jueves, 19 de diciembre de 2019

**Jonathan, en el prado de acampada.





Enrique Nieto Rubio
De 
Jonathan es un niño de doce años encantador y extrovertido, a quien le gustan las actividades al aire libre.
Así pues, un día, decidió, conjuntamente con sus amigos, irse de campamento a un campo inmenso, en el cual abundaban las margaritas y muchas especies de coloridas y hermosas flores.
Durante el día se la pasaron jugando a la pelota y al escondite.
Ya cansados, a media tarde dispusieron tumbarse en la pradera para observar a los pajarillos revolotear, en busca de apostarse cerca de un frondoso árbol que se encontraba cerca de ellos.
También contaron la suerte de observar a miles de mariposas migrando de forma masiva; quienes parecían sentirse tan libres y felices como los chicos en ese momento.

Había avecillas de diferentes especies, tales como jilgueros, petirrojos, ruiseñores, periquitos, las cuales entonaban hermosas melodías... Era todo maravilloso... Aunque por momentos su cantar era ensordecedor.
Entrada la noche, encendieron una linda fogata y se prepararon unos deliciosos pinchos, los cuales degustaron con una exquisita ensalada fría de papas.

Ya entrada la noche, ingresaron a su tienda de campaña, encendieron una lámpara de queroseno y se sentaron alrededor, mientras nuestro buen anfitrión, Jonathan, sacó de su mochila el libro "Una historia en el espacio", el cual los dejó en rotundo silencio a los presentes... Pues tenía una portada con cuero labrado y un ojo en movimiento, que parecía ser de otro mundo.

Jonathan se sentó sobre una roca, para así llamar la atención de todos... Y comenzó a narrar la historia de marcianos que invaden la Tierra... Todos estaban fascinados. El relato duró por más de dos horas, pero el tiempo se les había ido volando... Pues era algo escalofriante, pero emocionante a la vez, y esperaban ansiosos saber cómo terminaría.
De pronto se escuchó un fuerte estruendo, se iluminó el cielo... Y al salir, se percataron de que venía bajando una gran nave, la cual se posó al lado de su campamento. Acto seguido descendieron unos pequeños hombrecillos, de cabezas y ojos muy grandes e iluminados.

El marciano, que estaba al mando, les preguntó:
-¿Os gustaría dar un paseo en nuestro platillo?

Los niños, un tanto temerosos, pero alucinados por la historia que recién habían terminado de escuchar, al unísono respondieron:
-¡Sí! ¡Sí! ¡Claro que sí!
Bueno, pues entonces... ¡No se diga más! ¡A subir todos a bordo!

La nave se elevó con la rapidez con la cual había descendido.
Se dirigieron hacia el infinito, empleando una velocidad supersónica, la misma que parecía encoger el espacio-tiempo... Surcaron cielos y mares, dándole varias vueltas a la Tierra.
Los pequeños aventureros, extasiados, observaban absortos desde una gran ventana... pues relativamente en lapsos cortos de tiempo y en repetidas ocasiones... admiraron la tierra de día y de noche.

Se maravillaron con el paisaje, en el cual se contemplaba de forma magistral sus montañas cubiertas de nieve, volcanes y valles colosales, hermosos lagos y ríos... y la inmensidad del océano.

Horas más tarde, los marcianos los devolvieron al campamento, no sin antes preguntarles si, al día siguiente, deseaban ir a conocer su planeta.

Los niños nuevamente, más que seducidos, expresaron que les encantaría y los esperarían con ansias. No obstante, Jonathan, un tanto atrevido, les preguntó si era posible no bajarse del platillo y quedarse a dormir en el lugar.
El marciano esbozó una leve sonrisa y consintió en su deseo, diciendo:
-Bueno, seréis nuestros invitados de honor; por lo que os daremos vuestras cámaras individuales para que podáis descansar con propiedad.

¡Siiiiiii! Exclamaron los pequeños, ingresando cada uno a su espacio... Y como se encontraban exhaustos, pronto se quedaron dormidos.

El platillo, en esta ocasión, se dirigió en dirección de una inmensa estrella, que era su planeta... Tan distante, que imposible es divisar desde la tierra.


La nave ha descendido en un planeta, tres veces más grande que la Tierra, el cual está blindado por una cúpula de cristal... O al menos eso parece, y está rodeado por varios soles. Es un mundo de fantasía... Pues todo es majestuoso y colosal.

Cuando los niños despertaron, corrieron hacia las ventanas y se deslumbraron con tanta belleza.

No hay construcciones de ladrillo, cables, etc. est. Todos son de cristal... Y solamente son seis rascacielos inmensos... Todos ellos conectados entre sí, por enormes pasadizos del mismo material.

En el interior de cada rascacielos, podían observar trenes transparentes con miles de seres, viajando cientos de kilómetros... Y recorriendo las grandes ciudades, o sea, los otros rascacielos, los cuales se encuentran rodeados por inmensos parques y bosques, donde los marcianos pasean y se divierten.

 

En este planeta también sus ocupantes, tienen mascotas...solamente que con el cuello muy largo y con la habilidad de conversar.

Los niños están tan felices jugando y disfrutando del lugar, que poco o nada les ha importado que llevan días fuera de su hogar... Y en lo que menos piensan es en regresar.

En la tierra, los monitores del campamento, al constatar que los niños han desaparecido, han dado aviso a sus padres y a las autoridades. Se ha realizado una investigación y rastreo de gran envergadura, y no se explican cómo es posible no encontrar una sola huella que les indique la dirección a donde los niños pudiesen haberse dirigido.

Lo único que han encontrado es un gran círculo de maleza quemado. Más, como los niños eran muy conocidos en la comunidad, todos los vecinos se han organizado para salir a buscar en el bosque y barrer metro por metro... Hasta encontrarlos.

La multitud de personas era tan grande que desde lejos parecían luciérnagas en el bosque... De pronto, un hombre, señalando al cielo, ha comenzado a gritar:
¡Mirad! ¡Mirad! ¡Es un platillo volador!

La nave bajó lentamente, luciendo en todo su esplendor su tamaño, con parpadeantes luces de colores.
Algunos de los presentes han huido, despavoridos, mientras que otros, extasiados y casi hipnotizados... Solamente se han apartado un tanto, para no ser quemados con la gran estela de fuego que de la nave viene emanando.

Cuando por fin ha posado en la tierra, se ha abierto una puerta, de la cual se ha extendido una escalera, por la cual han descendido los pequeños, quienes agradecidos se han despedido de sus amigos los marcianitos.

Los extraterrestres, a su vez, les han prometido que para sus próximas vacaciones... de nuevo les visitarán, para llevarlos de vuelta a su planeta.

Los padres de los chicos los han recibido, entre lágrimas de felicidad y regañinas... Pero sintiéndose bendecidos de tenerlos nuevamente entre sus brazos... Y agradecidos para sus adentros... de la increíble aventura que sus hijos tuvieron la oportunidad de experimentar.
Enrique Nieto Rubio
 *Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

**Préstame tu corazón.



Préstame tu corazón.
Pues el mío no puede amar.
Se me llenó de ilusiones.
Que no sirvieron de nada. 
*
Y como nada no es nada,
Tan lleno de nada lo tengo.
Que ya solo es un tormento.  
*
Préstame tu corazón.
Para que pueda yo amar,
Y decirle que la quiero.
Que la tengo que adorar.
Que por ella yo me muero.
Y que con ella quiero estar. 
*
Que con un corazón nuevo, 
 Viviré entre tus besos. 
Y con tu cuerpo poder vibrar, 
Y con este corazón 
Me darás la felicidad.
*
Autor: Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados. 

**Porque te escondes de mí.

¿Por qué te escondes de mí?
Si por ti yo padecí,
Y noches sin dormir, yo dejé.

Solo pensando en ti. 
*************
¿Por qué te escondes de mí?
Sí, en noches de luna llena,
Yo te sentía gemir.
*****************
Porque, si te di cuánto tenía para dar,
Y tú te escondes de mí.
************
Pero sé que estás aquí.
Y conmigo no quieres hablar.
Y te pienso y te añoro.
Y, como decías tú,
Tengo un dolor en la tripa.
Cuando te pienso.
**************
Te deseo, si lo sabes,
Y no hay un solo día,
Sin que te piense,
Porque sé que estás aquí.
*************
¿Cuántos llantos me dejaste?
Clavados en mi corazón,
¿Cuántos sueños perdidos?
Sin decirme un adiós.
**************
¿Cuántos días, cuántas noches?
Rodeado por tu querer,
Que son torturas en mis pesares.
Y no me deja ni ver.
**************
Y, por eso, tú te escondes.
Para que no sepa de ti,
Pero te tengo tan cerca,
Que no puedo dormir.
****************
Sigo abrazado a la almohada.
Para hacerte sentir,
Bien sabes, mi cielo,
Que este mundo sin ti
Es como vivir ciego, sordo,
y sin sentir.
****************
Mas, a pesar de todo,
Te quiero y por eso pienso en ti.
Y no pondré tu nombre.
Pero todos saben de ti.
*************
Que si te mueres, me muero.
Que si sufres, sufro en ti.
Que si me quieres, yo te quiero.
Y eso sí es vivir.
Pensando en los recuerdos,
que he vivido junto a ti.
***************
ENRIQUE NIETO RUBIO
DERECHOS RESERVADOS.

M.II.DOIJ.J,CO.98.


**No me hagas sufrir más.

Imagen relacionada
No me hagas sufrir más. 
Deja que, como un niño, yo muera. 
Que me quede solo en la acera. 
Sin que nadie me vea al pasar.
**************
No me hagas tú sufrir.
Que se muera mi dolor. 
Que si no te tengo aquí,
Se me rompe el corazón.
****************
Busco una nube negra. 
Para poderme esconder, 
Y que mis lágrimas sean 
La lluvia que consuele.
 Mi querer.
************
Que los truenos, ensordecedores
Sean el canto de mi dolor... 
Y así estar tranquilo.
Sin pensar en este amor.
************* 
Que pensando me vuelve loco.
Tantas olas de pasión,
No me hagas sufrir más...
Que se muera mi dolor.
*************
Y si me buscas algún día, 
Y no me encuentras por ahí.
Es que morí aquel día. 
¿En qué te fuiste de mí? 
************
Más si de mí quieres saber,
Búscame en el cementerio. 
Allí me podrás ver. 
Que me enterraron de negro. 
**********
Y en mi epitafio decía: 
Se murió por un amor. 
que lo dejó abandonado.
Y sin siquiera una flor. 
***********
Autor: Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados. 


miércoles, 18 de diciembre de 2019

**Allí donde tu estes.

Allí donde tú estés, 
 Allí estará mi corazón.  
Para poderte tener, 
Para sentir tus temores, 
Para que olvides tu sed. 
*
Allí donde tú estés,
 Que te proteja mi sentir. 
Que te abrigue tu corazón.
 Y que te sientas feliz. 
**
Allí, aunque no hables de mí, 
Pero que en tus pensamientos, yo esté. 
Allí siempre feliz.  
***
Si te sientes triste,
 Yo estaré contigo. 
Sí, por el contrario,
 Contenta estás. 
Yo seré tu destino. 
****
Si te hablan de amor, recuérdame. 
Si te hablan de deseos, 
En tu piel yo estaré.  
*****
Si te miras al espejo,
 Y una arruguita te ves. 
No es porque te sientas sola. 
Es porque tú viviste el ayer.  
******
Si con tus chiquillos estás, 
Y te preguntan por mí. 
Dile que sigo igual, enamorado de ti. 
*******
Si un cuento le quieres contar,
 a la niñita de tu sentir, 
Cuéntale ese del lobo.
 Que quiso comerte a ti. 
********
Si no la quieres asustar,
 Y contarle otro mejor. 
Cuéntale el del príncipe.
 Que me robó tu amor.  
*********
Y si no, no digas nada.
 Solo háblale de mí. 
De lo mucho que te amo,
 Y que solo viví por ti. 
Soñando en tus miradas. 
**********
No le cuentes cosas malas.
 que la hagas padecer. 
que le veas en su mirada.
 La sonrisa de este querer. 
***********
Que eso no cuesta nada.
 Solo un nuevo amanecer. 
Autor.
Enrique Nieto Rubio. 
Derechos reservados. 

**Dedicado a Alejandra una dulce bailarina.

Resultado de imagen de postales de bailarinas
tú mi dulce bailarina, 
 que inundas mi pasión, 
vueltas y vueltas das,
 entornó a mi corazón. 
*****************
Que no pares de bailar,
 junto a mi querer, 
que tus manos, me acaricien,
 cuando gires a la vez. 
****************
Tu mi dulce bailarina,
 que iluminas mi sentir, 
Alzándote de tobillos, 
 y bailando junto a mí.
**************
Una danza muy romántica,
  una danza de ilusión, 
rozándome con tus cabellos,
enciendes mi corazón.
***************
Baila, baila, bailarina,
 ya no pares de bailar, 
que yo estaré contigo,
para toda la eternidad. 
*****************
Pues yo seré tu melodía, 
 para que puedas Bailar, 
y llevarte hasta la cumbre,
 de los cielos, llena de felicidad. 
Enrique Nieto Rubio. 
Derechos de autor. 

**A mi amiga Yoli.


A mi amiga Yoli
Tu linda amiga,
que has luchado,
 Y luchas contra tu enfermedad.
Valiente guerrera,
que aun después de tener miedo,
Luchas ferozmente.
A muerte con tu destino.
A muerte con tu dolor.
Y le has vencido, a este tu temor.
Pero un pajarito me sopló.
que con tu amado te cobijas,
Entre sábanas blancas,
Y con tus gomas metidas.


Lo miras con ilusión.
Mientras él te coge de la mano.
Y yo como si fuera tu hermano,
Ya lloró de emoción.
Pues tu sonrisa es picarona.
Y lo miras con pasión.
Pidiéndole a Dios bendito,
Guárdalo en tu corazón.
Espero y deseo que tus Navidades
De lo más felices en siglos.
Besos, amiga Yoli.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.