cuánto lo siento... En fin, supongo que este era nuestro destino.

¿Sabes? Disfruté inmensamente. Te lo juro... Cuando lograba sacarte una sonrisa, me sentía feliz por ello... Sí.

 ¿Te acuerdas de aquel día que los dos juntos arreglábamos los poemas y yo te los leía? ¿Tú reías como una niña? ¡Qué bonito fue todo aquello! 

¡Sí! Cómo te disfruté tus... ¡Guau! O ¡híjole!... como tú solías decir, o cómo olvidar tus risas y sonrisas tan despreocupadas y resonantes a la vez. ¡Wajajaja!

Te quiero, amiga, y te deseo lo mejor de este mundo; nunca mereciste sufrir tanto; y estés donde estés... Te llevo muy dentro de mi corazón... sí.
¡Que Dios te bendiga y te proteja! 
Chaoooooooooooo.

Enrique Nieto Rubio
Derechos reservados.
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.

jueves, 17 de octubre de 2019

**Carta de una guerra.

Mi amor, de Enricostro.
Resultado de imagen de POSTALES DE UNA GUERRA
Mi amor, ya por fin estaremos unidos para siempre.
Tu sentir es mi vida.
Te amo, mi cielo, tantos años separados.
Tantos años de angustia, en esa maldita guerra.
Una guerra que, por desgracia, no era nuestra guerra.
Y tú, mi cielo, tantos años sin podernos ver.
Siempre por carta; era muy triste.

Esas noches, de luna llena, tú llorando, me escribías.
mientras yo, con un fusil, en una maldita trinchera,
Llena de barro y compañeros muertos a mis pies.
Yo le pedía a Dios que aquello acabara ya.

Sabes, mi cielo, yo leía tus maravillosas cartas.
Cuando el relevo llegaba, con una pequeña luz,
de una lamparilla, mientras mis compañeros descansaban.
No tenía tiempo de morir; tus lágrimas se juntaban con las mías.
Y eso me reconfortaba, y me daba fuerzas para seguir.

Te adoro.
Estar ahora, cuerpo con cuerpo, piel con piel,
Me parece todo un sueño tenerte y desearte, sentirte y que tú me sientas.
Mas no sé, amor mío, si tú me esperarás para siempre.
Pero hoy soy un tullido, te prometo, amor mío.
Que no te arrepentirás de este tiempo perdido.
No te faltará de nada, pues teniente he sido.
Con honores me licencio y con muchos amigos.
Cuánto te amo, amor mío, eres la mujer más bella.
De todo el mundo, y contigo he renacido.
Atentamente, tu fiel enamorado. 

Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados de autor.