Silvia, la llamaré.
Pues seguro que es ella.
con su vestido azul,
Hermosa como una estrella.
*
Lucía con aromas de pasión.
Y era lo más feliz.
Paseando por el campo,
Se me perdió en un atardecer.
Y aún la sigo buscando.
Es la dueña de mi ser.
*
Pero dicen las personas,
que la han visto volar.
que va surcando los cielos,
Y andando entre luceros.
*
Pero aquí la esperaré.
En el prado del amor,
Donde anidan los luceros,
Donde vive la pasión.
*
Qué seguro que ella vuelve.
Pues sin ella no viviré.
*
Mira, mira, por ahí viene ya.
con su pamela de paja,
y su gran pañuelo de seda,
que la ilumina por detrás.
*.
Todos dicen que es muy bella.
Todos les gritan al pasar.
Silvia, Silvia, que te busca tu amor,
Y si le tardas mucho.
Se te muere sin pasión.
*
Más las nubes se impacientan,
Como si quisieran correr,
Para que ella siga hermosa,
Le señalan, a su querer,
Para vivir siempre juntos
En el prado del ayer.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
