jueves, 6 de febrero de 2020

**Que tienen tus ojos.


No sé qué tienen tus ojos. 
que tanto me fascinan, 
¿Qué tiene esa hermosa risa? 
Que hasta las noches las iluminas.
¿Qué tiene tu sentir? 
Que hasta mis sueños perturbas, 
Y esos labios de princesa 
que me llevan a la tumba.
Esa mirada gentil y picarona, 
¿Qué me haces sentir? 
Hasta en mis malas horas.

¿Qué tienen tus cabellos frescos?
como la suave brisa;
Que cuando los mueve el viento
Se me enciende una sonrisa.
Y tantas cosas de ti. 
que me envuelven la ilusión; 
De tenerte como amiga 
Me provocas la pasión.
Y me siento afortunado.
Por tenerte en mi sentir;
Pues tú eres la rosa...
Rosa hermosa de mi vivir.
Tú eres quien enciende mi pasión.
Y me hace tan feliz.
Enrique Nieto Rubio, 
. *Derechos de autor*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.


miércoles, 5 de febrero de 2020

**Sentimientos.

  
Sentimientos en soledad.
que embarga mi sentir... 
Al no poderte encontrar, 
Se derrumba mi vivir.
Eres como la luna, 
que cuanto más ando tras ella, 
Más siento que de mí se aleja.
Sentimientos de tristeza, 
Son los que embargan mi corazón. 
Dime dónde vive ella...
Para darle mi pasión. 
Un angelito me dijo:
No la puedes conocer...
Este será tu castigo. 
Por no querer entender. 
Porque cuando es amor prohibido,
Ese no se puede tener. 
Más, si insistes, yo te digo: 
Un castigo aún peor, 
Pues pensarás en el olvido... 
Y sin un mundo de amor. 
Sentimientos encontrados. 
No me dejen así...
Pues si no la puedo amar, 
Dame la muerte aquí. 
¿Para qué quiero la vida?
¡Sí, a ella no la siento en mí!
Pues vivir tan solo de recuerdos, 
¡Eso no es vivir! 
Enrique Nieto Rubio
*Derechos de autor*
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.

**Rafael y la luna. cuentos. dedicado a mi hijo Rafael Jesús.


Origen del dicho: "No hay luna como la de enero ni amor como el ...
En unos tiempos donde los hombres no existían por entonces, la luna tampoco existía... Fue una época extraña.

Ángeles castigados por la ira de Dios cuando su ángel favorito, llamado Lucifer, se enfrentó a DIOS.

Dios mandó un rayo a todos los ángeles que por aquellos tiempos poblaban la tierra, y para que ninguno surcara los vientos a pedir clemencia, cortó las alas a todos.

Sufrieron desencantos y hasta penalidades... Pues el cielo se apagó para ellos.


Pasaron siglos y siglos... hasta que un día nació un niño llamado Rafael.

Era una generación nueva y sin rencores ninguno. Rafael era un niño superdivertido y lleno de amor.

Por uno envidiado y por los demás muy queridos. De un encanto sin igual, precioso, rubio color oro.


Un día salió Rafael de su casa, con una pelota preciosa sacada del centro de la tierra por su padre, en el día de San Rafael.
En la calle jugaba con su pelota e invitó a todos los niños del mundo......... Allí todos jugaban tan ricamente.

Pero había otro niño algo envidioso y despiadado; él no jugaba... en su mente solo quería destruir esa pelota; este niño era descendiente de Lucifer.

En su ira, la pelota llegó rodando a sus pies, y con tanto coraje le dio una patada tan grande, que la pelota subió y subió tan alto que jamás volvió a bajar.

Rafael, como era tan bueno, no dijo nada; solo, rodeado de todos los niños del mundo, se sentó en el suelo y después se tumbó mirando aquella pelota que quedó allí en el espacio.

Todos sus compañeros hicieron lo mismo: se tumbaron en el suelo hasta otro día amanecer.

Todos, durante la noche, escuchaban qué diría Rafael. Sobre las cuatro de la madrugada dijo: ¡Es bellísima! Es única y hermosa; es mi pelota, la llamaré la luna. Todo cuchicheaban lo mismo que él.

Al día siguiente, la luna seguía allí; los demás niños del mundo se fueron a sus casas, y a los padres y vecinos les comentaban: ¡Mirar, mirar todos! Es la luna, la pelota de Rafael.

Así en todo el mundo ya la conocían, pero había un problema: que la pelota solo la veían la mitad de la tierra.

Un niño del otro lado del mundo volvió y le dijo: Rafael, ¿por qué donde yo vivo no se puede ver tu pelota, la luna?
Rafael, que era muy inteligente, se fue a la calle otra vez y se tumbó en el suelo y su amigo con él.

Haremos una cosa: traeremos a todos los niños del mundo, otra vez, y soplaremos todos hasta hacerla rodar, y así la verán en toda la tierra. ¿Qué te parece? —¡Sí es buena idea!

Convocaron otra vez a todos... eran millones de niños.
Niños del mundo, os he convocado aquí para hacer que mi pelota, la Luna, ruede alrededor de la Tierra; cuando cuente tres, todos a la vez soplaremos.

¿Vale? ¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiii! Exclamaban todos, que hasta la tierra tembló.
Una........... dos......... y ... Tres. Fiuuuuu



Soplaron tan fuerte que la luna echó a girar alrededor de la Tierra. Todos emocionados y de los más contentos volvieron a exclamar: ¡Bienn!

Desde ese mismo día, la luna alumbraba a la tierra como un hermoso espejo; y desde entonces todos fueron de lo más felices, menos Lucifer, que miraba a la luna con desprecio, pero se tuvo que aguantar, pues nunca la pudo tocar más.


Más Dios, al ver esto, miró hacia la tierra con una lágrima en los ojos y dijo:
Seréis humanos para los restos de vuestros días, y por este detalle a ti, Rafael, te regalo todas estas estrellas que adornarán tu preciosa pelota.


- Fin -
Dedicado a mi hijo Rafael Jesús Nieto Cardador.



Moraleja: La envidia y la maldad no caben... 

En las personas de buena fe.
San Rafael, arcángel de Córdoba.
Dedicado a mi hijo Rafael Jesús Nieto Cardador.


Enrique Nieto Rubio.
*Derechos de autor*
Imágenes de
 Silvia Regina Cosió Cámara.

martes, 4 de febrero de 2020

**Regalo de Premiación.


Me llaman... Para traerme un regalito.
Dígame, señor repartidor, ¿en qué puedo servirle?
- Le traigo esta cajita, llena de frases bonitas.
Y de felicitaciones, de todos tus amigos.
¡Oh, gracias! Señor repartidor. Suba por las escaleras.
Hágame usted este favor. El perrito no muerde, así que
 Sin preocupación. Es que no puedo salir porque tengo sarampión.

Déjeme usted la caja, y vaya usted con Dios.
Que un regalo... es un regalo, y si es pobre, ¡muchísimo mejor!
Que un regalo para ricos, en casa de un pastor...
¡Siempre huele a chamusquina!

Y eso no lo quiero yo. Que aunque pobre soy,
Con poquito me sostengo. Un buen amor en casa.
Trabajo y salud, y lo demás... Todo es cuento.
Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.

**Llueve, llueve.



Llueve, llueve, llueve.
Ya no para de llover.
Pues mi amor se ha marchado.
Para nunca más volver.
Llueve, llueve, llueve;
Que se inunde mi sentir.
Que mi amor se ha marchado.
Y me deja solo aquí.
Llueve, llueve, llueve;
Llorando el cielo está.
Pues un corazón partido,
Le falta la otra mitad.
Llueve, llueve, llueve;
Que ya llegó mi agonía.
Pues no veo el alma mía.
Que entre mantos se me pierden.
Pues con tanta agua,
¿Quién puede?
Ni siquiera ver el día.
Llueve, llueve, llueve;
Ya no para de llover.
Que mi cuerpo el agua lleve.
con mi sueño del ayer,
y quedándome con mi amada,
Para otro renacer.
Enrique Nieto Rubio.
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.