martes, 5 de agosto de 2025

**Contra las injusticias de estos gobierno.

 Sobrevivir para malvivir

Miles de millones se gastan en armas de guerra, y cientos de miles de personas sufriendo. 

Esta enfermedad que seguro es provocada en su mayoría por los grandes negocios. 

como eléctricas, telecomunicaciones, gases de todos, exceso de plomo en el aire, 

Y cientos de cosas más que provocan las fábricas, el CÁNCER................ LA LACRA DE ESTE SIGLO. 

lunes, 4 de agosto de 2025

**Adagio de Silvia Regina, poemas.


Está triste canción.
Fue dedicada.
A su esposo que murió,
Una bella persona.
*
Un saludo, los que te quieren.
No te olvidan.
*
Él quisiera volver.
Pero Dios no le deja.
Sí la echa de menos.
Sí la quiere tener.
Pues ella es su deseo.
de volverla a ver.
*
A Dios le va suplicando.
Que le deje volver.
Pues su corazón,
Está sangrando.
Porque dejó su querer.
*
Más, Dios le preguntó.
Si ella fue tu querer,
Que todo a ti te dio.
¿Qué más puedes querer?
*
Tú la tuviste en tus brazos.
Y le diste todo tu amor.
La tomaste con tu cuerpo.
Ella te dio su corazón.
Más tanto amor vivido,
Amigo del corazón.
*
Tú que tanto has tenido,
Devuélveme la razón.
Le diste lo que tenías.
Tu alma y tu querer.
*
Ahora ya vives conmigo.
Es que no me quieres tener.
*
Ay, Diosito, si no es eso,
Que aunque mortal yo fui,
Todavía me muero.
Por sus huesos,
Y es que la quiero a vivir.
*
Solo, Diosito,
Acércame un poquito a ella.
Ahora que está dormida,
Para darles muchos besos,
Besos de despedida.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
IM.M.DOIV.I,CO.98.

**El hombre que busco la libertad.

 

El hombre, en su desesperanza, quiso buscar su libertad y, ya ven, se puso en camino, surcó montañas tremendas, valles insólitos, mares turbulentos y toda clase de bosque, hasta perderse en el finito mundo, por el vívido.

Se adentró en un inmenso valle de yerbas frescas y amapolas. Necesitaba descansar, pues pronto se haría la noche.

Soltó su mochila, y sacó una pequeña tienda de campaña, y con su pequeña hornilla, se preparó una buena cena. 

Ya adentrándose la una de la noche, se quedó un rato mirando el cielo, lleno de estrellas, maravilloso.

Él jamás imaginó aquel momento, pues fue su primera escapada al mundo de la soledad, que él la llamó la libertad. 

Qué ilusos somos, pues de día nuestros pensamientos son unos, y en las noches todo lo contrario.

Se metió en su tienda, ya para esperar un nuevo día, pues la soledad, aunque él la quería, los humanos no nacimos para vivir solos, pues sí o sí los fantasmas del pasado nos visitan en esas noches silenciosas y oscuras.

En su oscuridad, solo un pequeño silbido de la brisa en el roce de la hierba le recordó a Marilud una jovencita que, un día en la playa, consiguió enamorarlo, pues la chica, acampada cerca de él, le provocó toda clase de pasiones con esos gestos con los que ella le mostraba sus intimidades, simuladamente, que solo él viera. 

Él, ese día se emborrachó de deseos y pasiones; él aquella tarde se levantó un momento, mirando hacia la playa, emocionado por esa provocación de aquella chica, mientras en ese momento llegaron los papás de ella y se marcharon sin más. Él, cuando se volvió, ella ya no estaba; mirando hacia todos sitios, creyó que pudo ser una alucinación.

De aquí los fantasmas del pasado; él sonreía en su soledad, agarrado al saco de dormir hasta quedarse frito.

A la mañana siguiente comenzó su visita por la naturaleza y se adentró mucho más en un bosque que apartando la maleza, pues el camino se perdió.

Chocó contra una alambrada, dijo: "Coño, ¿qué es esto?", así que la rodeó un par de kilómetros que tenía y, qué casualidad, tiene la vida que, viendo a través de la valla a tantas personas, ya no quiso continuar con su caminata. Era casi las siete y decidió acampar dentro del camping; pagó su entrada que, por ser solo una tienda de campaña, pagó muy poquito. 

Ciertamente, disfrutó con todo aquello, pues había muchos niños y lo pasaban divinamente.

Montó su tienda y decidió darse un baño en la piscina que estaba llena de personas, pues ese día hacía mucho calor. Ya de noche se sacó su hornillo y se sacó unos choricitos que, al freírlos, soltó un aroma exquisito; el aroma llenó todo el camping, provocando el hambre a todos. Jajajá,

Él se lo comió casi todo, pero una chica atrevida se asomó por un lateral de la tienda y le dijo: "¿Me das un trocito de chorizo?". Él, sin mirar, ¡sí toma!, y ella lo cogió; como era bastante de noche, que solo un pequeño campín alumbraba al fondo de su tienda, él dijo: "Siéntate si quieres". Ella se sentó y, cosas que tiene la vida, ella se le abrió de piernas con un pantaloncito algo olguero, y él la miró y, viendo que era la misma chica, casi se ahoga con la comida; ella tuvo que ayudarlo a respirar.

Tú eres el chico de la playa, ¿verdad?, dijo ella.

—¿Qué haces tú aquí, chico? —Él le dijo: —¡Eres una provocadora, lo sabes! —Ella se echó a reír: —¡Sí, me encanta! 

Así comenzaron a charlar y se tiraron casi toda la noche; ya cansados y tumbados, se quedaron durmiendo los dos. Al día siguiente ya no se despegaron el uno del otro, salieron a bailar a una discoteca y el amor se adueñó de los dos, terminando haciendo el amor en aquella tienda de campaña. Fin.

Enrique Nieto Rubio. 

Derechos de autor.

 

**Érase una vez EL abuelo y la niña del vestido rojo.(cuentos)

 

Érase una vez EL abuelo y la niña del vestido rojo con sus flores blancas.

Un día se fueron de perol, y el abuelo fingía cansarse para así contarle a su nieta sus vivencias por la vida, ya que él fue un pescador de alta mar.
Se tumbaron sobre un árbol; el día era fantástico y él le contaba, cuando vieron como un dragón en el mar, cerca de la isla bolaba allí, ellos iban muchas veces, pues había una cantina, de un viejo pirata.
Este contaba sus hazañas a ellos, pues el pirata, mientras tomaban cerveza, los entretenía contándoles de una isla fantasma, donde un día desembarcaron allí por un barco holandés que fue a la deriva por una gran tormenta, con asesinos de lo más peligrosos.
Allí murieron de viejos, protegiendo un gran tesoro, que los piratas, escondieron y jamás pudieron regresar, pues esa isla suele desaparecer con la niebla.
La niña alucinaba con su abuelo, que era fantástico,
Eso lo solía hacer muchas veces, otras veces le contaba alguna que otra historia, cuando un día en alta mar estaba la mar muy revuelta y al coger las aneas un golpe de agua lo sacó por el otro lado del barco.
Ya era casi de noche y no se veía a penas.
Pues cayó en lo alto de una inmensa ballena, esta lo miro y quiso darles un buen susto, él se agarró a un arpón que llevaba clavado la ballena, salió a gran velocidad hasta llegar cerca de una isla, esta pobre ballena les caían unas lágrimas, pues les dolía mucho.
El abuelo de un tirón le sacó aquel arpón, pues él, savia un truco para hacerlo sin dañar mucho a la ballena ... Está en su agradecimiento, lo llevó despacio hasta el barco y así no se caería.
Para contentarla, pues después ella, cuando volvía a casa, con mucha alegría y con grandes ojos, se lo contaba a sus papás.
Otras veces se la llevaba a pescar, a la orilla de un río manso, y aunque no pescaban mucho, se lo pasaba maravillosamente, su abuelo era lo más grande para ella.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

martes, 22 de julio de 2025

**Viajando a un mundo nuevo. Ficción .

  Año cinco mil.

Científicos de todo el mundo, pero solo los mejores.
Se han reunido en Japón.
Para llevar a cabo un experimento científico secreto.
Ya se han hecho experimentos con ratones, y ha sido todo un éxito.
Consiste en encogerlos hasta el tamaño de un átomo.
Los miran con microscopios y siguen vivos y en buen estado.
Ellos ni notaron el cambio.
Bueno, ahora quieren ensayarlo con personas sin que ellos lo sepan.
Solo sabrán que es un experimento y cobrarán un sueldo cuantioso.
A su vez están fabricando una nave en minúscula del tamaño de la cabeza de un alfiler.
Será del tamaño de larga unos diez centímetros, pero eso muy fina.
Esta viajará casi a velocidad de la luz, rodeada de fotones negativos que viajarán con partículas positivas solares.
Siendo así, viajarán en dirección al sol, y harán un giro cogiendo fuerzas descomunales y enfocando hacia una enana roja a 40 años luz, que se ha investigado creyendo que puede ser apta para la vida.
Cogerán 20 parejas, no mayores de dieciocho y además con estudios de robótica y de ciencias que seguirán formándose en ella, y los siguientes descendientes...
estos solos abran que estarán, en una nave muy avanzada, con todo lo mejor comida, y bebidas, todo para cientos de años o miles de años.
Ellos jamás se darán cuenta de que son pequeñitos, pues la nave parecerá ante sus ojos gigantescos.
Vivirán en pareja y podrán tener hijos, y todas las libertades dentro de lo posible para que así sean los más felices de este universo y el otro.
Viajarán y vivirán, nacerán y morirán algunas generaciones, hasta llegar a ese planeta.
cuando lleguen allí los planes serán evacuar la nave, ropas y todos los alimentos que lleven
Bueno, contando con que no haya fuerzas hostiles en ese planeta, habrá un dispensario de armas de defensa que es secreto y solo se abre una puerta secreta cuando aterricen.
Una vez fuera de la nave, todo el mundo, estos y todos los materiales, volverán a tamaño original.
Más todos creerán que la nave ha desaparecido, pues ante sus pies solo es el tamaño de una hebra de hilo.
Más a la vez han mandado diez naves más solo con reservas de alimentos que serán lanzadas en paracaídas desde el cielo y convirtiéndose en tierra a tamaño normal. Y esta vez con instrumentos de toda clase para sobrevivir. Continuará.
Enrique Nieto Rubio
Derechos de autor.

lunes, 21 de julio de 2025

**Una historia que me pasó mientras dormía.

 Una historia que me pasó mientras dormía.

Salía a andar como es habitual, llegando a enlazar con el puente San Rafael.

Se me puso el paso de peatones en verde, de la carretera Sevilla.

Y pasando tres, kar de estas motos de cuatro ruedas,

Cuando iba por el centro de la avenida, estos me pasaron. Les llamé la atención con un gesto con las manos y se pararon a unos 15 metros después del paso de peatones, y ellos pensaban seguir, y les grité: "¿Si te vas, te echaré una foto con el móvil y te denunciaré?".

. Este frenó y les hizo señas a los otros, diciéndoles: "¡Esperarme en la tasca que ya voy!"

Se bajó del kar, y era un armario ropero de grande; yo me asusté, pues se vino para mí seguro para machacarme.

No me pude ni mover del miedo.

 Llevaba en mi maricona un palillo de estos que comen los chinos, y lo tenía, con punta de rozarlo por la muralla de la ribera, pues era una manía que había cogido. 


¿Lo saqué?

 Cuando llegó a medio metro, me tiró un puñetazo; lo esquivé y, sin pensarlo, temiendo por mi vida, se lo clavé en el pecho. Se encogió un poco y le dije: "¿Y esto por cabrón?". ¿Le pegué con el móvil de plano en el palillo, clavándoselo entero?

Todos los coches seguían parados, aunque el semáforo estaba en verde; supongo que ya habrían llamado a la policía. 

Este se desplomó en el suelo.

 Me fui hacia su Kar. Le di gas poniéndome su casco, y seguí recto hasta el próximo paso de peatones; lo atravesé y volví por los carriles del lado opuesto, pasando delante de él, que yacía en el suelo.

Lo pasé, rodeé la fuente y un chaval que lo vio todo me dijo: ¡Me llevas! ¿Sí sube?


Giraba hacia la avenida de la Confederación, paralela al río Guadalquivir, para volver a entrar por la misma dirección de donde fue el incidente, pero antes de llegar, mi intención era tirar el kar al río, pues ahí hay un sendero de unos cuatro kilómetros.

Pero se me acabó el camino; quise dar la vuelta con intención de tomar otro camino, que había más pegado a la orilla del río. Este chico, que era una pinta buena, me dijo: "¡Me dejas que la conduzca!". ¿Vale?

Cuando casi íbamos a salirnos del camino, le dije: "¿Qué me iba andando, desastre del kas, que la policía lo estará buscando?", y desapareció el chico de mi vista.

Me fui andando y todavía estaba todo colapsado de coches y gente.

Así llegué a casa, con el corazón encogido, esperando lo peor.

 Ya que por allí también había cámaras de televisión.

Al llegar a la puerta de casa, encontré a un vecino que me dijo que los de la ETA han dado un golpe de Estado y el pueblo se ha sublevado, provocando una guerra civil. En nada, todo se ha ido a la mierda con bombas y todo; en unos meses la guerra se ha extendido por Francia y casi por medio mundo. Era una excusa para la Tercera Guerra Mundial.


Me alisté en él, ejercitó, luchando con los aliados franceses y los aliados italianos; la ultraderecha era la responsable de todo en Europa. Muertes y más muertes.

Ya en Francia,

 Me encontré una postal de una chica francesa e italiana; era rubia, cantante y muy preciosa.

Estaba doblada por la mitad y dije: "¿Esta es para mí?". Así pasó el tiempo y, batalla tras batalla, fui ascendiendo hasta capitán de infantería.

 Un día, después de ir pregonando que Marlene era mi novia, día tras día todo el ejército ya era consciente de que lo era, y además con pitorreo claro.

 Una noche, que el desgaste de la tropa se hacía muy duro, nos enteramos de que Marlene vendría a cantarnos a todos, y además que ya había oído rumores de su novio, el soldado.

Cuando empezó a cantar, yo grité: "Es mi novia Marlene", y toda la tropa en pitorreo a la vez dijeron: Sí, la novia de Francisco, jajaja, eso sonó más fuerte que la voz de Marlene.

Ella, ni corta ni perezosa, cuando terminó esta preciosa canción, todos pendientes de ella, dijo: A ver, ¿dónde está mi novio?". Todos hicieron un espacio alrededor de él que, para colmo, estaba en todo el centro del bullicio, y dijo: "A ver, señor capitán, acérquese, que no puedo verle". Todos, jajajaja, jajajaj, se abrió un corredor en su centro y como que no era tan valiente.

Así que bajó ella del escenario, caminó hacia él y todos los focos la señalaban a ella. Cuando llegó hasta él, lo miró, se acercó y le plantó un beso en los labios, que casi se cae de espaldas, y todos tiraron las gorras al viento en ese mismo instante gritando: ¡Biennnnn!


Se dio ella la media vuelta, y como si fuera un soldado más, caminó con paso erguido, mientras todos a la vez gritaban un dos, un dos, un dos, hasta subir al escenario; el señor capitán quedó tocado y hundido.

Después se cerró aquel pasillo y su centro, desapareciendo su capitán entre los soldados…

Marlene cantó algunas canciones más, además de participar preciosas mujeres y hombres que bailaban.

Aquello fue un bum para la tropa, que les subió la moral a tope. La tropa, después de desactivar a Francia de sus enemigos, lo hicieron en España los sublevados; quedaron reducidos, y detuviste a toda la cúpula ultraderechista y en gran parte de Europa también. 

Españoles y franceses embarcaron en aviones desde uno y otro país y desembarcaron en Italia; resistieron como colosos derrotando al fascismo, pues eran unas minorías.

 Restablecido el orden.

 El capitán congregaba a la compañía, pues todos lo agasajaban preguntando cómo era ella.

 Él se sentaba en el centro y, girando a su alrededor, les decía: Ese beso era todo amor y paz, esos ojos, esos labios, madre mía, qué mujer.

 Sacaba la foto de su guerrera y con su linterna la mostraba a todos, enamorándolos por aquel amor.

El capitán, cada vez que se enteraba y podía, iba a verla y hablaba mucho con ella después de cada actuación si ya se querían mucho.

En este último desembarco, por tierra, mar y aire, casi toda Europa se volcó en acabar con esta guerra de mentiras y conspiraciones, que también colaboraron en corromperlo todo: Rusia E Israel, que serían sancionados duramente durante los próximos años.

Cuando un día nuestra querida Marlene actuaría allí para todos ellos, pronunciándose en matrimonio, en breves días. 

Con nuestro querido general, que a base de luchas y méritos llegó hasta esta graduación donde se casarían en compañía de todos sus familiares aquí en Italia. 

Fue una guerra corta de cinco malos años que tuvo al mundo en la cuerda floja.

Enrique Nieto Rubio.

 Derechos de autor.


domingo, 20 de julio de 2025

**Una mariposa alada. (poemas)

  

Una mariposa alada,
del mundo de los sueños,
De una hermosa amapola se enamoró.
La rondaba días y noches.
Hasta que le diera su amor.
*
Pasó la primavera.
Y nadie la pudo tocar.
Rebosante de néctar y miel,
Ella ya no podía más.
*
Ya empezaban sus hojas.
Al suelo caer,
Y la mariposa no la quería perder.
*
El último día de primavera,
Se atrevió, entrándole firmemente.
hasta el centro de su corazón.
La amapola ya desgreñada,
Porque el tiempo se le pasó.
*
Y tanto amor le ha entregado,
Que la mariposa se pegó.
Con tanta miel de sus labios,
que no se pudo resistir.
Y quedaron las dos unidas.
Para así este año morir.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

I.C.DOIP.D,OO.98.