viernes, 4 de julio de 2025

**En protesta Un gorrioncillo.*

 




Un gorrioncillo,
 Una mañana despertó.
Y mirando asustado,
 De su casita salió.
*
Él no tenía ni idea.
de lo que estaba sucediendo,
Pero un olor extraño,
Pues algo estaba ocurriendo.
*
Ya se temía lo peor.
que toda su casita,
Ardería sin razón.
*
Una maldita guerra.
que pasaba por allí.
Destruyéndolo todo,
Y en un desolador fin.
*
Miles de seres,
Muertos en los caminos,
Aves, ratones y perros,
Postrados en el camino,
Y muchos niños muriendo,
Sin encontrar un destino.
*
Los asesinos de las guerras,
¿Quién los puede perdonar?
De un bando y de otros,
Tenían que reventar.
*
Pues ninguno pensó en ellos.
en los que lo perdían todo.
Quedándose y sufriendo.
Sin encontrar consuelo.
*
Que, malditos, sean todos.
Los reyes de las guerras
Y que en el infierno se quemen.
Por destruir nuestra tierra.
*
El gorrión morirá.
Y su familia también.
Daño colateral, dicen.
Los que matan sin un porqué.
*
Fin
(Posdata) No tuvo la culpa el pajarito.
Por vivir en esa casita,
Solo fueron circunstancias.
de esta maldita vida.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

**En esta granja tan bonita.*

  


En esta granja tan bonita,
Acercándose al atardecer,
Mientras el sol iba bajando,
Y el trigo se iba dorando a su vez.
*
Unas nubes traviesas,
Pasaban delante de él.
Para hacerlo aún más bello,
Ese hermoso atardecer.
*
Así las flores del campo,
Le miran por última vez.
Que mañana será otro día.
con su hermoso amanecer.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

jueves, 3 de julio de 2025

**El gorrión y la hormiga, cuento.*

 




El gorrión y la hormiga, cuento.

Érase una vez una linda hormiguilla que paseaba por la ciudad.

Aunque era verano, de pronto un remolino la lanzó hasta no se sabe dónde; el caso es que se vio en medio de una carretera en la que pasaban muchos coches.

Ella se vio perdida cuando unas ruedas se dirigían en su dirección, pues por mucho que ella corriera, nunca llegaría a la orilla, pues esa carretera era muy ancha.

Ya se vio morir, cuando un gorrión desde lo alto la vio y se tiró en barrena, cogiéndola con su pico, que casi un coche los hubiera arrollado. La llevó hasta cerca de un gran árbol.

La hormiga le dijo: "¿Muchas gracias, gorrión, si no es por ti ahora estaría muerta o malherida, gracias, gracias?".

¡De nada, amiga, hoy por ti y mañana por mí!

Se despidieron sin más.

El gorrioncillo voló y, en un descuido, tropezó con una rama, cayendo al suelo, y parte de la rama cayó con él, atrapándolo debajo.

El pobre pajarito decía: ¡Socorro, socorro!

Y su amiga, la hormiga que no estaba tan lejos, oyó su sonido y para allá que se fue.

Al poco rato llegó y le dijo: "¿Pero, chiquillo, qué te ha pasado?".

¡Ya ves, un descuido y me lo he pegado y no puedo salir! ¿Hay? No te preocupes, hormiga, ¿qué te vamos a sacar?

Las hormigas tienen un sonido muy peculiar que, cuando chillan, las ondas alcanzan cientos de metros.

A un hormiguero cercano le llegó esta alarma y de pronto cientos de hormigas allí acudieron.

¿Qué pasa?, dijo la hormiga principal. ¡Que se ha quedado atrapado mi amigo, el gorrión! Dijo: "La hormiga principal, ¿pero no nos comerá después?" ¡No, para nada, de eso, si es mi amiga!

Bueno, pues venga.

¿Hormigas, haremos tres hileras debajo de la rama, y después otras tres, en lo alto de vosotras, y otras filas, así hasta que consigamos que la rama suba? ¿Os parece? ¡Sí dijeron todas!

Lo sacaron. Ufff, dijo el gorrión: Muchas gracias, hormigas, me habéis salvado la vida; menos mal que no me he roto nada.

Pero como el tiempo estaba loquito, no habría dos sin tres.

Un gran chaparrón de pronto cayó y todas las hormigas corrían peligro, pues una gran arriada venía cuesta abajo donde estaban ellas.

El gorrión dijo: ¡Correr, subirse encima de mí rápido! Así se subieron tantas que el pobre pajarito no podía remontar el vuelo, pues la altura hacía más de tres pájaros de alto, pero salió corriendo y dando un salto que casi el agua le coge, y voló muy alto y se subió a la copa de aquel gigantesco árbol.

En él había un gran agujero y allí se metieron todas y el gorrioncillo también hasta que pasara aquella tormenta. Ese árbol que, a través del tiempo, había ido acumulando una gran cantidad de semillas que el viento había ido depositando allí,

Las hormigas que lo han descubierto le han subido a su salvador muchas semillas para que comiera, pues se lo tenía bien merecido. Así que todos se dieron una gran comilona e hicieron de ese agujero que llegaba hasta la tierra un hormiguero tremendo para todas.

Y así tuvieron una gran amistad, que el gorrioncillo iba a comer todos los días allí. Fin.

Enrique Nieto Rubio 
Derechos reservados de autor.

IA.ID.DODC.DD,OM.


**En el reino del Castillo mágico.*

 

 En el reino de este castillo mágico,

Nuestra querida hadita dialogaba con el mago Batuchi y ella le decía: "¡Amigo mago, qué pasa en esta casita, que todo el mundo está durmiendo!"

El mago le contestó: "Nooo, es que muchos ya se hicieron mayores, y ni ganas de comentar, ni escribir". Pues el tiempo corre en su contra y los dolores ya les pueden a muchos.

A otros las ideas ya se les fundieron, y no les sale nada, porque están desmotivados por ellos mismos.

¡Y algunos que sí siguen en la brecha, pero que solo están para ellos, casi todo el tiempo!

—Haaa —dijo la hadita—. ¿No les gustan los cuentos? ¿Por qué? —¡Porque son mayores!

¡Bueno, mi linda hadita, quizás les aburren porque no los entienden, o por las preocupaciones del mundo, que hoy está loco!

¡Y, señor mago, por qué no los traemos a este castillo mágico! ¿Seguro que si todos estuvieran aquí, charlarían de todo de la vida y saldrían muchas cosas?

¡Bueno, sí, pero los mayores se vuelven cascarrabias y terminarían peleando por estas guerras malditas, gobernadas por asesinos de niños y destructores de familias enteras!

¡Ya eso sí, pero si se prohibiera hablar de estas cosas, lo mismo se enternecen, pues lo más hermoso es que los niños de todo el mundo nos entendieran en el amor y la magia de lo bello y la fantasía!

Seguro, eso sería lo ideal, porque fíjate tú, aquí donde nosotros vivimos, solo hay magia y felicidad.

Aclaro, pero esto es otro mundo; aquí reina el amor y el cariño, por todo y por todos, ya que en este mundo mágico jamás hubo guerras ni nada de violencia. 

Bueno, aunque aquí los trolls y los herfos siempre la están liando. ¡Ya claro, pero hay muchos más animalitos, como los conejos que viven con las ardillas y siempre están de acuerdo todos, ja, ja, ja! ¡Pues sí!

Mira, un día paseaba por ese camino de ahí y me salió un lobo. Este me dijo que conocía a Caperucita Roja y que les gastó unas bromitas a ella y a su abuelita, pero que solo quedó en eso. ¡Así!, ¡sí! Otro día tomaba el sol y me encontré con la mamá de los siete cabritillos y me dijo: Pues sí, a mí este lobo también me gastó una broma, ¡que quería comerse a mis hijos! ¡Unnn, sí que es bromista este lobo!

Haaa, y otro día tropecé con los tres cerditos y su mamá, que lo mismo una broma y les tiraba sus casas soplando. ¡Oooo, qué bromista!, ¡sí!

Aun y con todo eso, este mundo es maravilloso, pues se pasa muy bien, jugando todos los niños que, sin saber por qué, los hay de todos los reinos y todos se entienden hablando...

O sí, ¡huy, señor mago, se ha hecho muy tarde y se nos enfriará la cena, nos vamos ya para el castillo! ¡Sí, vámonos, ya que empieza a hacer frío aquí!

Fin 

Enrique Nieto Rubio.

Derechos reservados.

 

 

**Días de Navidad el joyero (cuentos)*

 

Un día de diciembre... en la capital cordobesa, 
Un adinerado joyero llamado Rafael, a raíz de una fiesta que él hacía con los altos cargos municipales, se puso tan malo que lo tuvieron que llevar al hospital Reina Sofía.
Allí estuvo en coma muchísimos días, pero su cuerpo lo tuvieron que amarrar, pues no paraba de moverse y temían que se cayera.
Uno de los doctores supuso que estaba luchando con la muerte y solo les quedaba esperar a ver quién ganaba.
Su cuerpo empapado en sudor se mantenía siempre y temían que sería lo peor de lo peor. Así estuvo dos semanas, hasta que la fiebre fue bajando; mientras su rostro se demacraba.
Los análisis no detectaron nada, pero él iba perdiendo peso día tras día hasta quedarse en los huesos... De pronto una mañana despertó y dijo:
-He hablado con la muerte y me ha dado otra oportunidad; me ha dicho que haga algo grande en Navidad.
De pronto tenía mucha hambre y comía muy bien, hasta que su rostro se notaba rejuvenecido, o al menos eso es lo que decían quienes lo conocían.



Con el tiempo se recuperó completamente, pero los médicos aún no sabían si su afección se debía a un fallo cardíaco o a si el motivo era otro, pues las pruebas no arrojaron ningún resultado. 
Así pues, determinaron que para ello debían hacerle más pruebas... pero esa misma mañana, él se vistió, pidió su alta y se marchó.
Se dirigió directamente a los centros comerciales de Córdoba, donde él vendía joyas.
Decidió poner unos micrófonos para enterarse de qué comentaban sus clientes acerca de los precios, y a las dependientas les dijo:
Si algún cliente no dice comentario alguno, tendréis que sonsacarlos y os gratificaré por hacerlo... ¿Vale?
Entre sus trabajadores y las cámaras de vigilancia, él podía controlar todo.
La mayoría decían que las joyas eran maravillosas, pero no podían pagarlas; inclusive a algunos se les escapaba alguna lágrima al enterarse de los precios, pues deseaban entregar un hermoso regalo en vísperas de Navidad... pero les sería imposible.

Cuando los clientes terminaban de hacer las compras, marchaban hacia las escaleras elevadoras, quienes en su mayoría eran personas de clase media.
Al bajar encontraban una mesa grandísima y al frente al joyero, quien iba identificando a los clientes que visitaron sus joyerías y que no habían podido comprar nada... y les decía:
¿Usted se ha parado en la joyería, verdad?
-¡Sí! Afirmaban las personas.
Pues póngase en esta cola, y al oído les susurraba: "Usted va a recibir un regalo".
Cuando llegaban a la mesa, allí estaba Rafael, quien cuestionaba:
¿Usted vio una joya para su novia, verdad?
-¡Sí, señor, así fue!
¿Eran este juego de pendientes y este collar?
-Sí, pero su precio es tan alto que ha sido imposible comprarlos.
-Bueno, pues tómelos, ya están listos en sus cajitas envueltas y hasta con sus lícitos.
Confío en que usted me los pagará como a usted le venga en gana,,, ¿sí?
-¿Sin recibos, ni nada de nada?
Sí, sin ninguna clase de comprobantes, tal cual dice.
Lo mismo hizo con todos ellos... Muchos comentaban:
-¡Es mucho dinero!
¿Pero cómo es posible?
 ¿Acaso no son joyas muy valiosas?
Para que ahora el dueño se los metiera en el bolso y los dejara marchar.
Eso sucedió durante todas las vísperas de Navidad hasta el cinco de enero, Día de Reyes.
Fueron miles de euros los que dejó volar; y él sabía que la mayoría de los clientes no pagarían nunca; sin embargo, si decía que eran regalados, lo tomarían por loco.
El día seis de enero, muchísimas parejas y matrimonios gozaron del día más feliz de todo el año, pues recibieron los regalos más hermosos de sus vidas.
Rafael se sentía orgulloso, pues esas Navidades repartió amor y felicidad en toda Córdoba.
¿Esto sí es un cuento de ricos... verdad? ¡Jajajá!
Sin embargo, es fantasía, pues lamentablemente, esto no existe en la realidad.


Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

**Día de la Mujer.2*





Hoy celebramos,
 El "Día de la Mujer",
 Y quiero felicitarlas...
*
Pues si no fuera por ustedes,
 No estaríamos aquí. 
Quiero abogar una vez más.
 Por el derecho de igualdad; 
y la equidad a percibir,

En el mundo,
 En muchos países,
 Les niegan este derecho y aquí, claro...
Esto a causa de hombres machistas.
 A quienes les digo:
Debieron quedarse.
 Por siempre entre las nalgas.
de sus madres,
 hasta ser asfixiados.
 Pues eso se merecen.


Para muchas de ellas,
 Hubiera sido un gran suspiro... 

Porque sin importar,
 Si esa mujer incluso es su madre, 
Y sin considerar que un día,
 Los amamantaron...
 Terminan por ser repudiadas y maltratadas.
 Sin consideración alguna.




A esos machistas, retrógrados,
 Incultos y malas personas;
En este día,
 Yo les invito a reflexionar.
 Y a pensar dos veces...
*
Antes de mancillar y coartar,
 Los derechos de toda mujer.
Y a ellas, que nunca se rindan,
 Y luchen siempre por sus ideales.

Enrique Nieto Rubio 
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.
Reciban todas un beso fraternal...
Y ánimo a todas aquellas, 
que se encuentran sufriendo,
 ¡Que son millones en el mundo! 


miércoles, 2 de julio de 2025

**Donde se guarda el conocimiento. (cuentos)*

 


Aquí donde se guarda el conocimiento y se esconde el saber. Aquí vive una peculiar damita; ella, en su saber, es la más lista de la tierra, pues guarda en su pequeño cerebro toda la historia del mundo.

Pues aquí se esconden todos los cuentos, fábulas, relatos y las historias del mundo más impresionantes.

Ella es la guardiana de los libros, y aunque ustedes no lo crean, es una preciosa rata, de ojos rojos como el fuego, y para más conceptos es inmortal. Pues ella vive desde los primeros días del nacimiento de la tierra, pues para el conocimiento de mi amigo, Tambok Branner, ella sí nació de un árbol de este, que sostiene el conocimiento. 

Nuestra querida amiga, la rata, fue y sigue siendo un espíritu libre, soñadora de mundos y universos.

Cada día, ella sale de su casita y sube hasta el árbol más alto, y créanme, es inmenso, tan grande como una montaña.

Una vez arriba, sigue leyendo historias que la vida cuenta y, mirando el sol de primavera, ella se sonríe, sí, sí, como hoy mismamente, que lee un cuento de ella misma, creado por un soñador.

Y así vive feliz, como muchos, pero ella también lee la memoria de las guerras vividas y de lo poco que aprendemos de ellas; las hacemos para qué.

¿Quién gana, los muertos o los vivos? También se pone muy triste que personas mayores de estos gobiernos botados por las mayorías de las personas asesinen a miles de niños, robándoles sus ilusiones y, aún peor, a las criaturas malheridas y a aquellas que ven cómo las bombas explotan matando a sus hermanos y a sus papás. ¿Qué sienten ellos? Estos son asesinos endemoniados por Satanás, pero ¿y los que vivimos lejos de las guerras, que moriríamos por nuestros hijos y nietos? Nos echamos las manos a la cabeza y escuchamos: No es que sea una guerra. Y lo vemos hasta normal, qué maldición tiene nuestro mundo; desde que Caín mató a su hermano Abel, desde ese maldito día el mundo llora mientras mata. No se entiende, pero es así.

Quizás fue Dios, que nos creó con tantos defectos, que así seguiremos siendo.

Así que nuestra amiga ahora también está llorando.

¿Cómo es posible que en Tierra Santa existan estos asesinos de niños? Ahora la próxima generación de niños saldrá terrorista, como ellos les llaman, por defender sus tierras y a sus gentes. ¿Qué les decimos a estos niños asesinos o terroristas y quién los está haciendo así?

Ellos con el apoyo de los vendedores de armas, como Estados Unidos. Ya ven, todo está en los libros.

A los muertos ya no se les olvidará. Si no aprendemos de nuestros errores, estaremos siempre condenados.

Uy, a la ratita le ha dado fríos, se ha estremecido y ya viene a su casita; se acostará temprano, pues se siente mal la pobre. Con tanta información ha quedado exhausta y está llorando por todos.

Y tú, que lo ves todo, ¿qué estás esperando para actuar? Y no me vale que digas que somos nosotros; no, nosotros lloramos, también lloras tú, porque, si tú tienes la llave del bien y del mal, solo lanza un inmenso rayo destructor y acaba de una buena vez con todo. 

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.