Al cielo estoy gritando,
pues no me quiere escuchar…
Con mis alas voy volando,
para que me deje entrar,
que con ella estoy penando,
y sin ella no soy nada.
¡Ábreme la puerta Dios!
¡Para que pueda entrar! ...
Y así, quedarme aquí contigo;
para que no me haga más penar,
Pues con ella tengo el castigo,
por no saberla amar;
pues de mis labios solo salen,
palabras, de amargura y soledad.
Pues Vivir en soledad,
no es cosa bonita...
Prefiero vivir contigo Diosito,
que seguir penando...
En esta vida.
Enrique Nieto Rubio.
*Derechos Reservados*
Colabora en imágenes,
Silvia Regina Cosiio Cámara.




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