domingo, 26 de enero de 2020

**Con lágrimas en los ojos.


Un día, con lágrimas en los ojos, me dijo: 
Mi amor, tengo que marchar.
Pues si no puedo...
Estar contigo aquí;
Con mi vida solo deseo terminar. 
Su cansancio era tal,
...que su semblante lucía fatal...
Sus lágrimas inundaron mis ojos.
Y me sentí morir. 
La deseaba a muerte.
Y mi corazón sufría de dolor. 
¿Cómo podía agarrarla?
Si no tengo ese valor. 
¿Por qué cortar la flor?
¿Más bella que un jardín? 
Sí, con ello en tan solo cuatro días.
La vería morir. 

Si ella sufría,
Yo también a su lado languidecía. 
Mi sentir quedó ahogado...
Sin aire para respirar.
Hoy los días han pasado.
Y se muere mi sentir. 
Ya no tengo la alegría.
e ilusión para poderla sentir.
*
Se marchitó el alma mía;
Pues ya no la puedo ni oír.
Esas palabras de amor,
que me hacían resurgir.

Días de llantos tuvimos.
Y de risas, muchos más... 
Noches de sueños vívidos,
Y romances por doquier.
*
Ella fue mi linda mariposa.
A quien con tristeza dejé; 
Pues ella volaba con dulzura.
Acariciándome la piel. 
No tengo idea, y peor aún,
No sé si algún día volverá.
A veces me pregunto,
Si ya se casó, o si es que me olvido.
*
Solo sé que no encuentro consuelo.
 Para olvidar ese amor. 

Porque hablando de mujeres divinas,
Ella es la mejor. 
*
Ella es hermosa entre las hadas.
Y diosa haciendo el amor. 
Que colmándome de deseos,
De dicha y de tanto sentir, 
Temo que hoy, lejos de sus sueños...
Quiera olvidarse de mí. 
Y si alguien se la encuentra,
Deseo sepa que fue mi querer. 
y que, sin importar,
Que ella quizás ya no me quiera...
Como a mí...
Igual ella nunca a nadie podrá amar.
Pues ella es mi bandera. 
Y yo el castillo a sus pies. 
¡Te quiero, mi dulce amiga!
¡Dondequiera que estés!
Enrique Nieto Rubio. 
*Derechos de autor*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

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