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jueves, 19 de diciembre de 2019
..Quiero acariciarte de Enricostro.
..No me llores niña. de Enricostro.

No me llores niña,
para que te sientas bien.
en ti solo pensaré...
unos besos y todo mi querer.
cerquita yo estaré,
siempre besándose están.
que sin ti me moriré...
para darte mi querer.
para vivir toda la vida,
junto a tus pies.
que pronto volveré!
*Cuentos de una guerra de Enricostro.
matando miles de niños, tanto en sus casas, como en los colegios.
Dios lloró tanto desde los cielos, que sus lágrimas cayeron en la tierra entera, pues fue muy doloroso para él.
Y a su llanto, la tierra entera se oscureció. Todo se convirtió en gris, las plantas, los árboles, las flores, todo era gris.
El mundo entero cayó en una depresión tremenda.
Ya, nadie era feliz, los vecinos se pegaban
los hermanos se mataban, los pueblos se odiaban, todos eran malos.
Nadie se querían.
Una madre tenía un hijo, porque lo tenía que tener, el amor se apagó, el sexo no tenía sentido, nadie era feliz.
Todo daba lo mismo.
La sangre en las calles brotaba, y no pasaba nada.
Así acabó la guerra, y todo seguía igual.
Todos se pegaban, los papás se mataban y nadie lloraba, comían porque tenían que comer, pero les daba lo mismo.
Así pasaron los años y años, ya nadie lloraba la pérdida de un ser querido, pues nadie se quería.
Los niños quedaban abandonados en los hospitales, y en los parques, sin que nadie les ayudarán,
y muchos hasta morían de hambre.
Un día empezó a llover y llover, pero
cuando escampaba, todos salían a ver el arco iris, que era lo único que tenía su color, en todo el mundo.
Cosa extraña, las personas que lo miraban sonreían, esto se daba en todo el mundo.
Ya las enfermedades por los cadáveres que nadie enterraban, eran muchas.
pues todo parecía normal, así el mundo entero se moría.
Un día Antonio, un niño de ocho años, estaba en la cima de una montaña
desnutrido y con sus ojitos que apenas si veía,
a causa de las infecciones de todo lo malo que había ya en la tierra.
Este portaba un tirachinas y una mañana fría y triste, estaba sentado en esta cima, ya casi moribundo, y desnudo.
Entonces empezó a llover intensamente, que hasta las gotas dañaba su piel.
Todas las personas salieron a ver la lluvia, muchos morían, pues el agua que les caía estaba a bajo cero grados.
Con el frío, así de pronto, escampó y salió otra vez el arco iris.
El niño Antonio se dio cuenta de que todos sonreían y en su último aliento, cogió una china, la puso en su paleta y la lanzó, con toda la fuerza que le quedaba,
naranja. Este explosionó, provocando un gran estruendo, y reventando todo el arco iris.
La tierra entera se llenó de chispas de colores, todos alucinaban.
Las personas empiezan a cambiar, ya se saludaban, se abrazaban y se besaban todos.
La tierra entera se iluminó.
Las personas ya hacían cosas ,con mucha pasión, recogían a los muertos,
limpiaban, hacían de todo, en las ciudades. Como si todo hubiera sido un sueño o una pesadilla.
Cuando la tierra embebió el agua de colores, las plantas volvieron a tener sus bellos colores. Sus flores hermosas y los árboles sus frutas.
Entonces todo se iluminó saliendo un sol radiante.
¿Pero qué paso con Antonio.?
El pobre Antonio no pudo celebrar nada, su cuerpo quedó tendido en aquel monte desnudo completamente, pero su cuerpo se había convertido en una estatua, de colores hermosos.
Y su rostro quedó mirando hacia el cielo, sonriendo, y con su tirachinas en la mano derecha.
Así lo recogieron y entre muchas personas, lo pusieron en la plaza mayor, en el centro de la ciudad.
Pues todos creían que él era el salvador del mundo y así fue.
Lo extraño fue, que esta estatua se apareció, a la vez, en todas las ciudades y pueblos de todo el mundo.
Ya las personas se querían y se ayudaban y se respetaban todos, y ya jamás hubo una guerra.
ENRIQUE NIETO RUBIO.
DERECHOS RESERVADOS.
.Vivir en soledad de Enricostro ( En protesta) .

Sentado en su silla,
Giraba y giraba en su desesperación.
Con sus ojos llorosos, va buscando a su amor.
*
Gira y gira sin parar, pues sus alas están rotas.
Y solo quiere soñar, soñar a todas horas.
*
En sus sueños nocturnos,
Caminando va con ella.
Juntitos de la mano,
Van gritando nuevas eras.
*
Así viven sus noches,
con pasiones excitantes,
y sueños de mil amores.
*
Cuando llega el amanecer,
Lloran desconsolados.
Más no se pueden mover,
sus cuerpo está destrozado.
*
Con rabia y desesperación,
Un salto da de la cama,
Cayéndose todo al suelo,
Más su cuerpo no le aguanta.
*
Arrastrándose por los suelos,
Grita desesperado.
Huyendo de ese entierro,
que lo tiene atrapado.
*
Así no quiere vivir,
Y pide a Dios que se muera,
Sin saber dónde estuviera,
La rosa de su sentir.
*
Así decide arrastrarse,
Hasta su cama bendita,
Para poder dormir,
Y soñar uniéndose con su amada,
Y pasear por ahí.
*
Durmiendo quedó al fin,
Enfriando su dolor,
de no poder partir,
a reunirse con su amor.
*
Su amada lo está llamando,
Suspirando por su amor,
En sueños se van juntando,
Una noche, una flor.
*
Ella se abraza a él,
pidiéndole amor del bueno,
Él le sonríe a ella,
vagando en esos sueños.
*
Ella está en su cama,
Más no se puede levantar,
Llorando desconsolada,
En otra parte de la ciudad.
*
En sus llantos, en su cama,
Ella se quiere morir,
Pues solo en sus sueños,
El amor vuelve a surgir.
*
Son dos amores unidos,
Por la muerte que dio su fin,
A vivir errantemente, por no cumplir.
*
Pareja de la noche eran,
de bares y cabaret, bebiendo toda la noche,
Hasta más y no poder,
Así pasaban los días,
O mejor decir la noche,
Hasta que una amarga noche,
El siniestro le perseguía,
y estrellándose su coche,
Así ellos morirían.
*
Pero la muerte, que es astuta,
Ella lo pensó mejor,
que sufrieran en vida ese amargo dolor,
Por haber infringido,
esas normas del honor,
El beber conduciendo
Y con drogas los dos.
*
Entre hierros retorcidos,
Juntos y abrazados,
Los bomberos los sacaban.
Destrozados sus cuerpecitos.
*
Así quedó este cuento,
De dos amores destrozados,
Por el alcohol y las drogas,
Conduciendo y borrachos.
*
Ellos solo quieren dormir,
Dormir de día y de noche,
Para pasear juntitos,
Andando y sin reproches.
*
Enrique Nieto Rubio.,
Derechos reservados..
IP.IO.DOIJ.1,OO.98.
..Días de difuntos de Enricostro.



Cuanto tiempo te esperé,
..Jonathan, en el prado de acampada de Enricostro.

Así pues, un día, decidió, conjuntamente con sus amigos, irse de campamento a un campo inmenso, en el cual abundaban las margaritas y muchas especies de coloridas y hermosas flores.
Durante el día se la pasaron jugando a la pelota y escondite.
Ya cansados, a media tarde dispusieron tumbarse en la pradera; para observar a los pajarillos, revolotear, en busca de apostarse cerca de un frondoso árbol, que se encontraba cerca de ellos.
También contaron la suerte, de observar a miles de mariposas migrando de forma masiva; quienes parecían sentirse tan libres y felices como los chicos en ese momento.
Había avecillas de diferentes especies, tales como jilgueros, petirrojos, ruiseñores, periquitos, las cuales entonaban hermosas melodías... Era todo maravilloso... Aunque por momentos su cantar era ensordecedor.
Entrada la noche encendieron una linda fogata, y se prepararon unos deliciosos pinchos, los cuales degustaron con una exquisita ensalada fría de papas.
Ya entrada la noche, ingresaron a su tienda de campaña, encendieron una lámpara de queroseno y se sentaron alrededor, mientras nuestro buen anfitrión, Jonathan, sacó de su mochila el libro, "Una historia en el espacio"; el cual los dejó en rotundo silencio a los presentes... Pues tenía una portada con cuero labrado y un ojo en movimiento, que parecía ser de otro mundo.
Jonathan se sentó sobre una roca, para así llamar la atención de todos... Y comenzó a narrar la historia de marcianos que invaden la tierra... Todos estaban fascinados. El relato duró por más de dos horas, pero el tiempo se les había ido volando... Pues era algo escalofriante pero emocionante a la vez, y esperaban ansiosos de saber cómo terminaría.
De pronto se escuchó un fuerte estruendo, se iluminó el cielo... Y al salir, se percataron que venía bajando una gran nave, la cual se posó al lado de su campamento. Acto seguido descendieron unos pequeños hombrecillos, de cabezas y ojos muy grandes e iluminados.
El marciano, que estaba al mando, les preguntó:
-¿Os gustaría dar un paseo en nuestro platillo?
Los niños, un tanto temerosos, pero alucinados por la historia que recién habían terminado de escuchar, al unísono respondieron:
-¡Sí! ¡Sí! ¡Claro que sí!
Bueno, pues entonces... ¡No se diga más! ¡A subir todos a bordo!
La nave se elevó con la rapidez con la cual había descendido.
Se dirigieron hacia el infinito, empleando una velocidad supersónica; misma que parecía encoger el espacio-tiempo... Surcaron cielos y mares, dándole varias vueltas a la tierra.
Los pequeños aventureros, extasiados, observaban absortos desde una gran ventana... pues relativamente en lapsos cortos de tiempo y en repetidas ocasiones... admiraron la tierra de día y de noche.
Se maravillaron con el paisaje, en el cual se contemplaba de forma magistral sus montañas cubiertas de nieve, volcanes y valles colosales, hermosos lagos y ríos...y la inmensidad del océano.
Horas más tarde, los marcianos los devolvieron al campamento, no sin antes preguntarles si, al día siguiente, deseaban ir a conocer su planeta.
Los niños nuevamente, más que seducidos, expresaron que les encantaría y los esperarían con ansias. No obstante, Jonathan, un tanto atrevido, les preguntó, si era posible no bajarse del platillo y quedarse a dormir en el lugar.
El marciano esbozo una leve sonrisa, y consintió en su deseo, diciendo:
-Bueno, seréis nuestros invitados de honor; por lo que os daremos vuestras cámaras individuales para que podáis descansar con propiedad.
¡Siiiiiii! Exclamaron los pequeños, ingresando cada uno a su espacio... Y como se encontraban exhaustos, pronto se quedaron dormidos.
El platillo, en esta ocasión, se dirigió en dirección de una inmensa estrella, que era su planeta... Tan distante, qué imposible es divisar desde la tierra.
La nave ha descendido en un planeta, tres veces más grande que la tierra; el cual está blindado por una cúpula de cristal... O al menos eso parece, y está rodeado por varios soles. Es un mundo de fantasía... Pues todo es majestuoso y colosal.
Cuando los niños despertaron, corrieron hacia las ventanas y se deslumbraron con tanta belleza.
No hay construcciones de ladrillo, cables, est. est. Todos son de cristal... Y solamente son seis rascacielos inmensos... Todos ellos conectados entre sí, por enormes pasadizos del mismo material.
En el interior de cada rascacielos, podían observar trenes transparentes con miles de seres, viajando cientos de kilómetros... Y recorriendo las grandes ciudades, o sea los otros rascacielos; los cuales se encuentran rodeados por inmensos parques y bosques, donde los marcianos pasean y se divierten.
En este planeta también sus ocupantes, tienen mascotas...solamente que con el cuello muy largo y con la habilidad de conversar.
Los niños están tan felices jugando y disfrutando del lugar, que poco o nada les ha importado, que llevan días fuera de su hogar... Y en lo que menos piensan es en regresar.
En la tierra, los monitores del campamento, al constatar que los niños han desaparecido, han dado aviso a sus padres y a las autoridades. Se ha realizado una investigación y rastreo de gran envergadura, y no se explican cómo es posible no encontrar una sola huella, que les indique la dirección a donde los niños pudiesen haberse dirigido.
Lo único que han encontrado es un gran círculo de maleza quemado. Más como los niños eran muy conocidos en la comunidad, todos los vecinos se han organizado para salir a buscar en el bosque y barrer metro por metro... Hasta encontrarlos.
La multitud de personas era tan grande, que desde lejos parecían luciérnagas en el bosque...de pronto un hombre, señalando al cielo, ha comenzado a gritar:
-¡Mirad.! ¡Mirad! ¡Es un platillo volador!
La nave bajó lentamente, luciendo en todo su esplendor su tamaño, con parpadeantes luces de colores.
Algunos de los presentes han huido, despavoridos, mientras que otros extasiados y casi hipnotizados... Solamente se han apartado un tanto, para no ser quemados con la gran estela de fuego que de la nave viene emanando.
Cuando por fin ha posado en la tierra, se ha abierto una puerta, de la cual se ha extendido una escalera, por la cual han descendido los pequeños; quienes agradecidos se han despedido de sus amigos los marcianitos.
Los extraterrestres, a su vez, les han prometido que para sus próximas vacaciones...de nuevo les visitarán, para llevarlos de vuelta a su planeta.
Los padres de los chicos los han recibido, entre lágrimas de felicidad y regañinas... Pero sintiéndose bendecidos de tenerlos nuevamente entre sus brazos... Y agradecidos para sus adentros...de la increíble aventura que sus hijos tuvieron la oportunidad de experimentar.
Enrique Nieto Rubio
..Préstame tu corazón de Enricostro.

Pues el mío no puede amar
Se me lleno de ilusiones
Que no sirvieron de nada.
Y como nada no es nada,
Tan lleno de nada lo tengo,
Que ya solo es un tormento.
Préstame tu corazón
Para que pueda yo amar,
Y decirle que la quiero
Que la tengo que adorar,
Que por ella yo me muero
Y que con ella quiero estar,
Que con un corazón nuevo,
Autor: Enrique Nieto rubio.



















