viernes, 31 de julio de 2020

..Como dos enamorados.;

Como dos enamorados,
van juntos al altar; 
Soñando con un mundo nuevo,
que les dé felicidad.
 
Como dos enamorados,
viven juntos su amor, 
en su casa de piedra,
rodeados y llenos de ilusión.
Como dos enamorados,
salen juntos a bailar; 
disfrutando de una noche,
llena de felicidad.
 
Caminando por el campo,
tararean una canción; 
tomados de la mano,
y compartiendo sus sueños de amor. 
Así van pasando los días...
Llenos de felicidad. 
Con rosas cada día para su amada,
él regresa a su hogar;
 
él le pide un beso...
Ella enamorada responde:
 ¡Te daré diez!
Así le dan tantos besos...
Como rosas le regala él. 
¡Un romance tan bonito!
¡Por siempre perdurará! 
Pues juntos mantienen,
viva la llama de su amor... 
Y sin importar,
que transcurran dos mil años, 
ese sentimiento persistirá...
Más allá de la eternidad.

Enrique Nieto Rubio 
*Derechos Reservados* 
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

























..En mi barco velero, de Enricostro.






En mi barco velero,
 me he echado a la mar,
para buscar un lucero,
 que brilla en la eternidad.
 
Navegando día y noche,
 viéndote relucir, 
a lo lejos voy mirando, 
para que no te pierdas de mí.


Con olas de cinco metros,
 alzándome hacia el sol, 
sigo buscando mi lucero,
 que me llevara a mi amor. 

¡Lucerito, lucerito!
 No me hagas padecer... 
Llévame pronto a ella,
 que si no me moriré.


El lucero con un guiño,
 me indicó la dirección. 
Ya se ve aquella isla,
 ¡Seguro es la de mi amor!
 
Acercándome a ella, 
en la arena la veo sentada... 
Mira si es niña bella,
 con mi niño y encantada. 
¡Luz de luna! Le grité...
 Estrella de mi sentir. 
Ella miraba tímida y coqueta;
 haciéndome sonreír. 

¡Qué bonita eres mujer!
 ¡Cielo de mi vivir! 
He viajado por los mares...
casi pierdo la razón. 

Ya por fin he llegado, 
y no me volveré a marchar; 
me quedaré para siempre,
 juntos hasta eternidad.
 
Tú eres amada mía, 
la reina de mi sentir, 
que por ti casi pierdo la vida,
 porque sin ti no sé vivir. 
Abrázame amor mío, 
que yo te anhelo besar; 
y beber el néctar de tus labios, 
y así mi sed poder saciar. 

Tengo ansias de comerte a besos,
 para el hambre relajar; 
pues entre tantas olas, niña, 
no he comido nada de na. 
Vayámonos a casa cielo;
 que nos vamos a disfrutar... 
De un buen banquete,
 de buenas mordidas,
 y un lote de fierabrás. 

¡Que como dijo Quijote!:
 Algo bueno eso será! 
Pues aunque sea un bálsamo, 
qué gustito nos dará. 

Enrique Nieto Rubio 
*Derechos de Autor*
Colabora en imágenes,
 Silvia Regina Cossio Cámara.



..Hoy viajé en el tiempo.




 

Hoy viaje en el tiempo´
 preguntando por tu amor...
Y el tiempo me decía...
 ¡No es de uno! ¡Si no de dos! 

Al tiempo le refuté: -
 ¡Sí! Somos dos... ¿No lo ves? 
Yo soy este... y ella es la que es. 


Pero el tiempo es testarudo, 
y no me quiso ayudar, 
contestándome con palabras,
 de otra eternidad.
 
"Si tú estás aquí,
 y al pasado quieres marchar... 
Para conocerla a ella...
 Eso imposible será;  
pues ella será más joven,
 y tú no le gustarás"
¿Y por qué le gusto ahora?...
 Al tiempo le cuestioné:
¿Por qué ahora es ahora?
 y aquello fue el ayer?
 
¡Me dejaste destrozado!
 Al tiempo yo le incriminé... 
Si tu todo lo puedes;
 te pido déjanos a los dos volver. 
-¡Imposible es complacerte!
 Porque no se pueden deshacer, 
las vidas que ya funcionan;
 por culpa de vuestros querer. 
Pues lo hecho, hecho está,
 y no hay más nada que hacer... 
Sueña con la que quieres, 
y deja el mundo correr.
"Porque en los sueños SI eres libre,
 para estar con esa mujer"


Enrique Nieto Rubio 
*Derechos de Auto
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

..Cuando me hablas de amor.

Cuando me hablas de amor,
 tus palabras me suenan a él ...
 Y Se me encoge el corazón,
 y me haces estremecer.

Siempre que converso contigo,
 se me enciende mi sentir...
Pero después cuando te miro,
 mi mente dice que sí.

Tu te escondes entre azucenas,
 margaritas y pericones... 
Los geranios son tus amigos,
 las rosas y los crisantemos, te cobijan. 
Y yo soy,
 como el cardo borriquero,
 saltando entre las flores... 
Y queriéndote coger;
 pero nunca llego a ti, 
porque siempre a él lo encuentro.




Que no sé qué planta es...
 ¡Pero siempre está ante mí! 
El vino de la guerra;
 destrozando mi jardín. 
Busca sin cesar a la más bella...
quién es flor de mi sentir. 
Con mil armas he luchado,
 para protegerla de él.
Pero siempre pierdo la batalla,
 y... ¡No me explico por qué!

He buscado en los libros,
 sabios del entender; 
y en la última hoja,
 lo he encontrado... 
Ahora comprendo por qué. 
Pues él es una planta rara...
con espinas, como Dios; 
que se clavan en el querer.
 Y ya no suelta ese amor.
Cactus parece ser, con sombrero y todo; 
con patas y pies al revés...
y con un malvado corazón. 
Llorando va por las esquinas...
 Y él me pregunta por ti: 
¿Dónde está esa niña?,
 ¡Que la quiero para mí!
Así pues, yo le contesté:
 Esa niña es rosa de mi rosal; 
y no la puedes tener...
porque sé, que  con tus púas,
 la matarás. 
Él gritando se marchó,
 y blasfemando se fue al fin. 
Pero lo que él no sabía,
  que tú eras el "Rosal de mi jardín".
Que te tengo entre mis hojas...
protegiendo tu sentir. 
Y aunque sé que espinas tengo,
son para protegerte a ti,
  y además  un gran corazón,
que está loquito por ti.  




Enrique Nieto Rubio 
*Derechos Reservados*
Colabora en imágenes,
 Silvia Regina Cossio Cámara.

jueves, 30 de julio de 2020

..Abre la puerta niña.

Sigo llamando a tu puerta ...
Y no me quieres abrir.
Mi corazón está destrozado,
porque se muere sin ti.


Déjame entrar en tu alma,
no me abandones así;
que sí me dejas sólito,
yo moriré sin ti.
Abre la puerta niña,
yo solamente quiero pasar;
para decirte mi cielo,
que contigo quiero estar.




Abre la puerta niña,
no me hagas sufrir más;
que sufriendo voy muriendo...
Por toda la eternidad.
No dejes morir el sentimiento,
que guardo en mi corazón;
es para ti niña hermosa,
lucero de mis noches sin luna.



Porque tú eres el oasis,
de mi pasión.
Si tú quieres, yo quiero...
Y nos casaremos los dos.


Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes,
Silvia Regina Cossio Cámara.