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miércoles, 27 de noviembre de 2019

**Carta a una dama enamorada.




Hola, mi linda enamorada, hoy por fin sé de ti, y no por ti... Una linda pajarita, íntima amiga tuya, me contó que te casaste. Me alegro por ti, pues aunque siempre te amé, también te perdí. Me ha dicho lo hermosa y preciosa que estás, como una virgen.
Cierto es que ha sido un largo caminar en el tiempo... Y cuando hagas el amor con él, espero no le hables de mí; y mucho menos a susurrarle mi nombre, como solías hacer. Me pregunto: ¿Será mejor que yo? Quizás... Pues eso, anhelo. Mas no creo que él te trate con la misma dulzura que te traté yo...
Cuando tomes el cafecito de la sobremesa, como solíamos hacer, contándonos cosas hermosas... ¡Ten cuidado, no nos confundas! Pues con él no has vivido suficiente, todas estas bellas cosas... ¡Nooo!


Si algún día, en un momento de desahogo... Le hablas de mí; si crees conveniente, cuéntale que fui malo, dile que fui lo peor. Que encuentre todo lo malo de mí, para que él te trate mejor. Pues sé que fueron malos momentos aquellos últimos años. Sé que sufriste mucho; yo estaba perdido y no me preocupé de ti. ¡Sí! Lo sé... Bien, merecido lo tuve, y mi castigo he pagado con creces... pues ahora estoy en soledad.
Porque perdí la flor más bella de mi jardín.
Ahora sé que nunca más regresarás... Y esto no es fácil de aceptar. Nadie te podrá igualar, y tu lugar... Nunca alguien ocupará. Desde que te fuiste,
Jamás intenté conocer a alguien más...
Pues sé que mujer como tú... Más bella, hermosa y buena; no existe en este mundo terrenal... Porque creo que eres única.


Por lo que felicito a ese hombre que de ti se ha enamorado... Espero y deseo de corazón que no sea un cretino como yo. Que sepa amarte, valorarte y protegerte en todo momento; para que así tú puedas ser por fin verdaderamente feliz. Hoy me encuentro
Viviendo vacío y triste en este mundo...
Tan solo soñando con aquellos recuerdos vividos junto a ti. Adiós, hermosa mía, que tu vida sea por siempre de ensueño; pues anhelo que tu alegría y bienestar sean imperecederos.
De: Enrique Nieto Rubio.
Colabora en imágenes. 
Silvia Regina Cossio Cámara.
Derechos de autor.
¡Este que te adoró en su momento, y hoy lo hace solo en sueños!
*Derechos reservados*


jueves, 21 de noviembre de 2019

**Carta. Amada mía amada amante.

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Amada mía, bien sabes que, aunque la distancia es larga, mi corazón se muere por ti.
Tú, mi cielo, me has dado tanto, que me estremezco con solo pensarte; si bien sabes que te amo a morir,
Y solo deseo tenerte en mis brazos, lo sabes.

Aunque cada vez te noto más distante, y no entiendo por qué, quizás no sé, te cansaste ya de mí, unnnn...

Espero que no, pues si así fuera, me romperías el alma. Ya ves, mi niña, tus vibraciones, aunque sea por esta ventana, que aunque no lo parezca, une mucho, pues te noto tan dentro, que mis pálpitos me golpean con solo saber que estás aquí, y por eso, mi cielo, te quiero tanto, tanto, que si fuera chispa, prendiera la llama de tu corazón de una vez por todas.
Sabes, cada letra, cada golpe de dedos en mi computadora, me recuerdas que tú estás detrás, y mi alma se me engrandece, sí... Te noto, te siento, hasta hay veces que creo sentir tu respiración en mi cuello, y se me corta el sentido.

 Amiga mía, te quiero, lo sabes, solo desearía tenerte, besarte, acariciarte, sí, y sentirte, desearte con toda mi alma que te deseo, claro, pero quizás todo sea una ilusión, tú tan lejos, yo tan solo, no sé.
La distancia es tanta que hasta el amor parece enfriarse.
Pero de veras, cielo, que te llevo en mi sentir y nunca te olvidaré, lo sabes.
Sabes, mi amor, tengo tu foto delante y es que te abrazaría hasta estrujarte como un tomate, hasta sacarte el jugo, sí, y después te bebería para así tenerte dentro, para siempre, sí.
No te canso más, mi cielo, pero no olvides nunca que la distancia no es el olvido, solo la ausencia de saber de ti; eso sí es el olvido. Te quiero, amiga, bien, lo sabes, besos y hasta la tuya, que ya la echo de menos, sí.
FIRMA: ENRIQUE NIETO RUBIO
DERECHOS RESERVADOS