Cuando muera en este día,
en que tengo que morir,
recuerda tu vida mía,
que moriré para ti.
Yo seré tu alegría,
me tendrás junto a ti,
te daré ese cariño,
que me pides, todo para ti.
Cuando muera,
en este día de difunto,
y por fin ruedas sonreír,
ya viviremos los dos,
en este campo santo,
los dos seremos,
los más felices.
Sé que tardaré,
un poco mi amor,
y lo haré solo por ti,
tú en un laito de la caja,
y yo juntito a ti,
estaremos muy pegadito,
y eso te gustará,
pues no hay cosa más bonita,
como entonces en el altar.
Cuando muera en este día,
en que tenga que morir,
yo te juro vida mía,
que moriré para ti.
Enrique Nieto Rubio.
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