sábado, 9 de mayo de 2026

Saves de Enricostro.

 Saves dentro de mi ignorancia.

Un mensaje te mandé.

Se lo conté al viento.

para que el viento

En la rotación de la Tierra

Te lo susurrará a ti al oído.

*

Pero después comprendí,

Que ese viento nunca llegaría hacia ti.

Ya que el viento,

Gira al mismo son que la Tierra.

*

Y solo se quedó junto a mí.

Me respondió el viento.

Que él no sería mensajero del amor.

Pero no le creí...

*

Que ese frescol que me envió,

Solo fue una sensación.

Errónea para que no.

Me entristeciera. 

*

Qué cachondo es el viento.

Te castiga cuando quiere.

Sin darte una explicación.

*

Pero me lo dice esta mañana.

Asomado a mi balcón.

Qué canalla, qué cruel.

Después de tantos años

En que yo te lo mandé.

*

Ya pensé que no me querrías.

Ya creí en el desamor.

Todos estos años esperando,

Oler el aroma de aquella flor.

*

Mas ahora comprendo,

Que el aire solo es aire.

Y no sostiene ninguna flor.

*

Tantos años ya pasaron.

Y aquella sensación vuelve a mí.

Donde soñaba con aquellas caricias,

que en él yo te di.

*

Maldita sea el tiempo.

En que esperé aquella flor.

Devolviéndome tus besos

En que nunca apareció.

*

Qué tonto de mi parte.

Encargarle al viento nada.

No quiso darle la vuelta al mundo.

Para poderte yo amar.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos reservados.

P.V. DODA. YO,  68.

viernes, 8 de mayo de 2026

Ya está todo hecho, de Enricostro.

Ya está todo hecho.
El tiempo se me pasó.
Mirando aquellos recuerdos,
Ahora vivo yo.
*
Ya no me queda nada.
Se supone que lo hice todo.
Pero me brotan algunas lágrimas.
Por algo que me pasó.
*
Fue algo inconcluso.
Algo de un desamor.
Algo roto en el pasado.
Algo sin bendición.
*
Fue un amor prohibido.

O quizás un primer amor.
Un querer sin sentir.
Algo allí se me perdió.
Y lo tendré que pagar al fin.
*
Sé que no queda consuelo.
Sé que no hubo explicación.
Solo sé que quedó roto.
Aquel humilde corazón.
*
Pero me dicen algunos,
Aquello ya pasó.
Olvídate de aquel recuerdo.
Ya no tiene solución.
*
Mas ahora voy paseando.
Ya sin nada que hacer.
No hay amor ni gloria.
Solo un insignificante querer.
*
De unas raíces profundas ,
que no se pueden romper.

Solo la muerte es la que dice.
¿Cuándo tengo que caer?
Solo que sea sin sufrimientos.
Ni rencores del ayer.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados de autor.
M.V.DODA.YM,YY.

jueves, 16 de abril de 2026

Viaje al infinito de Enricostro( ficciòn).

 VIAJE AL INFINITO.

Se está estudiando hacer una nave redonda, de más de mil kilómetros de diámetro, y esta se fabricará en la estratosfera.
Se fabricará en tres fases, siendo dividida en tres discos y un inmenso núcleo, en el cual cada segmento girará en sentido contrario entre sí mismo, como si fuera un gran platillo volante.
Quieren capturar toda la chatarra de satélites inservibles que giran alrededor de la Tierra y aprovechar todos sus componentes.
Además, tienen pensado capturar asteroides que viajan por el espacio hasta formar este disco inmenso.
Así, una vez conseguido, formarán un gran suelo para vivir cientos de personas, que lo harán posible; estará en la órbita, quizás cientos de años, hasta poder crear un suelo fértil para la siembra de plantas.
Subirán familias enteras Y voluntarias que trabajarán en él.
Han pensado hacer, como un sol nuclear, en su centro.
Que lo iluminara todo, con energía ilimitada, que ya se está estudiando, y pretenden hacer un telescopio tremendo, capaz de captar la luz de millones de estrellas a la vez.
Subirán cientos de cohetes con materiales, tierra fértil y cientos de trabajadores.
Y también mucha agua, mientras pasarán muchos años aquí en nuestra atmósfera, pero quizás cerca del telescopio James Webb.
Así como que desean que participen todas las naciones del mundo.
Piensan que su velocidad será astronómica. Y surcarán miles de planetas, hasta encontrar vida en ellos.
La rotación de sus discos de cientos de metros, al hacerlos que giren en sentidos contrarios, hará que su gravedad sea similar a la de la Tierra.
También piensan mandar familias enteras, ya que esto evitará conflictos sociales.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos reservados.

IA.ID.DODD.

domingo, 12 de abril de 2026

Dia de los enamorados y de la amistad de Enricostro.

 

En este día tan especial
Yo os quiero desear,
Que paséis un bello día,
de amor y de felicidad.
*
Que la amistad os inunde,
Lo más hondo del corazón
Que tengáis bellos recuerdos,
En esta noche de ilusión.
*
Que os ilumine Cupido,
A quien le falte el amor,
Que un millón de rosas,
repartidas para todos,
Inunden vuestro corazón.

*
Que sean palabras bellas,
Las que queráis escuchar,
Y piropos hermosos,
Que os hagan disfrutar.
*
Que nadie se sienta triste,
Que no quepa la desilusión,
Que nazcan bellos amores,
Y bellos sueños de pasión.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
IC.D.DOIV.ID,OO.98.

martes, 31 de marzo de 2026

Navidad del Castillo mágico del poeta. Enricostro.

  

 
En estos días de Navidad,
os quiero desear a todos sin excepción,
de esta nuestra,
linda casa, que es él
 Castillo   Mágico del Poeta, 
*
 estos lindos y lindas,
compañeras y compañeros,
 ya amigos para siempre.
*
que tengáis las mejores,
Navidades de este,
mundo mundial,
que lo paséis  Divinamente,
en compañía de vuestras familias,
 y vuestros mejores amigos.
*
Que lo he pasado,
maravillosamente, con todos,
 y me habéis enseñado mucho,
con vuestros poemas y demás.
*
 los he disfrutado mucho, gracias, 
y agradecerles a nuestra querida,
 Reina FAY dueña y señora,
de este castillo.
*
y a todos y todas,
las administradoras, 
, que sin ellas y ellos,
esto no sería posible.
*
Me alegra tanto estar aquí,
que aunque aporté poco,
mi cariño si es mucho,
os quiero a todos. 
Feliz Navidad.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
ydad0yvv0098. 
A.YD.DOYV.V.OO.98.

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viernes, 20 de marzo de 2026

Que tu no me quieras mirar de Enricostro.

 

Que tú no me quieras mirar ,

Porque ya me ves, mayo,

Mi corazón sigue joven.

Deseando tu pasión.

+

Yo sé que es tarde, sí.

Para tener ese amor,

Yo solo pido un deseo.

Un deseo de corazón,

Que vivamos los dos juntos.

Sin destrozar aquel adiós.

*

Sé que amores tengo.

Amores de verdad

Mis hijos, nietas y nietos,

Ellos sí son mis sueños.

Que daría la vida entera,

Si se la tuviera que dar,

Pues por ellos este mundo nuevo.

Tiene que continuar.

*

Y maldigo a todos aquellos,

¿Qué, con este mundo quieres acabar?

Por las avaricias que quieren tener,

Robando a los que viven allá.

Rusia maldita,

Israel, asesinos, y americanos, traidores.

de los pueblos amigos.

*

Esto solo va con aquellos que hacen la guerra.

No más, y a los amigos les deseo

Amor, paz y felicidad.

¿NO A LA GUERRA?

.

viernes, 13 de febrero de 2026

Volviendo a un pasado remoto de Enricostro.


Ellos, un grupo de primitivos, ellos nuestros padres del ayer,

Era una era tan temprana que vivían desnudos; entonces, cuando el frío por las noches y las estrellas como colchón apenas si pensaban, eran como cualquier animal de aquella época.

Las relaciones sexuales daban igual. Con quienes fueran padres, con hijos y hermanos, con hermanos.

No importaba, pues ellos apenas podían pensar nada; si alguien caía enfermo, solo moría y nadie sabía qué hacer.

Pasaron muchos años. Un día, dos hermanos, chico y chica, solo se alejaron del grupo un poco, pues la comida eran bichillos, hormigas y cosas así.



Sus mentes no les daban más. Esta pareja caminaba buscando algo. De pronto, un rayo fugaz se estalló cerca de ellos en un gran árbol que quedó destruido, y con mucho fuego en sus entrañas. Ellos se acercaron y, viendo que aquello calentaba sus cuerpos del frío y la lluvia, despertaron un poco más.

Arrastraron aquellas ramas ardiendo hasta la gran familia que en una inmensa cueva se refugiaba de la lluvia.

Todos se quedaron sorprendidos de aquello, y se acercaron con temor, ya que aquello quemaba.

Al ver que aquello les calentaba sus cuerpos, todos se sentaron ante aquel fuego.



Pero sus mentes empezaban a desarrollarlas, y esta pareja dijo con señas que trajeran maderas de donde fuera, para que el fuego no se apagara nunca, y desde entonces, vigilaron el fuego entre todos.

Un niño había cogido un lagarto, que, ya muerto de un golpe, se lo iba a comer.

Pero se le cayó al fuego y, chillando por aquello, un mayor se lo sacó del fuego. Se había cocinado ricamente; su olor los despertó a todos y buscaron más lagartos y perros, como eran las hienas que los atacaban a ellos.

Así buscaron palos largos, y los afilaron en punta para cazar.

Pero no sabían hacerlo, pues solo restiles les era lo más sencillo.

La pareja está; se fueron más para el río, cerca de donde explotó aquel árbol, y vieron. Que este rayo se estrelló también en una gran roca de mármol, la cual se rajó en mil pedazos.

Este chico cogió un trozo que estaba muy afilado, lo rozó contra aquel palo largo y lo peló a la perfección, dejando una punta tan fina como un alfiler. Solo tuvo que tocar la punta para darse cuenta de que aquello era un arma mortal, pues se pinchó y sangró un poco.
Se acercó al río y, viendo unos peces tremendos, se agachó en una piedra que en medio del río estaba. Cuando aquellos peces no vieron peligro, zaaa le clavó la lanza aquella y cazó bastantes peces.

Los llevaron a la gran cueva, y con palos grandes o ramas los pincharon, y los pasaron por las llamas.

Por primera vez, comían todos juntos y con mucha alegría.

Llamaremos Grinte a este chico y Flora a ella.

Cuando todos comieron, Grinte los sentó a todos frente a él y les habló en su entendimiento, entre palabras y gestos, que es como ellos se entendían, y les contó la forma de cómo podían pescar o cazar peces con sus lanzas.
Ya les contó cómo calentarse y manejar el fuego; incluso les contó que con las piedras afiladas podrían hacer armas para pescar y cazar.

Entonces esas mentes comenzaron a pensar.

Salieron a buscar esos perros, que ellos tanto temían, y en el camino ensayaban el tiro de lanza hasta perfeccionarlo, pero vieron otro animal, así como un tigre, e hicieron una emboscada y entre todos lo mataron.

Lo llevaron a la cueva; era muy grande, con estas piedras afiladas. Lo abrieron en canal, sacaron su carne.
Y su piel; la iban a tirar al fuego, pero aquello haría un humo infernal, así que la sacaron afuera y alguien la puso en lo alto de una roca sin más.
Al rato empezaron a poner la carne en el asador, como se dice ahora, y la asaron, comiendo todos un gran manjar.

Otros consiguieron matar algunas hienas y sus miedos desaparecieron; ya podrían enfrentarse a cualquier animal, por grande que fuera.

Cuando comían sus carnes, se esparcieron por la cueva, sentándose en piedras que allí tenían para eso. Otra chica se salió y, viendo aquella piel, decidió sentarse en ella, unnn su culito; se sintió muy bien.
Así que se dirigió a su padre y le dijo: Papá, por llamarlo de alguna manera, puedes cortar esa piel para cubrirme el cuerpo. Así el padre, con aquellas piedras afiladas, cogió, raspó la piel que ya se había secado con el calor de aquella roca y se entretuvo en sacar tiras de cuero finitas y, haciéndoles unos agujeros, cerró aquella piel alrededor del cuerpo de la chica; ella ya no tendría frío y todos se dieron cuenta.
Así ya hicieron muchas ropas para vestirse y se acabó pasar noches de frío; ya hicieron camas de pieles para dormir todos.

Cuando llegaba la noche, con la luz de su candela, uno a uno se sentaba frente a todos y contaba lo que había aprendido ese día y desde entonces esto sería todas las noches, además de pintarlo en la cueva, como sería todo.

Así el padre de aquella chica se convirtió en el peletero, ya que era muy mañoso.

A las pocas semanas, sacó tiritas, finas de cuero, y, doblando una vara, hizo un arco; le dio con el dedo, y hasta sonaba un sonido peculiar que le agradó y sonrió; su mente cada vez se abría más.


Cogió otro palo, el resto lo puso en medio de aquel arco y lo soltó, que casi pincha al de enfrente.

Con el paso de los años,
Otros comenzaron a secar carne en el fuego.

Llegó otra noche y el peletero contó sus logros en aquel día; sacando el arco y la flecha, lanzó una flecha y la clavó en la pared.

Eso sería maravilloso para cazar, así que fabricó para todos.

Otro contó lo de la carne ahumada, que duraría más tiempo para comérsela, y así iban aprendiendo muchas cosas.

Días más tarde, cortó tiras de pieles para hacerse cordones, y se hicieron zapatos, pues vino una con algo clavado en la planta del pie que le dolía mucho, así que el peletero también consiguió sacarle aquella espina, de unos acacios que por allí estaban.
Bueno, le dio con ceniza que la calmó bastante.


De ahí ya empezaron a ayudarse unos con otros.

Más tarde amarró a aquella espina un cordón bastante largo, le puso un palo en la otra punta y llamó a Ggrite y le dijo:
Que con aquella caña se fuera al río a ver si cogía algún pez.
 En aquella púa que era encorvada, pinchó un trocito de carne que quedó en uno de los palos de comer.

Se fue y como que pescó muchos peces; ese día estaba resuelto para comer todos. En algunos años harían cosas que varios de siglos no habían hecho nada.

Más adelante, Grite y Flora decidieron hacerse una cueva con mucha madera cerca del río y vivirían juntos los dos, pero siempre regresaban los dos por las noches para contar sus logros y de ahí salieron pescadores también.

El peletero solía quedarse en la cueva con los pequeños y recordó aquel sonido e hizo arcos para que los niños se entretuvieran y de ahí empezó la música y, entre esos inventos, también fabricó una pandereta y más tarde un tambor y vaya que la lio con los pequeños allí; no había quien aguantara, y los mandó a todos a la calle.
Más adelante se le ocurrió a Grites con la corteza de un gran árbol que, viendo que en el agua flotaba, se hizo una barca fantástica; mas también se lo enseñó a todos.

Otras parejas decidieron hacerse otras cabañas para vivir en pareja, pues vieron que así se sentirían más tranquilos.

Un día el fuego se extinguió por descuidos de ellos.

Pero Grites, que era el más inteligente, cuando sacaba aquellas piedras cortantes, vio que al darles golpes para sacarlas, aquellas soltaban chispas y, frotando piedra con piedra, consiguió hacer fuego y de ahí el mechero, jajaja.

Más tarde, otro inventó la fricción entre dos palos que también dio resultados de fuego.
Y así fueron prosperando hasta el día de hoy.


Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.