Blogspost de Enrique Nieto Rubio, Enricostro, poemas de amor, dedicatorias, tristeza, añoranza, cuentos infantiles.
jueves, 7 de agosto de 2025
**Declaración de Amor.1
**Déjame vivir en mi pecado.
martes, 5 de agosto de 2025
**Contra las injusticias de estos gobierno.
Miles de millones se gastan en armas de guerra, y cientos de miles de personas sufriendo.
Esta enfermedad que seguro es provocada en su mayoría por los grandes negocios.
como eléctricas, telecomunicaciones, gases de todos, exceso de plomo en el aire,
Y cientos de cosas más que provocan las fábricas, el CÁNCER................ LA LACRA DE ESTE SIGLO.
lunes, 4 de agosto de 2025
**Adagio de Silvia Regina, poemas.
**El hombre que busco la libertad.
El hombre, en su desesperanza, quiso buscar su libertad y, ya ven, se puso en camino, surcó montañas tremendas, valles insólitos, mares turbulentos y toda clase de bosque, hasta perderse en el finito mundo, por el vívido.
Se adentró en un inmenso valle de yerbas frescas y amapolas. Necesitaba descansar, pues pronto se haría la noche.
Soltó su mochila, y sacó una pequeña tienda de campaña, y con su pequeña hornilla, se preparó una buena cena.
Ya adentrándose la una de la noche, se quedó un rato mirando el cielo, lleno de estrellas, maravilloso.
Él jamás imaginó aquel momento, pues fue su primera escapada al mundo de la soledad, que él la llamó la libertad.
Qué ilusos somos, pues de día nuestros pensamientos son unos, y en las noches todo lo contrario.
Se metió en su tienda, ya para esperar un nuevo día, pues la soledad, aunque él la quería, los humanos no nacimos para vivir solos, pues sí o sí los fantasmas del pasado nos visitan en esas noches silenciosas y oscuras.
En su oscuridad, solo un pequeño silbido de la brisa en el roce de la hierba le recordó a Marilud una jovencita que, un día en la playa, consiguió enamorarlo, pues la chica, acampada cerca de él, le provocó toda clase de pasiones con esos gestos con los que ella le mostraba sus intimidades, simuladamente, que solo él viera.
Él, ese día se emborrachó de deseos y pasiones; él aquella tarde se levantó un momento, mirando hacia la playa, emocionado por esa provocación de aquella chica, mientras en ese momento llegaron los papás de ella y se marcharon sin más. Él, cuando se volvió, ella ya no estaba; mirando hacia todos sitios, creyó que pudo ser una alucinación.
De aquí los fantasmas del pasado; él sonreía en su soledad, agarrado al saco de dormir hasta quedarse frito.
A la mañana siguiente comenzó su visita por la naturaleza y se adentró mucho más en un bosque que apartando la maleza, pues el camino se perdió.
Chocó contra una alambrada, dijo: "Coño, ¿qué es esto?", así que la rodeó un par de kilómetros que tenía y, qué casualidad, tiene la vida que, viendo a través de la valla a tantas personas, ya no quiso continuar con su caminata. Era casi las siete y decidió acampar dentro del camping; pagó su entrada que, por ser solo una tienda de campaña, pagó muy poquito.
Ciertamente, disfrutó con todo aquello, pues había muchos niños y lo pasaban divinamente.
Montó su tienda y decidió darse un baño en la piscina que estaba llena de personas, pues ese día hacía mucho calor. Ya de noche se sacó su hornillo y se sacó unos choricitos que, al freírlos, soltó un aroma exquisito; el aroma llenó todo el camping, provocando el hambre a todos. Jajajá,
Él se lo comió casi todo, pero una chica atrevida se asomó por un lateral de la tienda y le dijo: "¿Me das un trocito de chorizo?". Él, sin mirar, ¡sí toma!, y ella lo cogió; como era bastante de noche, que solo un pequeño campín alumbraba al fondo de su tienda, él dijo: "Siéntate si quieres". Ella se sentó y, cosas que tiene la vida, ella se le abrió de piernas con un pantaloncito algo olguero, y él la miró y, viendo que era la misma chica, casi se ahoga con la comida; ella tuvo que ayudarlo a respirar.
Tú eres el chico de la playa, ¿verdad?, dijo ella.
—¿Qué haces tú aquí, chico? —Él le dijo: —¡Eres una provocadora, lo sabes! —Ella se echó a reír: —¡Sí, me encanta!
Así comenzaron a charlar y se tiraron casi toda la noche; ya cansados y tumbados, se quedaron durmiendo los dos. Al día siguiente ya no se despegaron el uno del otro, salieron a bailar a una discoteca y el amor se adueñó de los dos, terminando haciendo el amor en aquella tienda de campaña. Fin.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
**Érase una vez EL abuelo y la niña del vestido rojo.(cuentos)
Érase una vez EL abuelo y la niña del vestido rojo con sus flores blancas.
Un día se fueron de perol, y el abuelo fingía cansarse para así contarle a su nieta sus vivencias por la vida, ya que él fue un pescador de alta mar.Se tumbaron sobre un árbol; el día era fantástico y él le contaba, cuando vieron como un dragón en el mar, cerca de la isla bolaba allí, ellos iban muchas veces, pues había una cantina, de un viejo pirata.
Este contaba sus hazañas a ellos, pues el pirata, mientras tomaban cerveza, los entretenía contándoles de una isla fantasma, donde un día desembarcaron allí por un barco holandés que fue a la deriva por una gran tormenta, con asesinos de lo más peligrosos.
Allí murieron de viejos, protegiendo un gran tesoro, que los piratas, escondieron y jamás pudieron regresar, pues esa isla suele desaparecer con la niebla.
La niña alucinaba con su abuelo, que era fantástico,
Eso lo solía hacer muchas veces, otras veces le contaba alguna que otra historia, cuando un día en alta mar estaba la mar muy revuelta y al coger las aneas un golpe de agua lo sacó por el otro lado del barco.
Ya era casi de noche y no se veía a penas.
Pues cayó en lo alto de una inmensa ballena, esta lo miro y quiso darles un buen susto, él se agarró a un arpón que llevaba clavado la ballena, salió a gran velocidad hasta llegar cerca de una isla, esta pobre ballena les caían unas lágrimas, pues les dolía mucho.
El abuelo de un tirón le sacó aquel arpón, pues él, savia un truco para hacerlo sin dañar mucho a la ballena ... Está en su agradecimiento, lo llevó despacio hasta el barco y así no se caería.
Para contentarla, pues después ella, cuando volvía a casa, con mucha alegría y con grandes ojos, se lo contaba a sus papás.
Otras veces se la llevaba a pescar, a la orilla de un río manso, y aunque no pescaban mucho, se lo pasaba maravillosamente, su abuelo era lo más grande para ella.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
martes, 22 de julio de 2025
**Viajando a un mundo nuevo. Ficción .
Año cinco mil.
Científicos de todo el mundo, pero solo los mejores.Se han reunido en Japón.
Para llevar a cabo un experimento científico secreto.
Ya se han hecho experimentos con ratones, y ha sido todo un éxito.
Consiste en encogerlos hasta el tamaño de un átomo.
Los miran con microscopios y siguen vivos y en buen estado.
Ellos ni notaron el cambio.
Bueno, ahora quieren ensayarlo con personas sin que ellos lo sepan.
Solo sabrán que es un experimento y cobrarán un sueldo cuantioso.
A su vez están fabricando una nave en minúscula del tamaño de la cabeza de un alfiler.
Será del tamaño de larga unos diez centímetros, pero eso muy fina.
Esta viajará casi a velocidad de la luz, rodeada de fotones negativos que viajarán con partículas positivas solares.
Siendo así, viajarán en dirección al sol, y harán un giro cogiendo fuerzas descomunales y enfocando hacia una enana roja a 40 años luz, que se ha investigado creyendo que puede ser apta para la vida.
Cogerán 20 parejas, no mayores de dieciocho y además con estudios de robótica y de ciencias que seguirán formándose en ella, y los siguientes descendientes...
estos solos abran que estarán, en una nave muy avanzada, con todo lo mejor comida, y bebidas, todo para cientos de años o miles de años.
Ellos jamás se darán cuenta de que son pequeñitos, pues la nave parecerá ante sus ojos gigantescos.
Vivirán en pareja y podrán tener hijos, y todas las libertades dentro de lo posible para que así sean los más felices de este universo y el otro.
Viajarán y vivirán, nacerán y morirán algunas generaciones, hasta llegar a ese planeta.
cuando lleguen allí los planes serán evacuar la nave, ropas y todos los alimentos que lleven
Bueno, contando con que no haya fuerzas hostiles en ese planeta, habrá un dispensario de armas de defensa que es secreto y solo se abre una puerta secreta cuando aterricen.
Una vez fuera de la nave, todo el mundo, estos y todos los materiales, volverán a tamaño original.
Más todos creerán que la nave ha desaparecido, pues ante sus pies solo es el tamaño de una hebra de hilo.
Más a la vez han mandado diez naves más solo con reservas de alimentos que serán lanzadas en paracaídas desde el cielo y convirtiéndose en tierra a tamaño normal. Y esta vez con instrumentos de toda clase para sobrevivir. Continuará.
Enrique Nieto Rubio
Derechos de autor.




