
Una linda mañana,
Un pajarito se posó en tu ventana.
Cantaba muy bajito...
Entonando una hermosa melodía,
Como suele acontecer,
En los mágicos cuentos de hadas.
Mi dulce niña de ojos verdes...
Tú iluminas mi sentir.
Más por las noches,
Eres inquieta y me atormentas.
Y cuando llega un nuevo día,
Igual no me dejas vivir.
Mi dulce niña de cabellos de oro,
Eres tierna como una flor.
Te visitan las avecillas del bosque.
Con cantares de ilusión.
Mira si eres preciosa.
Tan chiquita y frágil como un ratón;
Pero tan grande,
que iluminas mi alma,
Llena de vida.
Siempre soñé con una amiga.
Más bella que las flores;
Y ahora ya te tengo cariño, mío.
Entre sueño de mil amores.
Te colmaré de besos y caricias.
Hasta que seas mayor.
Deseando que tú me ames tanto.
Como yo te amo a ti.
Siempre te añoré con ilusión.
Y ahora te tengo aquí.
Viajaremos juntas por la vida.
Y seremos muy felices.
Eternamente tu mamita seré.
Y mi tiempo te dedicaré.
En cuerpo y alma...
Para ser el centro de tu corazón.
Así pasarán los años.
Y cuando llegue el momento...
Dichosa estaré.
de poder entregarte,
a los brazos de tu amor.
Vestirás de blanco...
Pues esa será la boda de mi sentir.
Y luego, jubilosas, "esperaremos"...
A una dulce bebita en ti.
Enrique Nieto Rubio.
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.






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