
Blogspost de Enrique Nieto Rubio, Enricostro, poemas de amor, dedicatorias, tristeza, añoranza, cuentos infantiles.

En el reino de este castillo mágico,
Nuestra querida hadita dialogaba con el mago Batuchi y ella le decía: "¡Amigo mago, qué pasa en esta casita, que todo el mundo está durmiendo!"
El mago le contestó: "Nooo, es que muchos ya se hicieron mayores, y ni ganas de comentar, ni escribir" . Pues el tiempo corre en su contra y los dolores ya les pueden a muchos.
A otros las ideas ya se les fundieron, y no les sale nada, porque están desmotivados por ellos mismos.
¡Y algunos que sí siguen en la brecha, pero que solo están para ellos, casi todo el tiempo!
—Haaa —dijo la hadita—. ¿No les gustan los cuentos? ¿Por qué? —¡Porque son mayores!
¡Bueno, mi linda hadita, quizás les aburren porque no los entienden, o por las preocupaciones del mundo, que hoy está loco!
¡Y, señor mago, por qué no los traemos a este castillo mágico! Seguro que si todos estuvieran aquí, charlarían de todo de la vida y saldrían muchas cosas?
¡Bueno, sí, pero los mayores se vuelven cascarrabias y terminarían peleando por estas guerras malditas, gobernadas por asesinos de niños y destructores de familias enteras!
¡Ya eso sí, pero si se prohibiera hablar de estas cosas, lo mismo se enternecen, pues lo más hermoso es que los niños de todo el mundo nos entendieran en el amor y la magia de lo bello y la fantasía!
Seguro, eso sería lo ideal, porque fíjate tú, aquí donde nosotros vivimos, solo hay magia y felicidad.
Aclaro, pero esto es otro mundo; aquí reina el amor y el cariño, por todo y por todos, ya que en este mundo mágico jamás hubo guerras ni nada de violencia.
Bueno, aunque aquí los trols y los hérfos siempre la están liando. ¡Ya claro, pero hay muchos más animalitos, como los conejos que viven con las ardillas y siempre están de acuerdo todos, ja, ja, ja! ¡Pues sí!
Mira, un día paseaba por ese camino de ahí y me salió un lobo. Este me dijo que conocía a Caperucita Roja y que les gastó unas bromitas a ella y a su abuelita, pero que solo quedó en eso. ¡Así!, ¡sí! Otro día tomaba el sol y me encontré con la mamá de los siete cabritillos y me dijo: "Pues sí, a mí este lobo también me gastó una broma, ¡que quería comerse a mis hijos!". ¡Unnn, sí que es bromista este lobo!
Haaa, y otro día tropecé con los tres cerditos y su mamá, que lo mismo una broma y les tiraba sus casas soplando. ¡Oooo, qué bromista!, ¡sí!
Aun y con todo eso, este mundo es maravilloso, pues se pasa muy bien, jugando todos los niños que, sin saber por qué, los hay de todos los reinos y todos se entienden hablando...
O si, ¡huy, señor mago, se ha hecho muy tarde y se nos enfriará la cena, nos vamos ya para el castillo! ¡Sí, vámonos, ya que empieza a hacer frío aquí!
Fin
Enrique Nieto Rubio.
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Aquí donde se guarda el conocimiento y se esconde el saber. Aquí vive una peculiar damita; ella, en su saber, es la más lista de la tierra, pues guarda en su pequeño cerebro toda la historia del mundo.
Pues aquí se esconden todos los cuentos, fábulas, relatos y las historias del mundo más impresionantes.
Ella es la guardiana de los libros, y aunque ustedes no lo crean, es una preciosa rata, de ojos rojos como el fuego, y para más conceptos es inmortal. Pues ella vive desde los primeros días del nacimiento de la tierra, pues para el conocimiento de mi amigo, Tambok Branner ella sí nació de un árbol de este, que sostiene el conocimiento.
Nuestra querida amiga, la rata, fue y sigue siendo un espíritu libre, soñadora de mundos y universos.
Cada día, ella sale de su casita y sube hasta el árbol más alto, y créanme, es inmenso, tan grande como una montaña.
Una vez arriba, sigue leyendo historias que la vida cuenta y, mirando el sol de primavera, ella se sonríe, sí, sí, como hoy mismamente, que lee un cuento de ella misma, creado por un soñador.
Y así vive feliz, como muchos, pero ella también lee la memoria de las guerras vividas y de lo poco que aprendemos de ellas; las hacemos para qué.
¿Quién gana, los muertos o los vivos? También se pone muy triste que personas mayores de estos gobiernos botados por las mayorías de las personas asesinen a miles de niños, robándoles sus ilusiones y, aún peor, las criaturas malheridas y aquellas que ven cómo las bombas explotan matando a sus hermanos y a sus papás. ¿Qué sienten ellos? Estos son asesinos endemoniados por Satanás, pero ¿y los que vivimos lejos de las guerras, que moriríamos por nuestros hijos y nietos? Nos echamos las manos a la cabeza y escuchamos: "No es que es una guerra". Y lo vemos hasta normal, qué maldición tiene nuestro mundo; desde que Caín mató a su hermano Abel, desde ese maldito día el mundo llora mientras mata. No se entiende, pero es así.
Quizás fue Dios, que nos creó con tantos defectos, que así seguiremos siendo.
Así que nuestra amiga, ahora también está llorando.
¿Cómo es posible que en Tierra Santa existan estos asesinos de niños? Ahora la próxima generación de niños saldrá terrorista, como ellos les llaman, por defender sus tierras y a sus gentes. ¿Qué les decimos a estos niños asesinos o terroristas y quién los está haciendo así?
Ellos con el apoyo de los vendedores de armas, como Estados Unidos. Ya ven, todo está en los libros.
A los muertos ya no se les olvidará . Si no aprendemos de nuestros errores, estaremos siempre condenados.
Uy, a la ratita le ha dado fríos, se ha estremecido y ya viene a su casita; se acostará temprano, pues se siente mal la pobre. Con tanta información ha quedado exhausta y está llorando por todos.
Y tú, que lo ves todo, ¿qué estás esperando para actuar? Y no me vale que digas que somos nosotros; no, nosotros lloramos, también lloras tú, porque, si tú tienes la llave del bien y del mal, solo lanza un inmenso rayo destructor y acaba de una buena vez con todo.
Enrique Nieto Rubio.
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