lunes, 3 de octubre de 2022

**Pensamientos de una esposa.



Pensamientos de una esposa
*
Juno, la diosa enamorada,
Mi adorado Júpiter,
Que ya impaciente me tienes.
*
En este hermoso día,
Lleno de luz y hermosura,
que hoy has puesto para mí.
*
Ya veo tus caballos, ay, mi amor.
Y mi corazón está latiendo.
Por este nuevo regreso.
*
Es como si mi corazón
Quisiera salirse.
Y echar tras de ti.
*
Mi querido Y amado,
Ya oigo los truenos del limbo.
Pues todo retumba y sé que pronto llegarás.
*
O amado mío, el viento se hace fuerte.
Y mis lazos vuelan con él.
*
Ya noto tus caricias.
que me arropan con el viento,
Y mi sentir, parece
Explotar de impaciencia.
*
Sí, mi amor, Júpiter,
Vuelve pronto, llega ya.
Que mis cadenas se derritan.
Por esta espera, sin más.
*
Vuelve pronto, cielo mío.
Que tu luz resplandezca.
Y es porque ya te siento conmigo.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

**El niño y el ganso. (cuento)

 


 El niño y el ganso. (Cuento)

Érase, en una preciosa granja, donde vivía una familia que, con el abuelo, criaba toda clase de animalitos, pero entre ellos los gansos y los patitos.
Un día, este chiquitín echó a andar, saliéndose de la vista de sus papás, así que el verdor de las plantas les impedía verlo.
Así pasaron algunos minutos, cuando sintieron un gran chapuzón en el lago, que, aunque no estaba muy lejos, el niño cayó al agua.
De pronto, los padres del niño reaccionaron diciendo:
El niño, el niño, salieron corriendo, y en ese mismo instante un ganso que en el tejado había, al sentir el chapuzón,
Saltó sobre el lago, metiéndose inmediatamente debajo del niño.
Y en segundo, este subió hasta lo alto y los papás lo cogieron.
El ganso habría salvado la vida de este niño.
En días sucesivos, el ganso, siempre ya, vigilaría al niño desde su tejado.
Unos días más tarde, los papás decidieron hacer una prueba de fe a este ganso, con el niño.
Así dejaron salir al niño solito de la casa; efectivamente, este niño tiraría para el lago; ellos no saldrían, aunque estaban muy atentos, por si algo iba mal.
En ese momento, el ganso empezó fuertemente a cacarear, pero al ver que el niño estaba ya en peligro,
El ganso saltó y voló, hasta ponerse delante del niño. Este saltó al agua, y el ganso se metió debajo, mientras el niño se agarró a su cuello, y el ganso, lo más de contento, se fue más adentro, con el niño.
Y los dos jugaron un buen rato en el agua.
Los padres, viendo aquello, supieron que ese ganso protegería al niño contra todo y contra todos. Desde entonces, siempre que salía el niño de casa, el ganso estaría a su lado muy pegadito.
Y además, siempre que un desconocido aparecía cerca, gritaba como un condenado.
Así fue, un niño feliz con su amigo, el Ganso, que se harían inseparables para los restos de sus vidas.
Cuando el niño se hizo mayor, y el ganso se hizo viejito, más cuando murió, lo enterraron, como si fuera de la familia; incluso a la entrada de la granja, mandaron hacerle una estatua en cada lado de la entrada, con un epitafio maravilloso que hablaba del ganso y el niño. Fin.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

domingo, 2 de octubre de 2022

**Pensamiento Volador.


Hoy me siento solo y triste.
Sentado en este rincón,
Con esta penumbra luz,
 de esta vela maldita,
Que no me deja pensar.
*
Intento leer este libro.
 Pero cuando miro por esta ventana,
 Solitaria, lluviosa y desoladora,
Se me parte el alma.
 Pues solo pienso en ti.
*
Si pudiera volar hasta tu rinconcito,
Que seguro es más acogedor que este.
Mis ojos solo ven esas gotas de lluvia.
Que no me apartan de ti.
Y este libro, que intenta,
 Distraerme de tu amor.

*
Pero no lo conseguirá.
 Porque mi mente,
Ya salió de estas cuatro.
 Paredes oscuras.
Y ya viaja hasta ti.
 Esperando que me acojas.
En tus brazos, y que me hagas muy feliz.

Ya, te imagino.
 Dándonos besos apasionados,
Y cogidos de la mano.
 Ahora sí soy feliz.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados de autor.

**Entrè, en el mundo de los sueños. (cuento)

 Entré en el mundo de los sueños.

Y allí vi, en la cima de la cúpula dorada, una preciosa hadita.

-
Ella, con sus candiles en sus manos, buscaba a un amado de mil años atrás.

Pues se prometieron amor del bueno entonces.
En la penumbra de la noche, entre luciérnagas encendidas.
Ella lo buscó y buscó, pero no había nadie, y el lago azul se iluminó.
¿Qué pudo pasar?, la Adita se preguntó, ¿y las luciérnagas a dúo?
¿Se las comió el dragón?
La hadita triste no pudo hacer más y seguiría buscando.
Por toda la eternidad.
Un ninfa enamorado, que también pasó por allí,
Buscando a su hermosa ninfa, que creyó nacer allí.
De bruces los dos se dieron, y se rompieron la nariz.
Y terminaron en el suelo, que nada se veía allí.
Coño, qué tortazo me he pegado. El Ninfa contestó:
Mientras el hada se levantaba, y un chupetón que le dio,
¿Qué es esto, Dios mío, que de baba me ha llenado?
Oye, sin insultar, que soy una ninfa enamorada.
Me has dado un beso en los labios, que casi me dejas chupado.
—Hay perdón —dijo la hadita—, si es que aquí no se ve, na.
He chocado con algo gordo.
Oye, niña, sin insultar, que yo buscaba a una novia.
Y nos íbamos a casar.
¡Habría que ver esa boda, con un ninfa barrigón!
Así mismo está tu novia, gorda como un porrón.
Oye, hadita, un respeto nada más.
Que a saber qué hacías tú aquí.
Qué seguro lo fea que serás.
Ya vale de descalificaciones; las luciérnagas con mucho son.
Iluminaron todo aquello y ya se vieron los dos.
Huy, lo cierto es que no eres fea, y qué tipito que tienes.
Huy, pues barrigón, tú no eres, esos bises de hombretón.
Empezaron con halagos; detrás siguió la pasión.
Y al poco empezaron besos, y seguido de un amor.
Que los dos quedaron juntos.
Procesándose todo su amor.
Desde entonces cambiaron de rumbo.
Y vivirían su pasión en un gran valle de estrellas.
Para siempre todo su amor.
Y tuvieron infos haditos y cantaron la canción.
De la magia en los sueños, para siempre con amor.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

**La dulce Mariela.

 

La dulce Mariela,
 Sentada en su muelle está.
con su carita de rosa,
 Esperando a su amor.
*
Una rosa que en su suelo
 Para a su amado entregar,
Pues él ya pronto llega.
 Y ella radiando felicidad.
*
Es un día perfecto.
 Para volverlo a tener,
más su imagen reflejada,
 La hace estremecer.
*
Más ya va oscureciendo.
 Y hoy no llegará.
Su corazón se va encogiendo.
 Otro día vendrá.
*
Otro adiós,
 que a este día llegó.
La inundará la tristeza.
 Morirá la ilusión.
*
¿Cuántos pasos?
 Ella tendrá que recorrer.
para otro día que llegue,
Y suspirando otra vez.
*
Los pensamientos frustrados,
 En su sentir quedarán.
Y las ilusiones se rompen.
 Por no poderlo alcanzar.
*
¿Qué le pasará a su belleza?
 Esperando a este amor,
Pues el tiempo la va alcanzando.
 y a su pobre corazón.
*
Más se le pasará la vida.
 Y él no llegará.
Pues murió en un naufragio.
 Mas no se enterará.

*
Enrique Nieto Rubio,
Derechos de autor.

miércoles, 21 de septiembre de 2022

**Cuando me haga más mayor.

 11 cosas que pasarán cuando sales con un hombre mayor - Métodos Para Ligar

https://www.youtube.com/watch?v=p_7IdMQffUc



Cuando me haga más mayor,
y ya no pueda recordarte,
Y no me quedan lágrimas para llorar.
Ten por seguro, mi vida,
Que dentro de mí, tú estarás.
*
Cuando sea más viejito,
 y no pueda caminar,
Yo seguiré tus pasos.
 En este, mi soñar.
*
Solo le pido a Dios,
 Tu cara, poder recordar.
Esa carita de besos,
 y que tú me dabas,
Mucho tiempo atrás.
*
Más si llegara a no recordarte,
Esos ojos tan bonitos,
Esos labios de marfil,
Y esa sonrisa tuya,
Sí me quisiera morir.
*
Piensa, pues, cariño mío,
Piensa, si me diste lo mejor,
que no sirviera de nada.
Eso sería lo peor.
Qué a mi muerte le pasará.
*
Hoy vuelvo a recordar,
El amor que me tenías
Y eso nunca se olvidará.
Pues tú fuiste mi alegría.
Y esas ganas de soñar,
Que me dabas día a día.
Yo te esperaré en esta.
o en la otra vida.
*
Enrique Nieto Rubio
Derechos reservados.

martes, 21 de junio de 2022

**Solitaria estas mujer.

 



Solitaria estás, mujer.
Por un amor desdichado,
que aunque te agarraste,
Fuerte a él, su amor.
No te ha llegado.
*
En tu sillón de los sueños,
Tú suspiras por él.
Mientras él piensa en otra,
Tú nada podrás hacer.
*
Pero tú no te preocupes,
Que el amor renacerá.
Y vendrán días hermosos.
de amor y felicidad.
*
Que nunca nadie se quedó.
Sin un amor al que cuidar,
Teniendo como tú tienes,
Tanto amor por entregar.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
DY.A.DODD.DY,CA.