domingo, 9 de febrero de 2020

..No la hagas llorar de Enricostro.(en protesta.)

No la hagas llorar...
 Porque tú te sientas perdido;  
pues para ella en su cantar,
 tú eres su mejor amigo.
No la hagas llorar...
 Porque no tengas trabajo;  
que ella en su caminar,
 también sufre tus pasos.
No la hagas llorar...
Solo porque tu esposa sea. 
Pues ella está en libertad,
 de darte lo que ella quiera.
No la hagas llorar...
Al beber y vuelvas como un cosaco.
¡Que le rompes el corazón!
 ¡Por tratarla como un trapo!

Enrique Nieto Rubio 
*Derechos Reservados*
Colabora en imágenes,
 Silvia Regina Cossio Cámara.




..Declaración de Amor de Enricostro.2

Amada mía, que sin ti,
la luna no brillaría...
Que en las noches de tinieblas,
si no te tengo en mí...
El alma se me quema.
Que con el roce de tu hermoso pelo,
me envuelves y me embelesas;
que cuando miro tus ojos 
veo que el universo vive en ti.
Es que te quiero tanto, 
tanto te quiero...
Que sí me faltas tú mi amor, 
sin ti me muero.
Cuando escucho tu risa, 
son cantares de sirenas; 
y me envuelve tu alegría. 
Te siento, y te siento, alma mía.
Que no se rompan las cadenas 
de este amor que me disloca;
y así me quites la sed,
bebiendo el agua de tu boca.
Cuando tus manos me acarician, 
suaves como las flores,
mis sentidos hipnotizas.

Y cuando siento tu cuerpo...
Ese cuerpo engalanado;
alma mía de mis sueños...
Que me tienes, atolondrado.
Enrique Nieto Rubio
*Derechos Reservados*
Colabora en imágenes,
 Silvia Regina Cossio Cámara.

..En el huerto de Enricostro.


En una frondosa higuera 
un buen higo me comí,
y tanta fue mi alegría, 
que otro cogí, sin espera.
Mientras su piel le quitaba,
a ese higo tan rico,
su leche le goteaba, 
por la punta de su pico.
Como con ganas me quedé
de frutas no saciado;
a un manzano yo trepé, 
apostándome en su rama.
Una manzana tomé,
roja como el carmín;
mientras le hacía mi mito, 
le daba bocaditos 
y entera me la comí.
Ella decía que sí,
que la comiera toda entera;
pues corta fue la espera, 
de dos bocados la comí.
¡Qué alegría que me dio!
Que hasta lágrimas salieron;
suspirando me fui yendo, 
para otra cosa comer.
En mi porche me tumbé,
en mi tumbona favorita;
que en su lona fresquita,
a la parra yo miré.
Pues se me abrieron las alegrías,
cuando hermosas uvas divisé;
pues le di con la escoba,
y un buen ramo yo tomé.
Las comí...de una en una,
hasta más y no poder;
me quedé relajado,
en mi tumbona del placer.
Pues durmiendo me quedé,
hasta tarde despertar;
y se me hizo la noche,
y con ganas de tomar.
Una cerveza fresquita,
la tomé de un tirón;
pues con tantas frutas, amigos,
la sed se disparó.
Enrique Nieto Rubio
<Derechos de Autor>
Colabora en imágenes,
 Silvia Regina Cossio Cámara.

..Te he soñado de Enricostro.

Te he soñado entre tinieblas...
Que vivías junto a mí,
tú me decías, te quiero;
 y yo me moría por ti.
He vivido entre las estrellas, 
y jugaba con el sol,
y tú saltando conmigo,
 estrella de mi pasión.

Entre valles y montañas,
 volando a ras del suelo, 
tú conmigo venías;
 y acariciando las flores,
 decías que me querías. 
Estrella de mil amores,
 me devuelves la alegría;
ya los mares he surcado,
 para entregarte a ti, mi vida.
Una sirena me ha llamado,
 diciéndome, quédate conmigo; 
que quiero enseñarte mi reino,
 que está en el fondo del mar escondido. 
Y he bajado hasta el fondo,
 para ver si era real... 
¡Mil millones de estrellas que tiene! 
¡Y caballitos de mar! 

Hemos trotado al galope,
 con mares de libertad; 
y me he quedado contigo,
 por toda la eternidad. 
Enrique Nieto Rubio. 
<Derechos Reservados>
Colabora en imágenes,
 Silvia Regina Cossio Cámara.


Dedicado con cariño a mi amiga,
 Silvia Regina. 



sábado, 8 de febrero de 2020

..Hoy te siento de Enricostro.



Hoy te siento dentro de mí,
siento como me hablas.
Como con tu cantar,
me dices te quiero...
Ya vives en mí,
y yo vivo en ti.
Una rosa no se corta...
Si tú no estas;
un cantar... no sonará
si tú no lo quieres escuchar.

Un beso...
¿Como besar tus labios?
Si los tuyos no quieren,
ser besados.
Un te amo...
¿Cómo decir te amo?
Si tus oídos, no me quieren escuchar.
Hoy ya te siento dentro de mí,
me lo dice el corazón...
Me lo dice mi sentir;
pues esa flor yo la corto,
si la quieres, para ti.
Enrique Nieto Rubio
*Derechos de Autor*
Colabora en imágenes,
 Silvia Regina Cossio Cámara.

..Carta protesta al más grande de Enricostro.



Al cielo yo llamé, y su puerta Él me abrió; solo iba con reproches, ira y desamor.
Iluminado me quedé, cuando la boca quise abrir
- Él me dijo:
Yo en el hombre ya no puedo intervenir.
-Entonces le repliqué:
De otros tiempos pasados, cuando tantas personas buenas, fueron sacrificadas.
-Él me respondió:
Ellos entendieron mal, no me alimento del dolor, y tampoco del sufrimiento; solo vivo del amor, la gracia y de los sueños.
-Más yo le contesté:
Si eres Omnipotente, Creador de lo imposible, Rey de todos los universos que lo puedes todo, ¿Cuántos errores cometiste al ponernos aquí?
Tú sabes el pasado, presente, y futuro, y que jamás cambiaríamos. ¿Lo sabes si?
Nos fabricaste con demasiados defectos, y mandaste a tu Hijo para que lo matáramos.

¿Cuántos errores has cometido, aun sabiendo lo que íbamos a hacer?
¡Millones de niños se mueren de hambre y de dolor, enfermedades; otro poco de millones de personas por guerras que nos inventamos... Algunas por tus consejos, pues profeta ninguno llegó, a la tierra prometida.
¡Tú sabrás por qué! Pues ellos cumplieron y actuaron según tu palabra.
¡Uuuuuu! ¡Que placer matar! Sí... ¡Matar! En tantas guerras...<justificándonos... decimos>
Cuánta miseria, desde la creación, ya no vayas a bajar. ¡Que nadie te va a creer!
Ya no somos aquellos primitivos que iluminaste con tus naves.

¿Ahora que podrías decir?
Un Dios que abandonó al mundo hace millones de años. Los ojos nos estamos sacando, y no por un sacrificio, sino porque somos malos.
¡Malos.! ¡Sí! Pero de oficio.
¡No pedimos perdón! Si no matar más personas. Los ricos cada vez más ricos y los pobres muriendo en sus alcobas.
La explotación de las personas, la avaricia del poder, el veneno en los mares y en la tierra.
En la tierra fuego, pues... Ardiendo por los cuatro costados, matando la vida en él; y tú riéndote allí arriba y diciendo:
Pobres terrestres estúpidos, que el paraíso yo entregué, y ahora se matan solos y yo me rió también ¡Ajajajajaja!
¡Ilusos desgraciados que cuanto más avanzáis en inteligencia, más retrasados estáis, y más malos sois!

Enrique Nieto Rubio.
*Derechos Reservados*
Colabora en imágenes,
Silvia Regina Cossio Cámara.